Con una profunda tristeza pero también con un agradecimiento inmenso hacia la marea de solidaridad que los rodeó, la familia de Tomás Musso compartió la noticia que nadie quería escuchar. El joven de 16 años falleció en la mañana del domingo 13 de septiembre en Roma, donde permanecía internado desde hacía meses llevando adelante una valiente y compleja batalla contra la leucemia.
Lejos de reducir sus palabras únicamente al desgarrador dolor de la pérdida, sus seres queridos eligieron transformar el mensaje en un gesto de enorme gratitud. Un reconocimiento directo hacia las miles de personas que sin conocerlo, hicieron propia su causa y convirtieron su historia en un símbolo de esperanza colectiva.
Un camino marcado por la fuerza y el amor de una comunidad
La historia de Tomy comenzó a escribirse en 2020, cuando apenas tenía 11 años y fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda tipo T. Tras atravesar etapas intensas de tratamiento y recibir un primer trasplante de médula ósea donada por su papá, el adolescente había logrado retomar su cotidianidad: el colegio, las risas compartidas con amigos y esos viajes familiares tan esperados.
Sin embargo, durante el 2025, el diagnóstico mostró su cara más agresiva con una segunda recaída acompañada de una mutación genética. Frente a la falta de alternativas convencionales en el país, la comunidad no dudó en responder y realizó una caminata solidaria.
Gracias al impulso colectivo de vecinos de Haedo, instituciones educativas y aportes de miles de personas, se logró financiar su traslado al Hospital Bambino Gesù de Roma para acceder a una terapia de células CAR-T y un posterior trasplante.
La despedida de su familia: un abrazo que trasciende la distancia
Durante los últimos meses, el cuadro de Tomy se volvió aún más complejo al enfrentar un virus intrahospitalario. A pesar de los esfuerzos del equipo médico y los refuerzos celulares recibidos para sostener su sistema inmune, su cuerpo no resistió.
A través de sus redes sociales, sus seres queridos compartieron palabras que conmovieron por su calidez y su nobleza: “Hace exactamente un año empezábamos esta campaña. Miles de personas se unieron para acompañarlo y ayudarnos a hacer posible su tratamiento en Roma. Cada donación, cada mensaje, cada difusión y cada gesto de amor nos dio fuerzas para seguir adelante”.
En medio de una pena profunda, la familia encontró una luz de consuelo al saber que el adolescente finalmente descansa en paz tras un largo camino de lucha.
“Hoy el dolor es inmenso. Pero también encontramos consuelo en saber que Tomy podrá descansar en paz luego de una larga lucha. Gracias, de corazón, por haber sido parte de este camino y por abrazarnos aun en la distancia. Te vamos a extrañar mucho, Tomy🤍”, concluyeron.
El legado de un amor que une
La partida de Tomás Musso deja una profunda lección sobre el verdadero impacto de la empatía. Su historia no solo visibilizó el alcance de las terapias de vanguardia en la medicina celular, sino que demostró que, cuando la vida presenta estos desafíos, el amor de una comunidad entera tiene el poder de sostener, acompañar y tender puentes donde parecía no haber salida.


