¿Cómo queremos vivir? Esa pregunta atraviesa las propuestas de Casa FOA 2026, que abrió sus puertas el 1 de octubre en el Palacio Molina, en Barracas. En la antigua fábrica Alpargatas, el concepto de esta edición, “Alquimia”, invita a transformar la materia y los espacios a partir de su historia. La arquitectura industrial participa del diseño y aporta carácter a las intervenciones.
Las primeras coberturas de la muestra y las memorias de los proyectos permiten reconocer búsquedas compartidas: superficies que invitan al tacto, colores expresivos, ambientes que reúnen distintas actividades y una iluminación capaz de cambiar cómo se percibe cada rincón.
Más que anunciar una fórmula única, estas 9 tendencias de interiorismo ofrecen ideas para pensar la casa desde el confort, la identidad y las necesidades cotidianas.
1. Curvas y formas orgánicas para espacios más envolventes
Las curvas suavizan los interiores y también ayudan a organizar el espacio. En TRAMA, el departamento de 150 m² de Estudio Fontenla, las formas orgánicas se combinan con madera, piedra y textiles, en diálogo con las grandes alturas y los ventanales de medio punto del Palacio.

El lenguaje curvo también aparece en el Bar de Hotel de Martín Casabé: un gran círculo enmarca la barra y funciona como biombo para dar intimidad a una mesa. La geometría se repite en distintos elementos y conecta visualmente el proyecto.

Cómo llevarlo a casa: una mesa de bordes redondeados, un espejo orgánico o un sillón curvo pueden introducir este lenguaje. Conviene elegir una pieza protagonista y dejarle espacio alrededor.
2. Materiales naturales y texturas que se sienten
La dimensión táctil gana lugar. Maderas, textiles, vetas y superficies rugosas permiten construir interiores con profundidad y calidez.
El yute tiene un significado particular en esta edición, por su relación con la producción de alpargatas. En los baños públicos de Giménez Familia de Arquitectos, esa fibra funciona como referencia conceptual para explorar la transformación de lo vegetal en un material manufacturado. El proyecto traduce esa idea en texturas, rugosidades y vegetación.

La variedad también aparece en el coworking de INTRO Arquitectura + Grupo (a)², con revestimientos acanalados, placas perforadas, paneles acústicos y tapizados suaves.

Cómo llevarlo a casa: combinar una alfombra de fibra natural, un almohadón con relieve y una pieza de madera permite sumar riqueza táctil sin recargar el ambiente.
3. Color con personalidad: verdes, azules y tonos profundos
Casa FOA 2026 ofrece alternativas para quienes quieren salir de las paletas exclusivamente neutras. Las coberturas identifican verdes suaves, azules intensos, bordó, ocres y tonos tierra, utilizados para generar continuidad o construir atmósferas más íntimas.
En TRAMA, el Azul Mediterráneo conecta visualmente los ambientes. En el Bar de Hotel, Casabé combina un cielorraso lavanda, paredes terracota y una barra azul: una propuesta que muestra cómo el color puede formar parte de la arquitectura.

Cómo llevarlo a casa: elegir un color principal y repetirlo en dos o tres puntos —un textil, una obra, un objeto— ayuda a crear continuidad. Para una intervención mayor, una pared o el cielorraso pueden cambiar la percepción del espacio.
4. Ambientes integrados y muebles que reúnen funciones
Trabajar, conversar, leer, escuchar música y recibir amigos suelen suceder en el mismo lugar. El diseño empieza a responder a esa convivencia.
En el estar de Pacto Estudio, la propuesta La Línea de Habitar reúne encuentro, descanso, trabajo y ocio en una estructura continua. El proyecto replantea la organización del living para acompañar actividades que se superponen durante el día.

Esta mirada amplía la idea de flexibilidad: también importa cómo el mobiliario conecta los usos y facilita la circulación.
Cómo llevarlo a casa: una mesa que sirva para comer y trabajar, un banco con guardado o pequeñas mesas móviles pueden ayudar a aprovechar mejor un ambiente.
5. Naturaleza integrada al interior
Las plantas y el paisajismo participan de la composición de los espacios. En el recorrido aparecen como recursos para suavizar la arquitectura industrial; también se conservaron ejemplares que ya estaban en el edificio antes de las intervenciones.
En los baños de Giménez Familia de Arquitectos, la vegetación suma movimiento y contraste frente a las superficies minerales. Su presencia forma parte del vínculo que el proyecto establece con el origen vegetal del yute.
Cómo llevarlo a casa: agrupar plantas de diferentes alturas puede construir un rincón verde con mayor presencia. La elección debe acompañar la luz disponible y el tiempo que podemos dedicarles.
6. Recuperar la historia y darle una nueva vida
Una de las claves de esta edición es trabajar con las huellas del edificio. Ladrillos, carpinterías y estructuras antiguas conviven con materiales actuales y piezas de diseño.
En el coworking, una red utilizada para respaldos de sillas se transforma en un revestimiento que permite reconocer el muro original. En TRAMA, las alturas, los ventanales y los elementos de madera participan de la nueva propuesta.
La inspiración para casa está en mirar lo que ya tenemos y reconocer qué puede aportar carácter.
Cómo llevarlo a casa: restaurar un mueble, conservar una textura original o incorporar una pieza heredada puede convertirse en el punto de partida del ambiente.
7. Iluminación protagonista y tecnología para crear escenas
La iluminación gana peso en las propuestas de la muestra. Luces cálidas, telas translúcidas y distintos efectos modifican la percepción de los interiores. La domótica también permite generar escenas y ajustar las atmósferas según el momento y la actividad.

La tendencia invita a pensar la luz desde el comienzo del proyecto: dónde necesitamos ver con claridad, qué queremos destacar y cómo buscamos sentirnos.
Cómo llevarlo a casa: combinar iluminación general, una luz puntual para leer o trabajar y una lámpara cálida para descansar. Si los artefactos lo permiten, sumar regulación de intensidad amplía las posibilidades.
8. Arte y piezas escultóricas como parte del diseño
Obras, esculturas e instalaciones participan de los proyectos desde su concepción.
También hay propuestas de gran expresividad. El departamento de Ramiro Arzuaga y Verónica Biscaysaqu se destaca con una apuesta maximalista que combina la arquitectura fabril con una nueva capa contemporánea.

Cómo llevarlo a casa: elegir una obra o una pieza artesanal que nos represente y pensar su ubicación, iluminación y relación con el mobiliario.
9. Espacios para detenerse y disfrutar
El bienestar también se expresa en ambientes que invitan a bajar el ritmo. En La Alquimia del Tiempo, la cava de Marina González Clément, el vino, el fuego y la conversación articulan una experiencia de encuentro.

Madera, piedra, textiles, tonos oscuros e iluminación controlada construyen una atmósfera serena. La propuesta convierte la guarda de vinos en una oportunidad para compartir y contemplar.
Cómo llevarlo a casa: reservar un rincón para una actividad que disfrutemos —leer, tomar un café, escuchar música— y equiparlo con un asiento cómodo y buena luz.
Casa FOA 2026 invita a imaginar interiores que acompañen distintas maneras de vivir. Las ideas más útiles pueden empezar con una decisión pequeña: recuperar una pieza, animarse a un color o mejorar la luz de ese rincón que usamos todos los días.
Para agendar: Casa FOA 2026 se puede visitar hasta el 1 de noviembre, en avenida Regimiento de Patricios 1053, Barracas, todos los días de 12 a 20. La agenda oficial de la Ciudad informa horario extendido los viernes hasta las 23.

