Carolina Álvarez se convirtió en una de las revelaciones de Mis muertos tristes, la serie argentina y chilena basada en los relatos de Mariana Enriquez que tuvo su estreno mundial en el Festival de San Sebastián. Después de la repercusión que generó su actuación, la actriz habló públicamente sobre un proceso personal que atraviesa y contó por qué decidió comenzar un tratamiento para bajar de peso.
En diálogo con El ejército de la mañana, por Bondi Live, Carolina explicó que su decisión está relacionada con cómo se sentía físicamente y con la necesidad de recuperar bienestar en su vida cotidiana.
“Voy a seguir bajando”, aseguró la actriz, quien actualmente realiza un seguimiento con una nutricionista, un cirujano y una psicóloga. Según explicó, todavía no sabe cuánto tiempo llevará el proceso ni cuál será el resultado final, pero decidió avanzar de manera gradual y acompañada por profesionales.
Carolina Álvarez habló de su decisión de bajar de peso
Durante la entrevista, Fefe Bongiorno le preguntó si su decisión podía entrar en contradicción con el mensaje de amor propio y aceptación corporal que Carolina había transmitido en distintos momentos de su carrera.
La actriz fue contundente al explicar que, para ella, no existe tal contradicción. “Justamente el amor propio tiene que ver con eso”, respondió.
Y profundizó sobre su situación personal: “Yo ya no estaba sana. Podés estar gorda, pero de ahí a estar sana es otro tema”.

En ese sentido, aclaró que no estaba generalizando sobre las personas con cuerpos grandes, sino hablando específicamente de su propia experiencia: “No digo que a todos los gordos les pase, era mi caso puntual y yo ya dije: ‘No, basta’”.
Para Carolina, el proceso tiene que ver con escuchar las señales de su propio cuerpo y buscar sentirse mejor, más allá de cualquier mandato estético. También contó que sus seguidores recibieron la noticia con cariño y que muchos de ellos entendieron que se trata de una decisión que tomó pensando en su bienestar.
Las dificultades que atravesó durante el rodaje de ‘Mis muertos tristes’
La actriz también contó que su estado físico había comenzado a afectar actividades cotidianas y, especialmente, su trabajo.
Durante el rodaje de Mis muertos tristes, explicó que atravesó momentos en los que incluso le costaba mantenerse de pie. “No me daban las piernas”, recordó.
Por ese motivo, contó que tuvo que grabar buena parte de la producción sentada. “Tuve que grabar Mis muertos tristes, lo grabé sentada un montón de tiempo”, relató.

También habló de las dificultades respiratorias que experimentaba. Carolina recordó que caminar o permanecer mucho tiempo parada podía dejarla sin aire, una situación que contrastó con cómo se encontraba meses después.
Durante su estadía en San Sebastián, donde Mis muertos tristes tuvo su estreno mundial, pudo notar una diferencia concreta: “Yo ahora puedo estar parada, pude caminar en San Sebastián, pude recorrer. Me faltaba el aire, no podía”.
El tratamiento que comenzó y el medicamento que decidió suspender
Carolina contó además que, en medio de este proceso, evaluó la posibilidad de realizarse una cirugía bariátrica. Sin embargo, para poder avanzar debía alcanzar previamente determinado peso.
En paralelo, comenzó a utilizar un medicamento bajo prescripción y seguimiento médico. Sin embargo, decidió suspenderlo poco después debido a los fuertes efectos adversos que experimentó.
“Me hizo pelota, chicos”, contó durante la entrevista.

Según relató, durante aproximadamente tres semanas tuvo náuseas constantes y una sensación permanente de querer vomitar. “Tres semanas que no podía, me daba todo ganas de vomitar. Fue terrible”, describió.
Ante esa situación, se comunicó con su médico y decidió interrumpir el tratamiento. “Nunca más”, sentenció.
Actualmente, la actriz continúa acompañada por un equipo de profesionales y dejó claro que se trata de un proceso que irá atravesando de manera progresiva, sin saber todavía cuánto tiempo le llevará ni cuál será el resultado definitivo.
Quién es Carolina Álvarez, la actriz que sorprendió en ‘Mis muertos tristes’
Nacida en Córdoba y criada en Buenos Aires desde los cuatro años, Carolina comenzó a estudiar teatro a los 16. Con el tiempo tuvo pequeñas participaciones en televisión, entre ellas Educando a Nina, y también trabajó como modelo para marcas de talles grandes.
Su popularidad creció especialmente a partir de 2022, cuando comenzó a compartir sketches humorísticos en redes sociales y TikTok. Allí creó distintos personajes y construyó una comunidad que la acompañó en su crecimiento artístico.
En 2023 estrenó Mala pecadora, un unipersonal en el que abordaba temas vinculados con el sexo, las relaciones, las aplicaciones de citas y las experiencias de una mujer que no encaja en los modelos tradicionales de belleza.
Luego llegó su participación en la segunda temporada de División Palermo, de Netflix, y finalmente Mis muertos tristes, el proyecto que la llevó hasta el Festival de San Sebastián.

En la producción dirigida por el chileno Pablo Larraín, Carolina interpreta a Julie, la sobrina de Ema, personaje interpretado por Mercedes Morán. Alejandra Flechner y Carlos Portaluppi completan el elenco principal como sus padres.
La historia está basada en tres relatos de Mariana Enriquez y combina drama y elementos sobrenaturales. En San Sebastián, donde la película tuvo su primera presentación pública, la actuación de Carolina recibió una ovación al finalizar la proyección.
Mientras su carrera atraviesa un momento de gran exposición, la actriz también decidió compartir una parte mucho más personal de su presente: un proceso que, según explicó, no tiene que ver solamente con su imagen, sino con recuperar una calidad de vida que ella misma sentía que había perdido.





