Encontrar alternativas saludables, nutritivas y sabrosas para picar entre comidas suele ser una excelente manera de mantener buenos hábitos sin aburrirse. Cuando querés calmar la ansiedad por algo dulce pero buscás evitar las opciones ultraprocesadas, tener un snack casero listo en el freezer marca la diferencia.
Ingredientes
Para la base y el relleno:
- 1 banana madura hecha puré
- 3 frutillas frescas cortadas en trozos
- 1 taza de avena
- 2 cucharadas de cacao amargo
- 1 cucharada colmada de miel
- 1 cucharada colmada de pasta de maní
- 200 g de yogur natural

Preparación
Paso 1: En un bowl amplio, colocá el puré de banana, la avena, el cacao amargo, la miel y la pasta de maní. Mezclá bien todos estos ingredientes hasta integrar y formar una preparación homogénea.
Paso 2: Transferí esta mezcla a un molde previamente forrado con papel manteca o de silicona, presionando de manera uniforme con una cuchara hasta formar una base compacta.
Paso 3: Volcá el yogur natural por encima de la base de avena y cacao, distribuyéndolo con delicadeza hasta cubrir toda la superficie.
Paso 4: Distribuí las frutillas cortadas en trozos sobre la capa de yogur haciendo una leve presión para que queden parcialmente incrustadas.
Paso 5: Llevá el molde al freezer por al menos 3 horas, o hasta que el yogur se haya congelado por completo y la preparación esté bien firme.
Paso 6: Retirá del freezer, desmoldá sobre una tabla y cortá con un cuchillo en rectángulos individuales. Conservá dentro de un contenedor hermético en el congelador.


