Carolina Álvarez desembarcó en el Festival de San Sebastián como parte del elenco de Mis muertos tristes, la nueva producción de Netflix que protagoniza junto a Mercedes Morán, Dolores Fonzi y Alejandra Flechner, bajo la dirección del cineasta chileno Pablo Larraín.
La miniserie, de cuatro episodios, llegará a Netflix el 24 de septiembre y propone una historia atravesada por lo sobrenatural. Su protagonista, Ema, es una médica recién jubilada que puede ver a los muertos y que debe enfrentarse al duelo por la muerte de su madre.
Pero además de acompañar la presentación de la ficción, Carolina convirtió su paso por San Sebastián en una auténtica vidriera de moda.

Sus looks estuvieron a cargo de la estilista Carolina Marafioti, que pensó diferentes propuestas para acompañar cada instancia del festival: desde los compromisos de prensa hasta las apariciones más formales.
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El resultado fue un guardarropa en el que cada estilismo construyó una identidad propia, pero mantuvo un hilo conductor: siluetas cuidadas, prendas con personalidad y una mirada contemporánea sobre el vestir de alfombra roja.
Los looks de Carolina Álvarez en San Sebastián
Azul profundo y juego de transparencias
Para una de sus apariciones en San Sebastián, Carolina Álvarez eligió un total look azul de Cynthia Martos, construido a partir de capas, transparencias y una silueta de impronta femenina.

La base del estilismo fue un vestido azul midi, acompañado por un sobrevestido de segunda piel que sumó transparencia en mangas, escote y ruedo, generando profundidad sin perder elegancia. Sobre el conjunto llevó una campera corta de crepé francés, con cierres metálicos y estructura definida, que aportó contraste frente a la fluidez del vestido.

El resultado combinó dos universos: por un lado, la suavidad y el movimiento de las transparencias; por otro, una pieza superior más arquitectónica que marcó la silueta y le dio un aire contemporáneo.

Los accesorios también acompañaron la paleta. Carolina llevó aros y un anillo de Urana Vidrio, piezas que reforzaron el protagonismo del azul sin recargar el look.
Para completar el estilismo, eligió zapatos en punta al tono y un beauty look de ondas suaves, recogido parcial y maquillaje luminoso, con foco en la mirada.
Negro absoluto y vuelo en clave sofisticada
Para la rueda de prensa, Carolina Álvarez eligió un total look negro de Un Lobo Negro, con una silueta de fuerte presencia y un juego de volúmenes que aportó dramatismo sin perder elegancia.

La parte superior estuvo marcada por una camisa cache-coeur, de escote en V y cruce delantero, con mangas amplias que sumaron estructura y movimiento. La cintura quedó bien definida gracias al efecto envolvente de la prenda, equilibrando el volumen de la parte superior.

La combinó con una falda larga con godets, un recurso de moldería que aporta amplitud y movimiento en la parte inferior. El resultado fue una silueta fluida y teatral, muy apropiada para una aparición de prensa en el marco del festival.
El estilismo se completó con un bolso de Luna Garzón y aros cromados de Urana Vidrio, que introdujeron destellos metálicos y rompieron sutilmente con el monocromo negro.

El beauty look acompañó la propuesta con el pelo recogido y algunos mechones sueltos alrededor del rostro, mientras que el maquillaje mantuvo una paleta suave y luminosa, dejando que la silueta del conjunto fuera la gran protagonista.
Negro de gala: drapeado, hombreras y una silueta de alto impacto
Para la gala del Festival de San Sebastián, la actriz volvió a elegir el negro, esta vez en una versión mucho más nocturna y sofisticada.

La actriz llevó un vestido de jersey de seda negro de Blossom Officiel, con drapeado, escote en V y hombreras marcadas. La construcción del diseño fue clave: mientras el drapeado aportó fluidez y acompañó la silueta, las hombreras sumaron estructura y presencia, generando un equilibrio entre suavidad y fuerza.
El escote en V reforzó la verticalidad del look y dejó el protagonismo en el trabajo de la prenda, mientras que la caída larga del vestido aportó ese aire clásico y elegante propio de una alfombra roja.

Como accesorios, Carolina eligió un clutch tipo baúl de Flaneur, pequeño pero de fuerte presencia por su textura brillante, y aros de resina de la misma firma. El beauty look acompañó el espíritu más dramático de la noche, con ojos bien definidos y el pelo semirrecogido con ondas.
Un estilismo monocromático, pero lejos de ser simple: la textura, el drapeado y la estructura de los hombros construyeron toda la fuerza del look.