Está grabando una serie para Netflix. Se sube al escenario todas las semanas con una obra que la atraviesa. Y, al mismo tiempo, sigue construyendo su propio camino, sin atajos y con una idea muy clara: no mentirse.
Marian Moretti habla como actúa: sin filtro, con humor y con una sensibilidad que aparece cuando menos lo esperás. En esta charla con Para Ti, cuenta cómo vive este presente profesional, qué la moviliza de sus personajes y cómo fue ese recorrido —largo, intuitivo y a veces vertiginoso— hasta llegar a vivir de lo que ama.
Entre rodajes, teatro y redes sociales, la actriz pone el foco en algo que repite varias veces: el deseo. Ese motor que, según dice, la acompaña desde siempre y hoy se vuelve más urgente que nunca.

El presente: rodaje, teatro y nuevos desafĂos
—¿En qué estás trabajando ahora?
—Estoy muy contenta. Estoy grabando, no puedo contar mucho más que esto que te voy a decir: Tiempo al tiempo, la nueva serie de Netflix, de Underground, de Ortega. Y estoy feliz porque es un personaje que me gusta mucho, estoy con un elenco que son todos unos bestias hermosos y estoy aprendiendo un montón, tratando de desarrollar y mostrar colores nuevos. Asà que contenta con eso.
Y despuĂ©s está Morite, Beba, que es un proyecto que cuando me llegĂł el texto, en la segunda o tercera página dije: “SĂ, la quiero hacer”. Porque estoy personificando una vieja —yo digo vieja porque amo la palabra— de esas que amamos, como nuestras abuelas, madres, tĂas, una vieja hermosa de 80 años, que muere y no lo sabe.

Vienen sus mejores amigas, que son como hermanas, a llevarla a la vida eterna, que por supuesto ya están muertas tambiĂ©n. Es una comedia que podrĂa ser un drama o una tragedia, pero es una comedia con muchas verdades.
El conflicto es que si no logran llevársela, todas pierden la vida eterna. Entonces aparecen un montón de obstáculos porque Beba se resiste. Y hay un desenlace hermoso, con un mensaje que a mà me conmueve mucho: desde el empoderamiento hasta esto de “no pierdas más tiempo, se te va la vida”.
Habla de los vĂnculos, del amor, de la muerte, pero sobre todo del deseo. Y eso es alucinante.

—También hiciste mucho audiovisual en los últimos años…
—SĂ. Igual yo soy más del teatro. Toda la vida hice teatro, desde los 15 que empecĂ© a estudiar y me subĂ al escenario y no bajĂ© más. Es donde me siento más segura, donde siento que tengo más herramientas.
Pero hace unos años —no sĂ© bien cuántos, soy malĂsima con las fechas— hice Entre hombres, para HBO, que estuvo en el Festival de BerlĂn. Y ahĂ fue como mi debut fuerte en audiovisual.

Y ahĂ me pasĂł algo: estaba en el set, con 60 personas, cámaras, monitor… y era una escena mĂa. Y dije: “Ah, ok”. Me asustĂ© un poco, porque estaban todos mirando.
AhĂ empecĂ© a tener otro registro, otra responsabilidad. Y despuĂ©s dije: “Bueno, si me quedo con este miedo no hago nada”. Yo tengo una frase que digo siempre: “Si el universo me trajo hasta acá, me va a asistir”. Y confĂo en eso.

DespuĂ©s vinieron otras cosas: un mediometraje, la serie de Fito, novelas cuando existĂa Polka, la serie con Flor Peña, Lizy Tagliani, la Toscano, largometrajes como La mujer de fuego, que está empezando su recorrido.
Y también las redes, que para mà son un trabajo. Trato de usar mucho el humor, de contar algo que tenga sustento. Y también pasan cosas como que para esta serie me llamaron por redes, entonces también hay algo de cómo uno se muestra.

—Hoy se habla mucho de versatilidad…
—SĂ, a mĂ me encanta. Me interesa hacer cosas que no se esperen de mĂ. Como actriz, eso me divierte mucho.
Pero también entiendo que a veces te quieren volver a ver en el lugar donde te conocieron. Y bueno, hay que trabajar, hay que pagar las cuentas.

