Si buscás una receta proteica, fácil y con pocos ingredientes, este budín de jamón y coliflor puede convertirse en un gran comodín. No lleva harina ni necesita una masa previa: todos los ingredientes se mezclan directamente en la fuente.
Los huevos, el jamón y la mozzarella aportan proteínas, mientras que la coliflor suma textura y ayuda a conseguir una preparación abundante. El gratinado termina de darle una superficie dorada y un interior suave.
Ingredientes
- Entre 250 y 300 gramos de coliflor
- 5 o 6 huevos
- 150 gramos de mozzarella rallada
- 100 gramos de jamón cocido picado
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
Preparación
- Precalentá el horno a 190 °C.
- Cortá la coliflor en ramitos pequeños y cocinalos en agua hirviendo con sal durante 2 a 4 minutos. Deben quedar ligeramente tiernos, pero no demasiado blandos.
- Escurrí muy bien la coliflor para eliminar toda el agua posible. Este paso es importante para que el budín no quede húmedo.
- Cubrí una fuente para horno con papel manteca y distribuí la coliflor sobre la base.
- Rompé los huevos directamente sobre la coliflor.
- Agregá el jamón cocido picado, sal y pimienta negra.
- Mezclá suavemente hasta distribuir los huevos y el jamón entre los ramitos de coliflor.
- Cubrí toda la preparación con la mozzarella rallada.
- Llevá al horno durante 20 a 25 minutos, hasta que los huevos estén completamente cocidos y el queso se vea derretido y ligeramente dorado.
- Retirá del horno, dejá reposar unos minutos y cortá en porciones. Servilo caliente.
El secreto para que el budín quede firme y gratinado
La coliflor debe cocinarse durante pocos minutos y escurrirse muy bien. Si queda demasiado blanda o conserva mucha agua, puede liberar líquido durante la cocción y afectar la consistencia final.
También conviene dejar reposar el budín entre 5 y 10 minutos después de sacarlo del horno. Así toma mayor firmeza y resulta más sencillo cortarlo en porciones.
Cómo acompañar el budín proteico de coliflor
Podés servirlo solo o acompañarlo con una ensalada de hojas verdes, tomate y palta. También funciona como relleno de un sándwich o como parte de una vianda para llevar.
Para recalentarlo, colocá una porción durante unos minutos en el horno o en una sartén tapada. De esta manera, recuperará la temperatura sin perder su textura.


