Una selfie durante un paseo por Brujas, Bélgica, se convirtió en uno de los últimos registros de Ana Martina Conte Grand antes del trágico choque de trenes ocurrido en Toledo, España este miércoles. En la imagen, la joven sanjuanina aparece sonriente, con una bufanda gris y ropa de abrigo, mientras detrás de ella se distinguen los jardines y edificios de la ciudad belga.
La fotografía había sido compartida en sus redes sociales días antes del accidente y fue difundida por Tiempo de San Juan y Gente. En la postal también aparecen un hombre y una mujer, cuyas identidades no trascendieron.
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Las imágenes permiten reconstruir parte de su recorrido por Europa antes de la tragedia ferroviaria del 28 de octubre. Pero, junto con esas postales de viaje, también comenzaron a circular los mensajes de quienes la conocían y que expresaron su dolor en las redes sociales.

“Siempre fuiste luz”: la emotiva despedida a Ana Martina Conte Grand
Una de las despedidas más conmovedoras fue la que le dedicó una amiga a través de Facebook. En su publicación, la recordó con palabras que reflejan el cariño que le tenía y la huella que dejó en su vida.
“¡Te amo con la vida Martina! Siempre fuiste luz, fuiste una persona maravillosa, mi amiga de mi alma”, escribió al comienzo del mensaje.

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Hacia el final, agregó una frase que también quedó entre las más emotivas de la publicación: “Pero Dios tenía mejores planes para vos, que brilles para siempre”.
Otros conocidos también le dedicaron palabras de afecto y recordaron su sonrisa. “Cuchita de mi corazón, nos diste tantas sonrisas. Siento un dolor inmenso”, escribió una persona cercana.
“Qué tristeza, siempre con una sonrisa estaba Marti. No lo puedo creer”, expresó otra. Entre los mensajes también hubo palabras de consuelo para sus padres y hermanos, que atravesaban horas de profunda angustia tras el accidente.
Quién era Ana Martina Conte Grand y por qué había viajado a España
Ana Martina tenía 32 años, era oriunda de San Juan y se había formado como licenciada en Podología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su profesión también era un punto de encuentro con su hermano Zacarías: ambos habían trabajado juntos en un consultorio en la capital sanjuanina y compartían su vocación.

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En 2025, Martina se había instalado en Andalucía, España, donde se desempeñaba como podóloga. Sin embargo, el viaje que realizó en los últimos días tenía un motivo familiar muy especial: había viajado junto a sus padres para conocer a su sobrino de cuatro meses, el hijo de su hermano mayor, Jeremías.
De acuerdo con la información difundida sobre el accidente, Martina y Jeremías viajaban en el coche 7 de una de las formaciones involucradas en el choque. Su hermano sobrevivió al impacto y fue trasladado a un hospital de Toledo, donde recibió atención médica por las lesiones sufridas.
Martina era hija de Jorge Conte Grand, médico neumonólogo, y de Claudia Viberti, docente jubilada. Tenía tres hermanos: Jeremías, Zacarías y Lisandro, su mellizo.
Las imágenes de su viaje por Europa, antes del choque de trenes en Toledo
La foto tomada en Brujas fue una de las imágenes que se difundieron después del accidente, pero no la única. En las publicaciones recuperadas de sus redes sociales quedó registrado parte del recorrido que había hecho por Europa durante los días previos.
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En la selfie, Martina aparece en primer plano y sonríe a la cámara. Su bufanda gris y la ropa de abrigo contrastan con el paisaje de jardines y construcciones que se ven detrás. A su lado, otras dos personas completan la escena, aunque no se conocieron públicamente sus identidades.
Esas postales cotidianas adquirieron otro significado tras la tragedia ferroviaria y la difusión de los mensajes de sus seres queridos. Para quienes la conocían, las imágenes quedaron asociadas al recuerdo de una joven que disfrutaba de su viaje y que había llegado a España con la ilusión de compartir un momento importante con su familia.
Mientras distintos medios informaron su fallecimiento, algunos familiares y allegados manifestaron que todavía no habían recibido una confirmación oficial directa sobre su identidad y que continuaban buscando información en hospitales y centros sanitarios de la zona. La incertidumbre se sumó al dolor que generó el accidente y a los mensajes de despedida que comenzaron a multiplicarse en las redes sociales.
La foto de Bélgica y las palabras de su amiga quedaron así entre los registros más personales que se conocieron de Ana Martina Conte Grand en los días previos a la tragedia. Un recuerdo atravesado por el cariño de quienes compartieron su vida y por la espera de una familia que buscaba respuestas.

