Cuando recibimos amigos en casa, la mejor opción es preparar algo sabroso que no nos obligue a pasar toda la noche en la cocina. Estas papas aplastadas con crema de queso y panceta crocante cumplen con todo: se pueden adelantar, llevan ingredientes simples y llegan a la mesa con una presentación irresistible.
Podés servirlas como entrada, sumarlas a una picada o acompañarlas con ensalada y convertirlas en la guarnición.
Ingredientes
Para 6 personas:
- 1,5 kg de papines o papas pequeñas
- 200 g de panceta
- 250 g de queso crema
- 100 g de queso rallado
- 2 cucharadas de crema de leche
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo
- Ciboulette o verdeo
- Pimentón
- Sal
- Pimienta
Preparación
- Lavá muy bien las papas y cocinalas con piel en abundante agua con sal durante 15 o 20 minutos. Deben quedar tiernas, pero sin desarmarse.
- Escurrilas, distribuilas sobre una placa aceitada y aplastá cada una suavemente con la base de un vaso.
- Rocialas con aceite de oliva y condimentá con sal, pimienta y pimentón.
- Llevalas a un horno precalentado a 220 °C durante aproximadamente 30 minutos, hasta que estén bien doradas y crujientes.
- Mientras tanto, cortá la panceta en tiras pequeñas y dorala en una sartén, sin agregar aceite. Retirala y colocala sobre papel absorbente.
- Para preparar la crema, mezclá el queso crema con la crema de leche, el ajo rallado, parte del queso y un poco de pimienta.
- Retirá las papas del horno, agregá una cucharada de crema de queso sobre cada una y terminá con panceta crocante, queso rallado y ciboulette picada.
El secreto para organizarte
Podés hervir y aplastar las papas unas horas antes. Cuando lleguen los invitados, solamente tenés que llevarlas al horno y sumarles la cobertura antes de servir. Así salen calientes y crocantes sin que tengas que perderte la reunión.
También podés preparar una versión vegetariana reemplazando la panceta por champiñones dorados, cebolla caramelizada o tomates secos picados.

