De ícono absoluto de las pasarelas internacionales a creadora de climas sonoros que invitan al viaje: Daniela Urzi atraviesa una etapa de reinvención profunda y consciente. Lejos de los flashes de los 90 —esa golden hour que marcó a fuego a toda una generación—, hoy se mueve con la misma sensibilidad, pero detrás de las bandejas, explorando la música electrónica como lenguaje propio.

En el último tiempo, su faceta como DJ tomó un nuevo impulso: grabó sets conceptuales en Ibiza y Buenos Aires, fue convocada por radios icónicas como Ibiza Sónica y se destacó este verano en Punta del Este, donde hizo por primera vez una temporada completa, con fechas privadas y presentaciones que combinaron sonido, estética y emoción. Uno de los momentos más comentados fue su participación en Sound of the Earth, donde brilló con su música y su look en la presentación de Kemay, en una producción de la agencia REDCARPET realizada en los bosques del hotel boutique Kemay, en Arenas de José Ignacio.
En esta charla íntima, Daniela habla de libertad, del paso del tiempo, de maternidad, de creatividad sin forzar y de cómo moda, música y fotografía siguen dialogando en una vida que ya no corre detrás de nada, pero avanza con sentido propio.

- En el último tiempo estuviste muy enfocada en tu faceta como DJ. ¿Cómo fue ese proceso y qué proyectos te propusiste concretar?
-Me había puesto como meta grabar dos DJ sets para subir a plataformas, principalmente a YouTube. El primero lo hice en Ibiza y es un DJ set de música afro house y organic house.

-¿Qué tuvo de particular ese primer DJ set grabado en Ibiza?
Lo hice de dos horas a propósito, porque la mayoría de los DJ sets que hay para escuchar duran una hora o un poco más, pero no hay sets de dos horas. Quise hacerlo así para que tuviera más repercusión.
Mucha gente usa estos sets cuando hace una reunión en su casa: ponés algo en la tele con una linda imagen y buena música, o lo escuchás en un parlante, y ya te resuelve el tema musical de una juntada.
-¿Cómo fue el segundo DJ set y dónde lo grabaste?
-Después volví llena de trabajo y tenía ganas de hacer el segundo DJ set, que lo grabé en Buenos Aires. Hice una juntada con amigos, amigos de amigos; algunos no pudieron venir porque estaban de viaje, pero igual fue muy divertido.
Fue una reunión rodeada de gente que quiero mucho, muy emocionante y muy emotiva. Nos quedó un recuerdo muy lindo para todos de una juntada increíble. (N.de R.: acá lo podés ver y escuchar)
-¿Qué estilo musical tiene este último set?
-Es un DJ set de progressive house: el 90% de los temas son de ese género, y metí dos temas que no son progressive como para cortarlo un poco. Dura una hora.

Se puede encontrar en YouTube buscando “Daniela Urzi DJ Set Sunset”. El otro set dice “Ibiza” porque fue grabado allá. (@ibizasonica @butterflyeffect_ibiza)
-¿Cómo se dio tu llegada a la radio en Ibiza?
-Justo después de eso me empezaron a contactar desde Ibiza Sónica para preguntarme si quería subir un DJ set mío para sonar en la radio. Cuando estuve en Ibiza en abril toqué allá y conocí a uno de los dueños, quedamos en contacto, y a través de amigos se fue dando todo, como suele pasar en este ambiente.
Me propusieron estar en la radio y les dije que sí, así que lancé un DJ set que grabé a mediados de noviembre junto con ellos. El programa de radio se llama Butterfly Effect.
Ibiza Sónica y Global Radio son las dos radios más importantes de Ibiza. Ibiza, para que se entienda, es un nicho de música electrónica de lo más importante que hay en el planeta, así que para mí fue algo súper relevante.
-¿Qué significa este logro para tu carrera como DJ?
-Para mi carrera, que vengo metiéndole a full desde hace cuatro años, la verdad es un paso súper importante haber estado en la radio. Es algo muy grande para mí.

-Como DJ, ¿qué te interesa transmitir cuando estás detrás de las bandejas? ¿Cómo armás tus sets?
-Todo depende del evento: el horario, la marca, el tipo de público. No es lo mismo un evento corporativo que uno donde la gente va a escucharme específicamente.
Armo la música en función del clima que se necesita. Me gusta que el set sea un viaje: empezar más tranqui, subir de forma sutil y terminar arriba, dejando a la gente con ganas de más.

