Con la llegada de las temporadas de descuentos y las primeras compras de cara a las fiestas de fin de año, es fácil tentarse con promociones, publicidades y ofertas que aparecen en las redes sociales. Pero antes de sacar la tarjeta, hay algunas preguntas que conviene hacerse: ¿realmente necesitamos ese producto?, ¿entra en nuestro presupuesto?, ¿es una buena oportunidad o una compra impulsiva?
En ese escenario, la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para organizar prioridades, comparar alternativas y tomar decisiones de consumo más conscientes. En esta columna, Sabrina Leila Logullo, licenciada en Administración, especialista en marketing y negocios digitales y divulgadora de IA, propone cinco pasos para aprovechar esta tecnología y comprar mejor, sin dejarse llevar por cada oferta que aparece. A continuación, comparte sus recomendaciones.
Darnos gustos, pero con inteligencia: 5 pasos para comprar mejor en esta temporada de descuentos con IA
Por Sabrina Leila Logullo
Llegan las épocas de descuentos, los eventos comerciales y la previa de Navidad. Y quienes tenemos una larga lista de cosas por comprar podemos llegar a derrapar y dejar nuestras tarjetas de crédito en rojo.
Para no caer en la seducción de cada email de marketing, publicidad digital o recomendación de Instagram que se nos cruce, te propongo usar la inteligencia artificial como filtro y herramienta para tomar mejores decisiones de compra.
Para quienes todavía no están tan habituadas a usar IA, este puede ser un gran primer paso para explorarla e incorporarla a la vida cotidiana. Porque no hace falta hacer cosas extraordinarias con la tecnología para que nos resulte útil. A veces, alcanza con que nos ayude a resolver mejor las cuestiones de todos los días.
Como licenciada en Administración y apasionada de la IA, mi vida está bastante regida por tableros, árboles de decisión y matrices. Para este caso, recomiendo desarrollar un patrón de compras, una herramienta que nos permitirá visualizar y evaluar lo que queremos comprar en función de diferentes variables.
Y lo mejor es que no necesitamos saber cómo construirla. Podemos pedirle a la propia inteligencia artificial que nos ayude. Te propongo hacerlo juntas.
Mirá También

Orientación vocacional 3.0: cómo cambió elegir carrera en tiempos de inteligencia artificial
1. Marcar nuestro punto de partida
El primer paso es determinar cuáles son las variables que más nos importan a la hora de comprar. Porque no todas priorizamos lo mismo ni estamos en la misma situación económica.
Por ejemplo, podemos considerar el porcentaje de ahorro, la necesidad real del producto, su frecuencia de uso, el presupuesto disponible, las opciones de financiación y hasta la posibilidad de conseguir algo similar a un precio menor.
Con esa información, podemos pedirle a ChatGPT, Claude o Gemini que construya una matriz y nos ayude a asignarles un peso a esas variables según nuestras prioridades.

