Cuando llegan los días más cálidos o simplemente tenés ganas de disfrutar de un postre fresco, dulce y bien casero, la tarta de frutillas se convierte en la opción ganadora por excelencia. Lo mejor de esta versión es que no vas a necesitar prender el horno ni complicarte con masas elaboradas: se resuelve de forma súper rápida, con ingredientes que seguro tenés en casa o conseguís en cualquier almacén.
Ingredientes
- 300 gr de galletitas de vainilla
- 80 gr de manteca derretida
- Dulce de leche repostero (cantidad a gusto)
- 330 ml de crema de leche
- 4 cucharadas de azúcar impalpable
- 100 gr de frutillas frescas cortadas

Preparación
Paso 1: Procesá las galletitas de vainilla hasta lograr un polvo fino y parejo. En un recipiente, volcá la manteca derretida sobre las galletitas y mezclá bien hasta obtener una preparación húmeda, similar a la arena mojada.
Paso 2: Colocá la mezcla en un molde desmontable y presioná con firmeza sobre la base y los bordes usando los dedos o la base de un vaso para que quede bien compacta. Llevá la tarta al freezer durante 1 hora para que la estructura tome consistencia.
Paso 3: Después, batí la crema de leche fría junto con las 4 cucharadas de azúcar impalpable a punto chantilly, cuidando de no batir de más para evitar que se corte.
Paso 4: Luego, retirá la base congelada del freezer y distribuí una capa generosa de dulce de leche repostero sobre el fondo, esparciéndolo con cuidado con la ayuda de una espátula o cuchara.
Paso 5: Agregá la crema chantilly por encima del dulce de leche de manera uniforme y decorá la superficie con las frutillas cortadas a tu gusto.
Paso 6: Llevá el molde al frío durante al menos 3 horas más antes de desmoldar y servir, garantizando que el postre quede firme y bien fresco.