Me encanta cuando me dicen que no se querían ir o que se quedaron con ganas de seguir bailando. Eso es lo que busco generar.
-¿Cómo fue tu temporada en Punta del Este este verano?
-Fue la primera vez que hice una verdadera temporada laboral en Punta del Este. Trabajé muchísimo, hice muchas fechas privadas que no publiqué, y en total tuve diez fechas. Me fue súper bien, no paré de trabajar y estuvo espectacular.

-¿Qué diferencia tuvo esta temporada respecto de otros años?
-Siempre venía a Punta del Este por pocos días. Trabajé durante cuatro años seguidos para Sensación Du Temps, que es un evento muy importante, la carrera de autos junto a diferentes marcas; este año fue con Hublot, y es un evento de tope de gama.
Pero siempre venía, hacía el evento, coincidía con el cumpleaños de mi hijo y me volvía o me iba a otro destino. Esta es la primera vez que realmente hice temporada en Punta del Este.
-Fuiste una modelo icónica de fines de los 90 y trabajaste a nivel internacional. Mirando hacia atrás, ¿qué sentís que te dio esa etapa y qué te quitó?
-Creo que la época de los 90 fue la mejor para trabajar en el rubro del modelaje. Fue como una golden hour. No solo por el trato y el respeto que había hacia las modelos, sino porque éramos vistas casi como celebridades. Ser modelo en ese momento era eso.
La moda cambió muchísimo con los años, y también el aspecto económico: éramos pocas modelos y se ganaba muy buen dinero. Hoy el mercado es mucho más difícil, sobre todo con la incorporación de influencers y las nuevas formas de comunicar productos.
Estoy muy agradecida de haber empezado mi carrera en esa época y de haberla vivido. Siempre que me junto con colegas, fotógrafos o maquilladoras de aquellos años, hablamos de lo mágico e increíble que fue esa década.

-¿Sentís que la música te permitió mostrar una faceta tuya que quizás el mundo de la moda no había visto?
-Sí, completamente. Para mí no es solo música, es una puesta en escena. Trabajo con Caro Merguerián en el vestuario, con distintas marcas, y pienso el look según la música y el evento.
Ella me vistió para el DJ set más importante del que hablamos, con todo pensado: ropa, botas, bijouterie. Conectamos muy bien y seguimos trabajando juntas. Moda y música están totalmente conectadas para mí.
-¿Qué diferencia encontrás entre ser mirada y mirar, después de tantos años siendo modelo?
-En Argentina la gente mira mucho, es algo cultural. Viviendo afuera, especialmente en Nueva York, nadie se da vuelta a mirarte.
Hoy, como DJ, claramente volvés a ser el centro de atención. Por eso cuido todo: el look, el equipo, el rider. Me gusta que todo esté impecable.

-¿Cómo vivís hoy el paso del tiempo y la relación con tu cuerpo y tu imagen?
-Justo ayer hablaba con una amiga de cómo una va cambiando de gustos y de intereses según los momentos de la vida. A los 20 me gustaban ciertas cosas, hoy disfruto otras.
Con el paso del tiempo una va madurando, reflexionando más, disfrutando más del presente y estando más conectada con una misma. También empecé a elegir mejor con quién compartir mi tiempo. Las cosas muy masivas ya me las da el trabajo con la música, así que en lo personal prefiero el mano a mano: encontrarme con una amiga, tomar un café.
La mejor juntada de este verano en Punta del Este fue con DJs, escuchando música más under y alternativa, solo para entendidos. Fue muy divertida y con colegas que viajan por el mundo y les va súper bien.
El tiempo te da sabiduría: saber qué querés de tu vida, con quién compartir, respetar tus tiempos de soledad. En lo estético trato de cuidarme: la comida, el descanso, entreno tres veces por semana, voy a esteticista, me hago plasma y mesoterapia. Me gusta verme bien, cuidar el pelo y el cuerpo. Cumplir años es normal, pero está bueno cuidarse.


