No suele hablar de su vida privada. Mucho menos de situaciones tan sensibles. Pero esta vez, la reina Máxima decidió abrir una puerta muy íntima y contar el difícil momento que atraviesa junto a su familia.
“Mi madre también padece demencia; es una situación muy dolorosa”, expresó durante una visita oficial a Limburgo, en una conversación espontánea con un ciudadano que le compartió una experiencia personal vinculada a la enfermedad. Según informó el diario neerlandés AD, quienes estaban presentes se sorprendieron por la sinceridad y cercanía de sus palabras.

Se trata de la primera vez que la Reina habla públicamente sobre el estado de salud de su madre, María del Carmen Cerruti, de 81 años.
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Una situación familiar atravesada también por la distancia
La confesión de Máxima dejó ver un costado muy humano de la monarca, que pocas veces expone aspectos personales de su vida. Y en este caso, además del dolor por la enfermedad, aparece otro factor difícil: la distancia con la Argentina.
La última vez que la Reina pudo viajar a Buenos Aires fue durante las vacaciones de Navidad, cuando estuvo acompañada por el rey Guillermo Alejandro y sus tres hijas. Antes, en septiembre de 2024, había realizado una visita breve para celebrar los 80 años de su madre en un encuentro familiar íntimo junto a sus hermanos y la princesa Ariane de Orange-Nassau.
Aunque sus obligaciones oficiales le impiden regresar con frecuencia al país, María del Carmen Cerruti pasa largas temporadas junto a su hija y sus nietas en Huis ten Bosch, la residencia oficial de los Reyes en La Haya.
El fuerte lazo de Máxima con sus raíces
Con sus palabras, Máxima volvió a mostrar el vínculo profundo que mantiene con la Argentina y con su familia de origen, incluso después de tantos años instalada en Europa.
Nacida en Buenos Aires el 17 de mayo de 1971, la Reina es hija de Jorge Horacio Zorreguieta y María del Carmen Cerruti. Tiene dos hermanos, Martín y Juan, y una hermana, Inés, fallecida en 2019. Además, tiene tres hermanastras: Dolores, María y Ángeles.
Desde que se enamoró de Guillermo Alejandro y comenzó su vida en los Países Bajos, Máxima construyó una relación muy cercana con la sociedad neerlandesa, aunque sin dejar nunca de lado sus raíces argentinas.
Durante la actividad oficial en Limburgo, también dejó una reflexión sobre las dificultades que atraviesan muchas familias. “Cuando todo va bien, en los Países Bajos se vive bastante bien. Pero, cuando surgen problemas, todo puede complicarse”, dijo.
Sus palabras dejaron una de las imágenes más sinceras y sensibles de la Reina en mucho tiempo.

