Con la primavera recién comenzada, las comidas más frescas empiezan a ganar protagonismo. Y este arrollado de zucchini relleno de ricota, jamón y queso es una alternativa ideal para salir de las clásicas tartas y tortillas.
La base se prepara solamente con zucchini rallado, huevos y queso. Se cocina unos minutos en el horno hasta conseguir una lámina flexible y dorada que después se cubre con un relleno cremoso y se enrolla.
El resultado es un plato liviano pero abundante, con vegetales y proteínas, que se puede comer recién hecho, tibio o frío.
Además, queda muy bien cortado en rodajas, por lo que también puede servirse como entrada o prepararse para llevar en un tupper.
Ingredientes para preparar el arrollado de zucchini
Para 4 a 6 porciones
Para la base
- 3 zucchinis medianos.
- 4 huevos.
- 80 gramos de queso rallado.
- 2 cucharadas de avena fina o harina de avena.
- Sal.
- Pimienta.
- Nuez moscada.
Para el relleno
- 300 gramos de ricota.
- 150 gramos de jamón cocido.
- 150 gramos de mozzarella o queso cremoso.
- 2 cucharadas de queso rallado.
- 1 cucharada de ciboulette o perejil picado.
- Pimienta.
- Nuez moscada.
Cómo preparar la base de zucchini
Paso 1. Precalentá el horno a 190 °C.
Paso 2. Lavá los zucchinis y rallalos con la parte gruesa del rallador.
Paso 3. Colocalos en un colador con una pizca de sal y dejalos reposar durante aproximadamente 10 minutos.
Paso 4. Pasalos a un repasador limpio y presioná con fuerza para retirar la mayor cantidad posible de agua.
Este paso es fundamental para conseguir una base firme.
Paso 5. Colocá los huevos en un bowl y batilos ligeramente.
Paso 6. Incorporá el zucchini escurrido.
Paso 7. Sumá el queso rallado y la avena.
Paso 8. Condimentá con pimienta y una pizca de nuez moscada. Probá antes de agregar más sal, ya que el queso también aporta sabor.
Paso 9. Mezclá hasta integrar.
Cómo cocinar el arrollado
Paso 1. Cubrí una placa rectangular para horno con papel manteca y aceitá ligeramente la superficie.
Paso 2. Distribuí la mezcla de zucchini formando un rectángulo parejo de aproximadamente un centímetro de espesor.
Paso 3. Llevá al horno durante aproximadamente 15 a 20 minutos.
Paso 4. Retirá cuando la superficie esté firme y ligeramente dorada.
Paso 5. Dejá entibiar durante algunos minutos antes de manipularla.
Cómo preparar el relleno
Paso 1. Colocá la ricota en un bowl.
Paso 2. Agregá el queso rallado y el ciboulette o perejil.
Paso 3. Condimentá con pimienta y nuez moscada.
Paso 4. Mezclá hasta obtener una crema espesa.
Si la ricota está demasiado seca, podés sumar una cucharada de yogur natural o queso crema.
Cómo rellenar y enrollar
Paso 1. Despegá cuidadosamente la base del papel manteca.
Paso 2. Distribuí la ricota dejando aproximadamente dos centímetros libres en los bordes.
Paso 3. Cubrí con las fetas de jamón cocido.
Paso 4. Agregá la mozzarella cortada fina o rallada.
Paso 5. Con ayuda del papel manteca, comenzá a enrollar desde uno de los extremos más cortos.
Paso 6. Presioná suavemente para que mantenga la forma.
Paso 7. Colocalo nuevamente sobre la placa con la unión hacia abajo.
Paso 8. Si querés servirlo caliente, espolvoreá un poco de queso por encima y llevá al horno entre cinco y diez minutos más.
El secreto para que no se rompa
La clave está en retirar muy bien el agua del zucchini.
Si queda demasiado húmedo, la base tendrá menos estructura y resultará más difícil enrollarla.
También es importante no cocinarla en exceso: debe quedar firme pero todavía flexible.
Esperá unos minutos después de retirarla del horno antes de rellenarla, pero no dejes que se enfríe por completo si querés enrollarla con mayor facilidad.
Cómo hacerlo todavía más proteico
Esta receta ya combina huevos, ricota, jamón y queso, pero podés aumentar el aporte de proteínas agregando:
- Pollo cocido desmenuzado.
- Atún al natural.
- Queso cottage.
- Claras de huevo.
- Más ricota.
Una alternativa muy rica es reemplazar el jamón por pollo desmenuzado mezclado con ricota y ciboulette.
Otros rellenos para probar
La misma base de zucchini admite muchísimas combinaciones:
- Ricota y espinaca.
- Pollo, queso crema y ciboulette.
- Atún, huevo y queso.
- Jamón, queso y tomate seco.
- Ricota, nueces y rúcula.
- Mozzarella, tomate y albahaca.
También podés agregar hojas de rúcula justo antes de enrollarlo para darle un toque fresco.
Una versión vegetariana
Eliminá el jamón y prepará un relleno con:
- Ricota.
- Espinaca.
- Queso.
- Tomates secos.
- Champiñones.
- Nueces.
La combinación de ricota, espinaca y tomates secos funciona especialmente bien.
Con qué acompañarlo
Para una comida completa y fresca podés servirlo con:
- Ensalada de rúcula y tomates cherry.
- Hojas verdes con palta.
- Tomate, pepino y cebolla morada.
- Zanahoria y repollo.
- Vegetales grillados.
También queda muy bien acompañado con una salsa rápida de yogur, limón y hierbas.
Se puede comer frío
Sí. De hecho, es una de las ventajas de esta receta.
Una vez frío toma mayor consistencia y se corta fácilmente en rodajas.
Por eso también funciona muy bien para preparar con anticipación, llevar al trabajo o servir como entrada.
Cómo conservarlo
Guardalo envuelto o dentro de un recipiente hermético en la heladera.
Puede conservarse durante aproximadamente tres días.
Si querés servirlo tibio, calentá las porciones unos minutos en horno suave.
Una receta fácil para cerrar la semana
Liviano, cremoso y muy versátil, este arrollado de zucchini, ricota, jamón y queso es una buena manera de renovar el menú de todos los días.
No necesita masa, admite distintos rellenos y se puede comer tanto caliente como frío.
Una receta ideal para este viernes: fácil, proteica, llena de sabor y perfecta para los primeros días de primavera.

