Si buscás una receta sencilla, sabrosa y que puedas resolver en pocos minutos, esta pasta gratinada con tomates cherry y espinaca es una gran opción. Se prepara con pocos ingredientes y tiene un paso clave que hace toda la diferencia: los vegetales se cocinan al horno para concentrar sus sabores antes de mezclarlos con la pasta y el queso.
Ingredientes
- 300 g de tomates cherry
- 1 atado de espinaca
- 4 cucharadas de queso crema
- 120 g de queso parmesano rallado
- Pasta a elección, cantidad necesaria
- Aceite, cantidad necesaria
- Sal y pimienta a gusto

Preparación
Paso 1: Precalentá el horno a 180 °C. Colocá los tomates cherry en una fuente apta para horno, agregá un chorrito de aceite y condimentá con sal y pimienta.
Paso 2: Llevá la fuente al horno y cociná los tomates durante aproximadamente 20 minutos, hasta que estén tiernos y comiencen a dorarse.
Paso 3: Retirá la fuente del horno y aplastá suavemente los tomates con un tenedor. De esta manera, vas a liberar sus jugos y conseguir una base más sabrosa para la pasta.
Paso 4: Incorporá la espinaca y volvé a llevar la preparación al horno durante unos 5 minutos, hasta que las hojas comiencen a ablandarse.
Paso 5: Mientras tanto, cociná la pasta que hayas elegido según las indicaciones del paquete. Una vez lista, escurrila y reservá.
Paso 6: Retirá la fuente del horno y agregá las 4 cucharadas de queso crema. Mezclá bien con los tomates y la espinaca hasta integrar todos los ingredientes.
Paso 7: Sumá la pasta cocida a la misma fuente y mezclá para que quede bien cubierta con la salsa cremosa de tomates y espinaca.
Paso 8: Espolvoreá el queso parmesano rallado por encima y llevá nuevamente al horno, esta vez a 200 °C, durante aproximadamente 5 minutos, hasta que el queso quede gratinado y dorado.


