Caminás por la calle un día fresco y, de repente, algo te llama la atención: un saco suave que se mueve con ritmo, un bolso XL que cae descontracturado o unas botas tejanas que pisan con fuerza. La gamuza se hace notar en el asfalto y demuestra que esta temporada es la verdadera protagonista, trayendo consigo ese aire setentero tan magnético.

Esta textura, con su relieve opaco y tacto ultra suave, se convierte en la aliada perfecta para romper con la monotonía de las prendas lisas. Lejos de quedar reservada para ocasiones especiales, hoy invade el guardarropa diario aportando calidez y una impronta boho chic que transforma cualquier look básico en una propuesta con muchísima personalidad.
La campera con flecos y el regreso de los clásicos
Ahí aparece la prenda icónica de este universo: la chaqueta con flecos. Al caminar, el movimiento de la gamuza genera un contraste espectacular si la combinás con un pantalón de jean clásico y una remera básica blanca. En ese punto, la textura rústica eleva el outfit sin que parezca que te esforzaste demasiado.

Para las que prefieren líneas más limpias y estructuradas, las camperas de cuello tubo se plantan como una opción moderna y urbana. Son ideales para llevar cerradas como abrigo principal, combinadas con pantalones anchos que equilibren la silueta.
Trajes y abrigos: la sastrería se suaviza
El clásico blazer de oficina se reinventa por completo cuando adopta este material. Un saco de gamuza en tono suela o marrón chocolate le saca rigidez al concepto de sastrería tradicional, permitiendo armar un look impecable para el trabajo pero con un espíritu mucho más relajado.

Cuando el frío se hace sentir, los tapados y camisacos ganan terreno en el street style. Un tapado largo en color verde oliva o azul profundo se convierte en la pieza central de tu outfit, demostrando que la paleta de la gamuza se expandió mucho más allá de los clásicos marrones, incorporando matices sofisticados como el bordó y el blanco hueso.


Botas y accesorios: el toque justo para tu look
Si preferís sumar la tendencia de manera sutil, el calzado es el camino ideal. Las opciones son infinitas: botas de caña alta para usar sobre pantalones finos, bucaneras que estilizan la figura, botas slouchy súper relajadas o las infaltables texanas que van perfectas tanto con vestidos como con jeans.


Los accesorios no se quedan atrás y las carteras y bolsos de todo tipo en esta textura son un acierto absoluto. Un bolso XL en tono camel o un bolso de mano en color bordó haciendo juego con tus zapatos se transforman en los encargados de aportarle esa textura suave y esa buscada impronta boho a cualquier look monocromático.

Fotos: Pinterest


