A 15 años de la muerte de Miguel Pando, Ginette Reynal volvió a emocionarse al recordar uno de los momentos más difíciles de su vida.
A través de sus redes sociales, la modelo y actriz compartió un emotivo fragmento de una entrevista que le realizó Emilse Pizarro para Infobae en 2019. En el video, la conductora recuerda cómo descubrieron la enfermedad de su marido, Miguel Pando, fallecido en 2011, revive una conmovedora anécdota con su abuela tras enviudar y reflexiona sobre la muerte, un tema que asegura que sigue interrogándola hasta hoy.
"Las palabras de mi abuela y la pregunta que nunca me voy a poder responder… cómo es realmente la muerte? Una entrevista preciosa que me hizo Emilse Pizarro", escribió Ginette al compartir el video en su cuenta de Instagram.
En aquel relato, Reynal recordó cómo descubrieron el tumor cerebral que padecía Miguel Pando, con quien estuvo casada durante quince años y con quien tuvo a su hijo Jerónimo.
"Fuimos a Bariloche y allá hubo un par de episodios que me alertaron. Él manejaba muy bien y de vuelta en la ruta hizo un par de maniobras que yo para adentro dije: 'Uy, acá pasa algo fuerte'", contó.

Según relató en la entrevista que volvió a compartir en redes, una médica le indicó una serie de estudios, entre ellos una resonancia magnética. Sin embargo, al sentirse mejor, él decidió postergar la búsqueda de los resultados.
"La médica le hizo hacer un análisis de sangre y una resonancia magnética y no habíamos ido a buscar los resultados porque se sintió mejor. Cuando volvimos de Bariloche fui a buscar los resultados", recordó.
A partir de ese momento comenzó una dura batalla contra la enfermedad. "Hicimos de cuenta como que sí, que había una esperanza, que se podía, que había que luchar e hicimos todo lo posible. Yo creo que por eso él vivió un año con semejante cacho de tumor que tenía en la cabeza", expresó.
El dolor de la despedida
Durante aquella entrevista, Ginette sorprendió con una confesión tan sincera como conmovedora sobre el momento de la muerte de su marido. "Sentí un alivio cuando se murió. Por supuesto", afirmó.

Lejos de cualquier falta de amor, explicó que ese sentimiento estaba ligado al sufrimiento que había presenciado durante la enfermedad. "No es lindo ver sufrir a la persona que vos amás", reflexionó.
La frase de su abuela que nunca olvidó
Uno de los momentos más emotivos del relato llegó cuando recordó qué ocurrió después del entierro de Miguel Pando. Su abuela, que padecía Alzheimer, tuvo una reacción que la marcó para siempre.
"Cuando volví del entierro de Miguel en el campo, ella estaba acostada durmiendo una especie de siesta. Entré al cuarto, le di un beso y un abrazo. Me preguntó qué me pasaba y yo le dije que acababa de enviudar, que mi marido se acababa de morir", contó.
Entonces ocurrió algo inesperado. "Me dijo: 'A ver, prendé la luz'. Me agarró de la cara, me miró y me dijo: 'Bueno, ya está. Ahora vas a ser una viudita alegre. Dame un beso'".
La frase quedó grabada en su memoria y es una de las imágenes que aún conserva de aquel período tan doloroso.

Los colibríes y una señal especial
En otro tramo de la entrevista, Reynal habló de los colibríes, aves que para ella tienen un significado profundamente personal.
"Me siento en un jardín y se me aparecen siempre los colibríes. Para mí es él, es su alma, su espíritu que está volando feliz", aseguró.
Incluso recordó un episodio que vivió durante las últimas horas de vida de Pando. "Yo bajé a la mañana temprano a verlo. Le habían dado un rescate y estaba dormido. Subí a bañarme y cuando salí, me tiré en la cama y en la ventana tenía un colibrí contra el vidrio. Un colibrí que se chocaba contra el vidrio y aleteaba contra el vidrio", relató.

"Pienso todo el tiempo en mi muerte"
A sus 66 años, Ginette reconoce que la muerte sigue siendo un tema muy presente en su vida. "La verdad que estoy bien. Trabajo mucho en mí y ese trabajo rindió sus frutos", aseguró.
Sin embargo, admitió que aún hay preguntas que no logra responder. "Por más evolucionada que yo esté, la muerte sigue siendo un misterio", reflexionó.
La conductora explicó que las pérdidas que atravesó a lo largo de los años hicieron que el tema forme parte de sus pensamientos cotidianos.
"Pienso todo el tiempo en mi muerte. Mi papá se murió, mi mamá se murió, mi íntimo amigo se murió, mi marido se murió. Es fuerte el tema de la muerte".
Y concluyó con una reflexión tan íntima como honesta: "Siempre he tratado de caminar hacia dejar de tenerle miedo a cómo será".

