Amalia, Alexia y Ariane lucieron sus looks de gala en el Prinsjesdag 2026, donde dos de ellas llevaron prendas y accesorios que ya había usado Máxima.
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Carruajes históricos, vestidos de gala, sombreros y mucho protocolo. El Prinsjesdag 2026, la tradicional celebración del Día del Príncipe en Países Bajos, volvió a convertir las calles de La Haya en el escenario de una de las apariciones más esperadas de la familia real.

Con 19, 21 y 22 años, las princesas Ariane, Alexia y Amalia acompañaron a sus padres, el rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima, en esta jornada que inaugura oficialmente el nuevo año parlamentario en los Países Bajos. Y, como sucede cada año, sus elecciones de moda también concentraron las miradas.
Esta vez, además, hubo un detalle que conectó sus estilismos con el vestidor de su madre: tanto Alexia como Ariane llevaron piezas que Máxima ya había usado en años anteriores.
Alexia potenció su vestido verde con los accesorios
La princesa Alexia eligió un vestido verde petróleo de líneas depuradas. Un diseño de Reiss sin mangas y con una caída larga, al que sumó una especie de capa o pieza de tela que cae sobre los hombros y la espalda.

Pero en su look hay un detalle que merece especial atención: los accesorios son los que aportan carácter y color a un vestido de base mucho más sobria.
Alexia eligió un sombrero de Maison Michel, guantes de cuero y una cartera tipo pouch -de COS- en color bordó. El conjunto crea un contraste muy marcado con el tono del vestido y hace que los complementos tengan un papel protagonista.

La elección funciona justamente por ese juego de opuestos: una silueta sencilla y neutra como punto de partida y una serie de accesorios en una tonalidad profunda que le dan identidad al estilismo.
Entre ellos aparece, además, un detalle con historia familiar. El sombrero ya había sido utilizado por Máxima en 2018, de modo que Alexia incorporó una pieza del vestidor de su madre a una propuesta propia.
Amalia recuperó un vestido que Máxima llevó en 2019
La heredera al trono eligió para el Prinsjesdag 2026 un vestido que Máxima había usado anteriormente en la misma celebración, en 2019. En las imágenes se puede ver una silueta larga en un tono verde oliva, acompañada por la banda protocolar y zapatos de gamuza tipo stiletto al tono.

Llevó el pelo largo con ondas suavemente marcadas y una vincha que Máxima había usado en 2017 y que fue adaptada especialmente para Amalia.

Ariane apostó por un vestido bordó de gala
Por su parte, la princesa Amalia eligió un vestido bordó de silueta larga, que acompañó con una pequeña capa o sobreprenda de la misma tonalidad, trabajada con una textura de pequeños detalles.
El color se repite en otros elementos del look, como los guantes y el sombrero, creando una propuesta monocromática que tiene un fuerte impacto visual. El vestido se completa con la banda azul y amarilla que cruza el torso y las insignias correspondientes a la ocasión.

Para los accesorios, Amalia llevó clutch y pumps de Saint Laurent, según los datos publicados junto a las imágenes del look.
El resultado combina la solemnidad que exige el Prinsjesdag con una elección de color intensa, en sintonía con el carácter ceremonial de la jornada.
El vestidor de Máxima también inspira a sus hijas
Que Amalia, Alexia y Ariane recurran a prendas y accesorios de Máxima no es una novedad dentro de la familia. Pero en este Prinsjesdag el gesto volvió a quedar especialmente visible.
Alexia tomó el sombrero que su madre había llevado en 2018 y lo convirtió en uno de los elementos centrales de un look propio. Ariane, en cambio, llevó un vestido que Máxima había usado durante el Prinsjesdag de 2019 y un sombrero que había formado parte de su vestidor.
Hay algo interesante en esta manera de compartir ropa dentro de la Casa de Orange: las piezas no aparecen necesariamente como una repetición exacta del look original, sino que encuentran una nueva combinación en manos de las princesas.
Y en el caso de Alexia se ve con claridad. El vestido gris funciona como una base contenida, mientras que el sombrero, los guantes y la cartera bordó construyen el gesto más personal del estilismo.
En una jornada atravesada por la tradición y el protocolo, las tres princesas aportaron así distintas maneras de entender la moda de gala: Amalia desde el impacto del color, Alexia desde el juego de los accesorios y Ariane desde la recuperación de piezas con historia familiar.
Fotos: IG

