Después de la cena suele aparecer ese pequeño antojo de algo dulce. Y para esos momentos, tener un brownie de chocolate esperando en la heladera puede ser un verdadero lujo.
Esta versión combina banana madura, huevos, yogur griego, avena y cacao amargo para conseguir una preparación húmeda, intensa y muy chocolatosa, pero con ingredientes simples.
Además, no lleva azúcar refinada y se prepara prácticamente mezclando todo en un bowl.
El secreto está en no cocinarlo demasiado: el centro debe quedar ligeramente húmedo para conservar esa textura característica del brownie.
Ingredientes para preparar el brownie proteico
Para 6 porciones
- 2 bananas bien maduras.
- 2 huevos.
- 150 gramos de yogur griego natural.
- 3 cucharadas de mantequilla de maní.
- ½ taza de avena procesada o harina de avena.
- 4 cucharadas de cacao amargo.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 cucharadita de polvo de hornear.
- 50 gramos de chocolate amargo picado.
- Una pizca de sal.
Opcional
- 1 o 2 cucharadas de miel si preferís un sabor más dulce.
- Nueces o almendras.
- Chips de chocolate amargo.
Cómo hacer el brownie proteico de banana y cacao
Paso 1. Precalentá el horno a 180 °C.
Paso 2. Pisá las bananas hasta formar un puré bien cremoso.
Paso 3. Incorporá los huevos y mezclá.
Paso 4. Sumá el yogur griego, la mantequilla de maní y la esencia de vainilla.
Paso 5. Agregá la avena procesada, el cacao amargo, el polvo de hornear y una pizca de sal.
Paso 6. Mezclá solamente hasta integrar todos los ingredientes.
Paso 7. Incorporá el chocolate amargo picado y, si querés, algunas nueces.
Paso 8. Volcá la preparación en un molde pequeño previamente aceitado o cubierto con papel manteca.
Paso 9. Distribuí algunos trozos extra de chocolate por encima.
Paso 10. Cociná durante aproximadamente 20 a 25 minutos.
Paso 11. Retirá del horno cuando los bordes estén firmes pero el centro todavía conserve cierta humedad.
Paso 12. Dejalo enfriar antes de cortarlo en cuadrados.
El secreto para que el brownie quede húmedo
El error más común es dejarlo demasiado tiempo en el horno.
A diferencia de una torta, el palillo no tiene que salir completamente seco. Si aparecen algunas migas húmedas, significa que está en el punto justo.
Al enfriarse, el brownie continuará tomando consistencia.
La banana y el yogur griego también son claves para conseguir una textura suave sin necesidad de utilizar grandes cantidades de manteca.
Cómo hacerlo todavía más proteico
Podés aumentar el aporte de proteínas con algunos cambios:
- Agregar dos cucharadas de leche en polvo descremada.
- Utilizar un yogur griego alto en proteínas.
- Incorporar una cucharada de proteína en polvo sabor chocolate o vainilla, si habitualmente la consumís.
- Sumar claras de huevo.
- Servirlo acompañado con yogur griego.
Si incorporás proteína en polvo, puede ser necesario agregar una o dos cucharadas de leche para mantener la humedad de la preparación.
Una versión con centro cremoso
Para hacerlo todavía más tentador, colocá la mitad de la mezcla en el molde.
Agregá pequeñas cucharaditas de mantequilla de maní en distintos puntos y cubrí con el resto de la preparación.
Después hornealo normalmente.
Al cortarlo, aparecerán pequeñas zonas cremosas de mantequilla de maní en el interior.
Qué toppings se pueden agregar
Antes de llevarlo al horno podés sumar:
- Chocolate amargo picado.
- Nueces.
- Almendras.
- Avellanas.
- Coco rallado.
- Frambuesas.
- Arándanos.
También podés espolvorearlo con un poco de cacao después de enfriarlo.
Cómo servirlo como postre
Una buena opción es servir un cuadrado de brownie acompañado por:
- Una cucharada de yogur griego.
- Frutillas.
- Frambuesas.
- Banana en rodajas.
- Mantequilla de maní.
- Chocolate negro rallado.
Si lo calentás apenas unos segundos antes de servir, los trozos de chocolate del interior vuelven a fundirse.
Se puede preparar con anticipación
Sí. Una vez frío, guardalo en un recipiente hermético.
Puede conservarse en la heladera durante aproximadamente cuatro días.
También podés cortarlo en porciones y congelarlo individualmente para tener un postre listo cuando aparezca el antojo de algo dulce.
Un postre chocolatoso para empezar la semana
Fácil, húmedo y con intenso sabor a cacao, este brownie proteico de banana y chocolate es una alternativa práctica para sumar al recetario de postres de todos los días.
Se prepara con ingredientes simples, no lleva azúcar refinada y puede dejarse listo con anticipación.
Una receta perfecta para este lunes: chocolatosa, fácil y con esa textura húmeda que hace difícil comer solamente un cuadrado.

