Fabiana Araujo y Marcelo Dimini celebraron su casamiento con una ceremonia íntima y una fiesta en la que la novia sorprendió con dos looks muy diferentes. Para el momento de dar el sí, eligió un vestido de líneas puras y estética minimalista, mientras que para disfrutar de la fiesta cambió por un diseño corto y más descontracturado.
El vestido de ceremonia: minimalismo y un solo hombro
Para la ceremonia, Fabiana Araujo confió en el diseñador Mario Vidal, de Casa Iara, quien estuvo a cargo de su primer vestido de novia. La elección fue un diseño moderno y sofisticado, alejado de los recursos más tradicionales de la moda nupcial.


El vestido se destacaba por su silueta de líneas limpias, entre recta y ligeramente evasé, que acompañaba la figura sin perder movimiento. El detalle protagonista estaba en el escote asimétrico de un solo hombro, que aportaba una cuota de diseño al conjunto y reforzaba su estética contemporánea.

Otro de los recursos que definieron el look fue el drapeado lateral, que sumaba textura y movimiento sobre una base de líneas simples. El vestido estaba realizado en satén de color off white, un material que aportaba brillo y caída y que funcionaba como complemento de una propuesta centrada en la estructura y la silueta. Y tenía apliques de pedrería en hombro y cadera, detalle que aportaba brillo sin excesos.
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Así, Fabiana apostó por una novia minimalista y moderna, sin tul ni apliques en el pelo, en la que el diseño y la textura tenían mayor protagonismo que los bordados, las aplicaciones o el encaje.


El segundo look: un vestido corto para disfrutar de la fiesta
Después de la ceremonia, la novia cambió completamente de registro para la celebración. Para bailar y disfrutar de la fiesta, eligió un segundo vestido diseñado por Ana Rossatti.
En esta oportunidad, se trató de un modelo corto, ceñido al cuerpo y de estilo solero, mucho más cómodo y dinámico para acompañar el ritmo de la celebración. El detalle que transformaba el diseño era un gran moño ubicado en la parte posterior, que le daba un toque femenino y llamativo.

Con este segundo look, Fabiana dejó atrás la estructura más solemne del vestido de ceremonia y eligió una propuesta pensada para moverse, bailar y disfrutar de una noche especial.
Además, sumó una tiara, un accesorio que reforzó el carácter nupcial del segundo look y marcó todavía más el cambio de estilo respecto del primer vestido.
El ramo rojo y bordó que rompió con el blanco
El otro detalle que aportó personalidad al look de novia fue el ramo. Fabiana llevó un bouquet de flores naturales en tonos rojos y bordó, una elección que generó un marcado contraste con el blanco de sus vestidos.

Los colores intensos de las flores sumaron una cuota de dramatismo y sofisticación al conjunto y se convirtieron en uno de los detalles protagonistas de su estilismo nupcial.
Dos vestidos para dos momentos del casamiento
Con sus dos elecciones, Fabiana Araujo planteó una propuesta nupcial pensada para acompañar cada momento de la celebración. El primer vestido, diseñado por Mario Vidal para Casa Iara, apostó por el minimalismo, la asimetría y las líneas modernas para la ceremonia.

El segundo, firmado por Ana Rossatti, llevó el look hacia un terreno más festivo y descontracturado, con una silueta corta y un gran moño posterior como protagonista.
Dos estilos diferentes para una misma novia y una forma de adaptar el vestuario a cada instancia de una noche tan especial.
Fotos: RS Fotos.
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