Si buscás una cena sencilla, nutritiva y con buena cantidad de proteínas, este omelette es una alternativa práctica para resolver la comida sin complicarse. Lleva pocos ingredientes, se prepara rápidamente y combina huevo, pollo, espinaca y queso en una sola preparación.
Además, es una receta versátil que permite aprovechar ingredientes que ya tenemos en la heladera. Se puede preparar con pollo cocido que haya sobrado de otra comida y cambiar las verduras o el tipo de queso según lo que haya disponible.
Ingredientes
- 2 huevos
- 100 g de pollo cocido y desmenuzado
- 1 taza de espinaca fresca
- 30 g de queso fresco, port salut o mozzarella
- 1 cucharadita de aceite
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Ajo en polvo u otras especias, opcional
Mirá También

Bombón chocotorta: el postre irresistible de chocolate y dulce de leche que se prepara muy fácilmente

Cómo hacer el omelette proteico de pollo
- Preparar el relleno. Si el pollo no está cocido, cocinarlo previamente y desmenuzarlo. En una sartén con unas gotas de aceite, saltear brevemente la espinaca hasta que reduzca su volumen.
- Batir los huevos. Colocar los huevos en un bowl, condimentar con sal y pimienta y batir hasta integrar bien.
- Cocinar el omelette. Calentar una sartén antiadherente con el aceite y volcar los huevos batidos. Cocinar a fuego medio-bajo hasta que la base esté firme pero la parte superior todavía conserve algo de humedad.
- Agregar el relleno. Distribuir sobre una mitad el pollo desmenuzado, la espinaca salteada y el queso.
- Cerrar y terminar la cocción. Doblar el omelette por la mitad y cocinar durante uno o dos minutos más, hasta que el queso se derrita y el huevo esté completamente cocido.
- Servir. Retirar de la sartén y servir inmediatamente. Se puede acompañar con una ensalada fresca o verduras al horno.
Una cena proteica y fácil de adaptar
El huevo y el pollo son los principales aportes proteicos de esta preparación, mientras que la espinaca suma vegetales y el queso aporta sabor y textura.
Una de las ventajas de esta receta es que se puede adaptar fácilmente. Si no tenés espinaca, podés reemplazarla por acelga, champiñones, brócoli previamente cocido o zucchini. También podés usar pollo que haya quedado de una preparación anterior, siempre que haya sido conservado correctamente.
Para una versión todavía más completa, se puede acompañar con una ensalada de hojas verdes, tomate y zanahoria o con una porción de vegetales asados.
Tips para que salga perfecto
- Usá una sartén antiadherente para poder cerrar el omelette sin que se pegue.
- Cociná los huevos a fuego medio-bajo para evitar que se sequen.
- Si usás espinaca congelada, escurrila muy bien antes de incorporarla.
- El pollo puede reemplazarse por atún, pavo o incluso legumbres si buscás una alternativa diferente.
- Para sumar más proteína, podés preparar el omelette con 2 huevos enteros y claras adicionales, según tus necesidades.