Mi gran maestro fue RaĂşl Serrano, y una vez le preguntaron cĂłmo hacĂa para estar tan bien a los 80 y pico, y dijo: “No me miento, querida”. Y eso a mĂ me quedĂł.
Para mà tiene que ver con eso, con no mentirte ni en lo personal ni en lo profesional. Tal vez es un camino más lento, pero es más honesto.

—¿Cuándo sentiste que querĂas ser actriz?
—Desde siempre. Desde muy chica.
Me acuerdo de estar en la ducha y fantasear que salĂa del teatro y tenĂa una rueda de prensa. Me hacĂan preguntas y yo respondĂa, todo inventado. Lo que hoy se llama “manifestar”, yo lo hacĂa jugando.

También el clásico: la funda de almohada como vestido, actuar frente al espejo… todo eso.
Siempre estuvo. Pero me hice cargo hace no tanto. Durante mucho tiempo lo sentĂa como algo medio imposible.

Cuando dije que querĂa ser actriz, era “¿y de quĂ© vas a vivir?”. Y yo me lo creĂ mucho tiempo.
ReciĂ©n hace poco estoy viviendo de la actuaciĂłn. Y entendĂ que no puedo distraer mi energĂa en otra cosa. Ya pasĂ© la mitad de mi vida. No puedo perder tiempo.

—¿Qué implica sostener eso?
—Mucha energĂa. Poner el cuerpo, estar en el presente.
A veces trabajás en otra cosa y pensás: “¿Para quiĂ©n estoy sosteniendo esto? ÂżPara quĂ©?”. Tiene un costo altĂsimo, pero tambiĂ©n cambia todo cuando te jugás al 100%.

—¿SentĂs que llegaste?
—No. Porque “llegar” es como que ya está todo hecho.
Pero sà hubo un momento en el que empecé a vivir de la actuación y dije: “Bueno, listo, no hay vuelta atrás”. Eso fue un quiebre.
Después la vida sigue, no es que llegás y terminó.

—¿QuĂ© te gustarĂa hacer?
—Una mala. Una mala malĂsima. Pero no la mala que grita. Los malos no gritan. El malo está al lado tuyo y no te das cuenta.

—¿Qué te gusta ver?
—Mucho teatro y muchas series. Pero veo varias al mismo tiempo y me pierdo, no sĂ© en quĂ© capĂtulo estoy ni en quĂ© plataforma.
Y hay algo medio ingrato: antes esperabas los capĂtulos, ahora en dos dĂas te ves todo.
Y además pasa que estás viendo una serie y estás con el teléfono. Desde que hago audiovisual, miro distinto. Pienso en todo lo que costó cada escena.

Me gusta ver lo que hacen los compañeros, con una mirada amorosa. Hay mucho trabajo.
Me gusta mucho lo que se hace en Argentina, me encanta. Y también las series españolas. Y pelis basadas en hechos reales.
—¿Cómo te llevás con el cuerpo y el bienestar?
—Entrené toda la vida. Ahora hago pilates y me parece espectacular, es exigente. También quiero volver a la musculación.
Me gusta caminar, moverme. El movimiento me ordena, me conecta, me hace pensar mejor.

—¿Cómo es la experiencia con Morite, Beba?
—Recién arrancamos. Estamos en el Teatro Piccadilly, que lo están renovando, y es un teatro ideal para esta obra, porque es como estar en la casa de Beba.
Tiene de todo: escenografĂa, efectos, caracterizaciĂłn, pero tambiĂ©n la libertad del teatro.
El director, Gabi Villalba, nos dio mucha libertad. Es un proyecto hermoso.
Es una comedia, pero con capas. Beba tiene una lĂnea más dramática y los otros personajes más de comedia. Ese contrapunto es espectacular.
Y a mĂ me pasĂł que tenĂa ganas de ir más a la comedia, de jugar, pero entendĂ que mi rol es otro. Y ahora estoy muy feliz con eso.
Es una historia que quiero contar ahora. Y eso no pasa tan seguido.

Fotos: Candela Petech @ph.candela
ProducciĂłn: Lucila Subiza @lucilasubiza
Make up y pelo: Bárbara de @barmaj.studio
Agradecimientos: Marian esta vestida por @prussia_moda y con accesorios de @divinosabalorios
Agradecemos a Tienda FC por el mobiliario utilizado en la producciĂłn.