-¿Sentís que hoy sos más libre que en aquellos años de pasarela y viajes constantes?
-En esa época no paraba de viajar, pero era lo que quería en ese momento de mi vida. Mi foco estaba puesto en el trabajo y lo disfrutaba. No lo vivía como una atadura.
Hoy siento la libertad de poder elegir: qué quiero hacer, qué no, dónde estar, con quién compartir. Darme esa libertad a mí misma es lo que hoy define mi idea de libertad.
-Después de muchos años afuera, elegiste volver a instalarte en la Argentina. ¿Qué te trajo de vuelta y qué encontraste acá que hoy valorás especialmente?
-Vivíamos en Miami con mi ex marido y sentíamos que la crianza allá era muy distinta a la que habíamos tenido nosotros en Argentina. Nuestro hijo estaba creciendo lejos de la familia: abuelos, primos, tíos.
Hoy lo que más valoro de estar en Buenos Aires es la familia. Que pueda compartir con sus primos, hacer juntadas con mis papás, que gracias a Dios todavía viven. Eso es lo mejor.
Después de tantos años afuera —fueron 22—, empecé incluso a tomar mate. Dejé el café y empecé con el mate el año pasado. La Argentina me empezó a entrar en las entrañas.

-Desde la moda pasaste a explorar la fotografía y la música electrónica. ¿Qué tienen en común estas búsquedas creativas para vos?
-La moda y la fotografía siempre estuvieron muy conectadas para mí. Cuando estaba del otro lado de la cámara, miraba cómo ponían las luces, qué hacían. Siempre fui muy curiosa.
La fotografía llegó a mi vida por casualidad. Me subí a un taxi en Nueva York, pleno invierno, y había un bolso con una cámara nueva. No había forma de devolverla. Me lo tomé como algo del destino y empecé a sacar fotos.
Arranqué con retratos, después fotos aéreas, paisajes. Participé dos veces en Art Basel, hice mi libro de fotografía, vendí muchas piezas en Estados Unidos y seguí vendiendo hasta el año pasado. Fueron muchos años muy dedicados a la fotografía.
La música también llegó de manera casual, en Ibiza. De un juego con amigos nació mi primer tema, con audios de mi mamá y amigos en distintos idiomas. Me pareció divertidísimo y muy creativo. Todos estaban dentro de la canción, no era solo mía.
Después empecé a producir más, conocí músicos, grabé instrumentos, seguí creando. Todo se fue dando solo, nada fue forzado, y eso me encanta.

-¿En qué momento sentiste que la música dejó de ser solo un interés y se transformó en una pasión y también en un trabajo?
-Cuando empecé a producir música sentí una pasión muy fuerte. Ahí me enganché de verdad y después se fue dando solo: empezaron a contratarme.
Al principio fueron trabajos ligados a la moda, como Heidi Clair. Después el circuito se expandió y la gente empezó a reconocerlo como una carrera. El año pasado fui DJ residente de Isabel en Buenos Aires y hoy ya me contratan desde el exterior, con pasajes incluidos. Es una carrera en ascenso.
-También te volcaste de lleno a la fotografía. ¿Qué te gusta observar y contar a través de la cámara?
-Fui variando mucho. Retratos, paisajes, fotos aéreas, naturaleza. En Miami armé mi propio estudio y ahí pude contar historias más profundas.
Hice series, como I’m losing it, que expuse en Art Basel y vendí a través de una galería muy importante. Siempre me interesó el cuerpo de la mujer como algo estético y bello. También hice autorretratos, que vendí mucho, y están en mi Instagram @UrziArt. Nunca me quedé en un solo lugar dentro de la fotografía.
-Desde 2019 compartís con tu ex pareja un objetivo central: criar y cuidar a Thiago. ¿Cómo te transformó la maternidad?
-La maternidad me cambió muchísimo. Dejé de trabajar ocho años para ser una mamá presente. Por eso me volqué más a la fotografía, que me permitía crear sin viajar.
Siempre fui muy creativa y necesito proyectos. Volví a trabajar como modelo cuando regresé a Buenos Aires. Hoy mi hijo tiene 14 años, está súper encaminado, y eso me permite volver a viajar y trabajar afuera.
-Hace poco posaste junto a tu hijo para una campaña. ¿Cómo fue compartir ese momento profesional con él?
-Hicimos la campaña de Kosiuko y fue increíble. Él estaba nervioso y yo lo guiaba. Lo disfrutó, aunque no es algo que le interese. A él le gusta el tenis, es federado, compite y le va muy bien. Pero fue un momento muy hermoso haber compartido esa experiencia juntos.
Fotos: Chino Moro
Sombrero: @companiadesombreros
Ropa: vestido de @boho, body, top y shot de @fabianzittaoficial, traje de baño @luxseaswimwear
Estilismo: Caro Merghuerian
Agradecimientos: Leo Mateu / REDCARPET AGENCY (@redcarpetpr)
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