Si buscás una receta fácil, sabrosa y con ingredientes sencillos para resolver la cena, esta tarta de cebolla caramelizada y portobelos es una excelente opción. La combinación de cebollas lentamente cocinadas, hongos y queso cremoso gratinado da como resultado un relleno suave, aromático y lleno de sabor.
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Ingredientes
- 3 cebollas grandes
- 320 g de portobelos
- 2 huevos
- 250 g de queso cremoso
- 1 tapa de tarta
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- Aceite, cantidad necesaria para cocinar

Preparación
Paso 1: Pelá las cebollas y cortalas en tiras finas. Calentá un poco de aceite en una sartén amplia y agregalas. Cocinalas a fuego bajo, revolviendo cada tanto, hasta que estén tiernas, transparentes y hayan tomado un tono dorado. Este proceso puede llevar entre 20 y 30 minutos. La clave es darles tiempo para que desarrollen su dulzor natural sin quemarse.
Paso 2: Lavá los hongos y cortalos en láminas. Retirá las cebollas de la sartén e incorporá los hongos. Cociná durante unos minutos, hasta que estén tiernos y hayan perdido parte de su líquido. Retirá del fuego cuando estén listos y dejá que la preparación se entibie unos minutos antes de continuar.
Paso 3: En un bowl, batí ligeramente los huevos e incorporá el relleno de cebolla y portobelos. Agregá el queso cremoso cortado en cubitos y mezclá para distribuir todos los ingredientes.
Paso 4: Agregá sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclá bien para integrar los sabores.
Paso 5: Colocá la tapa de tarta en un molde previamente aceitado, acomodándola sobre la base y los bordes. Volcá el relleno y distribuílo de manera pareja. Si querés, podés doblar los bordes hacia adentro para darle una terminación más rústica.
Paso 6: Cociná en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 35 minutos, hasta que la masa esté dorada, el relleno firme y el queso se vea gratinado. Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de cortar y servir.