2. Diferenciar lo que es necesidad de impulso
Una sábana gastada, un pantalón para ir a trabajar o cambiar los platos cachados pueden llegar a ser necesidades reales. La cuarta remera blanca de nuestro ropero, probablemente no.
Pero como no soy yo quien puede juzgarlo, sino cada una, te planteo hacer una lista de todo lo que tenemos ganas de comprar y darle un número de importancia a cada producto.
No hace falta que lo debatamos internamente durante horas. Si tenemos dudas, podemos preguntarle a la IA, explicarle por qué queremos comprar algo y pedirle que nos ayude a evaluar si realmente tiene sentido hacerlo ahora o si puede esperar.
Incluso, podemos solicitarle que nos haga preguntas para ayudarnos a distinguir una necesidad de un impulso.
3. Saber cuánto podemos gastar
Otra de las variables, y no menor, es nuestro presupuesto.
Podemos indicarle a la IA cuánto dinero tenemos destinado a compras durante este período, qué financiación estamos dispuestas a aceptar y qué otros gastos importantes tenemos previstos.
No recomiendo compartir información bancaria, ingresos exactos ni datos sensibles. Para hacer este ejercicio alcanza con trabajar sobre un presupuesto disponible y montos aproximados.
Idealmente, podemos plantearle la necesidad de una proyección de los pagos de tarjeta de los próximos meses, considerando las cuotas que ya tenemos comprometidas y las nuevas compras que estamos evaluando.
Porque muchas veces una compra parece accesible cuando la vemos en seis cuotas, pero el problema aparece cuando sumamos todas las cuotas que venimos acumulando.
4. Entender qué vamos a usar y qué va a quedar guardado en el fondo del placard
Qué lindo es cuando vemos un vestido que sabemos que nos va a hacer brillar. Y más todavía cuando encontramos que está al 50% de su valor.
Sin embargo, si solamente lo vamos a usar una vez, quizás no sea una compra tan conveniente como parecía.
Por eso, recomiendo que, como parte de la matriz, le contemos a la herramienta cómo es nuestro estilo de vida.
Por ejemplo: soy una mujer de determinada edad, madre de chicos pequeños, trabajo desde casa, voy a yoga, salgo una vez por semana con amigas, llevo a mis hijos a sus actividades, visito el campo una vez por mes y me voy de vacaciones a la playa una vez al año.
Cuanta más información relevante le demos sobre nuestra rutina, mejor podrá ayudarnos a evaluar qué productos tienen sentido para nosotras.
Si estamos pensando en renovar el guardarropa, también podemos sacarle fotos a las prendas que ya tenemos y pedirle que nos ayude a combinarlas. Quizás, antes de comprar cinco elementos nuevos, descubramos que con uno o dos podemos armar varios looks diferentes.

5. Evitar caer en los descuentos mentirosos
Hecha la ley, hecha la trampa. Ya sabemos que una estrategia comercial que puede aparecer durante estas fechas es aumentar los precios previamente para después presentar descuentos que, en realidad, no representan un ahorro tan importante.
Por eso, es fundamental que nuestra matriz también contemple una investigación de precios.
Podemos solicitarle a la IA que compare distintas alternativas, que analice las características de los productos y que nos ayude a evaluar no solamente el precio, sino también los costos de envío y las condiciones de financiación.
Esto es especialmente útil cuando compramos tecnología, porque muchas veces encontramos productos similares, con prestaciones que prácticamente no cambian, pero con diferencias de precio importantes.
Eso sí, hay que tener presente que no todas las herramientas de IA pueden consultar precios en tiempo real ni acceder a su historial. Por eso, siempre recomiendo facilitar enlaces y verificar la información antes de concretar la compra.
Mirá También

Qué ver en Netflix: el thriller psicológico sobre el uso de la Inteligencia Artificial con un final insólito
¿Cómo ponemos todo esto en práctica?
Con toda esta información, abrí la herramienta de inteligencia artificial que prefieras, ya sea ChatGPT, Claude o Gemini, y contale qué querés hacer.
Podés escribirle algo como:
“Quiero que me ayudes a organizar mis compras para aprovechar los descuentos de esta temporada. Necesito que construyamos una matriz que contemple mis prioridades, presupuesto, necesidades reales, frecuencia de uso de los productos y posibilidades de financiación. Haceme todas las preguntas que consideres necesarias para ayudarme a decidir qué comprar, qué postergar y qué alternativas me conviene investigar”.
A partir de ahí, podés ir completando la información y ajustando la matriz a medida que aparecen nuevas necesidades o promociones.
Y algo importante: no hace falta que aceptes todas las recomendaciones que te haga la herramienta. La IA puede equivocarse, interpretar mal nuestras prioridades o sugerir alternativas que no tienen sentido para nosotras.
La idea no es delegar nuestras decisiones, sino contar con una herramienta más para tomarlas con información.
Aprovechar los descuentos no significa comprar más, sino aprender a elegir mejor. Antes de concretar una compra, vale la pena detenerse, revisar si realmente necesitamos ese producto, cuánto podemos gastar y qué otras opciones tenemos.
En ese proceso, la inteligencia artificial puede convertirse en una aliada para ordenar la información, comparar alternativas y pensar nuestras prioridades. Pero la decisión final sigue siendo nuestra: porque comprar de manera inteligente no es dejar pasar una oportunidad, sino reconocer cuándo una oferta realmente vale la pena.
Sabrina Leila Logullo es licenciada en Administración, especialista en marketing y negocios digitales y divulgadora de inteligencia artificial. @iaconsabrina.




