Antes de convertirse en el nombre de una investigación judicial, Mailén Antonich era una joven mamá que intentaba construir su propio camino. Tenía 24 años, dos hijas pequeñas (de 1 y 6 años) y, como tantas mujeres que buscan salir adelante, estaba detrás de una oportunidad que le permitiera progresar y darle estabilidad a su familia.
Según contó su entorno, esa posibilidad apareció a través de un aviso publicado en Facebook. Era una propuesta laboral en un balneario de Mar del Plata y Mailén se interesó en la posibilidad de acceder a un trabajo. Su familia contó que la joven había aceptado esa propuesta porque necesitaba trabajar para sostener a sus dos hijas pequeñas.
Su mamá explicó que Mailén buscaba un ingreso para cubrir las necesidades de sus nenas, desde los gastos cotidianos hasta la atención médica de la más chica. “Salió a buscar trabajo para darles de comer, comprar pañales para la más chiquita y llevarla al médico. Nada más que por eso”, expresó la madre de Mailén.
La joven salió de su casa para asistir a ese supuesto encuentro laboral y nunca regresó. La preocupación de su familia dio inicio a una búsqueda que terminó con el peor desenlace: el hallazgo de su cuerpo y la confirmación de que había sido víctima de un femicidio.
La desaparición de Mailén Antonich
La última vez que sus familiares tuvieron contacto con ella fue cuando se dirigió a una supuesta entrevista de trabajo. La propuesta había llegado a través de redes sociales y, según trascendió, Mailén había tomado esa posibilidad con expectativa porque significaba acceder a una nueva oportunidad laboral.
Al no tener noticias de ella, su familia comenzó una búsqueda desesperada y radicó la denuncia.
Según denunció su hermano Walter Antonich en la Comisaría 16, Mailén había sido contactada a través de Facebook por un hombre que le ofreció un empleo de limpieza en un hotel. Un chofer pasó a buscarla por su casa y la llevó hasta el balneario. Ese fue el último contacto que tuvo con su familia.
Ante la falta de noticias y con el teléfono de la joven apagado, sus familiares comenzaron a reconstruir sus últimos movimientos. Una amiga logró ingresar a su cuenta de Facebook para recuperar la conversación con la persona que le había ofrecido el supuesto trabajo y, junto con la imagen que Mailén había publicado del lugar, pudieron ubicar el balneario.
El hallazgo del cuerpo y la investigación del femicidio
Cuando los efectivos llegaron al lugar, dos sospechosos intentaron escapar, pero fueron detenidos a pocos metros. Durante el rastrillaje posterior, encontraron el cuerpo de Mailén detrás de una casilla utilizada por los serenos del complejo. También fue hallado un tambor metálico con restos de una incineración, elemento que continúa siendo peritado por la Justicia.
El cuerpo de Mailén Antonich fue encontrado en la zona de Punta Cantera, en Mar del Plata. A partir de ese momento, la causa comenzó a investigarse como femicidio.
En el marco de la investigación fueron detenidos dos hombres -Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (26) y José Luis Aquino (27)- quienes presentaban lesiones compatibles con las señales de defensa del cuerpo de Mailén.
Este lunes, los detenidos iban a ser indagados en el marco de la investigación que lleva a cabo el fiscal Carlos Russo, titular de la UFI N° 7 de Mar del Plata.
Qué reveló la autopsia de Mailén Antonich
Los primeros resultados de la autopsia determinaron que la joven murió como consecuencia de una agresión con arma blanca. El informe forense también estableció la existencia de lesiones compatibles con un ataque, mientras la Justicia continúa analizando las pruebas reunidas.
La investigación busca establecer la mecánica del crimen y el grado de responsabilidad de las personas involucradas.
Cómo sigue la causa por el femicidio de Mailén Antonich
La causa continúa en etapa de investigación. La Justicia trabaja para reunir pruebas y avanzar en el esclarecimiento del hecho, mientras la familia de Mailén atraviesa el dolor de una pérdida que dejó dos niñas pequeñas y una vida interrumpida.
Detrás del expediente judicial estaba Mailén: una joven de 24 años, mamá de dos hijas y una mujer que buscaba una oportunidad para progresar. Su historia no empezó con la tragedia: empezó mucho antes, con una vida que estaba construyendo y proyectos que quedaron truncos.
Cada femicidio tiene detrás un nombre, una historia y una persona que existía mucho antes de convertirse en noticia.

