Después de recorrer una muestra, hay espacios que siguen dando vueltas en la cabeza. A veces recordamos una solución que nos gustaría aplicar en un proyecto; otras, la sorpresa de descubrir un rincón o la manera en que una intervención nos hizo mirar un edificio con otros ojos.
Con esas primeras impresiones, Ángeles Bradley, Paula Biglieri y Lourdes Yarade Saravia se reunieron en el espacio de Para Ti Deco, después de visitar Casa FOA 2026 en el Palacio Molina.

Desde sus distintas experiencias profesionales, eligieron tres propuestas y explicaron qué encontraron en ellas. La conversación reunió ideas sobre el confort acústico, los espacios de lectura y la convivencia entre el diseño contemporáneo y la historia del lugar.
Quiénes participaron de la charla de Para Ti Deco
Ángeles Bradley es diseñadora de interiores, ambientadora y cofundadora de Olivia D. Su mirada se detuvo en las posibilidades de los materiales para resolver necesidades cotidianas sin resignar diseño.

Paula Biglieri es arquitecta especializada en marketing, experiencia del cliente y sostenibilidad, con experiencia en bienes raíces y paisajismo. En su elección destacó el respeto por la arquitectura original.

Lourdes Yarade Saravia, arquitecta, puso el foco en el recorrido y en la capacidad de un espacio para despertar curiosidad antes de revelar su interior.

Ángeles Bradley: paneles acústicos que abren nuevas posibilidades
El elegido de Angie fue el Espacio 6, Laboratorio de Ideas, una propuesta que recupera la memoria textil de la antigua fábrica de Alpargatas y la interpreta desde el diseño contemporáneo.
“Lo que rescaté de este lugar es que hay una propuesta para todo lo que son paneles acústicos de una manera totalmente original y distinta”, explicó.

Su interés estuvo en la versatilidad de esas soluciones y en las posibilidades que ofrecen para acompañar diferentes actividades.
“Una versatilidad de propuestas para poder armar espacios de oficina, espacios de música, que es algo que hoy estamos buscando un montón”, señaló.
En el proyecto, los paneles acústicos de Kuaiet, realizados en fieltro PET reciclado, forman parte de una composición que entrelaza luz, mobiliario, alfombras y texturas. La referencia al tejido aparece tanto en la historia del edificio como en la relación entre los elementos del ambiente.
La elección de Angie invita a mirar una dimensión del interiorismo que también influye en cómo disfrutamos un lugar: el sonido y las condiciones para trabajar, conversar o escuchar música.
Lourdes Yarade Saravia: una biblioteca que se descubre al recorrerla
Lourdes eligió el Espacio 21, la biblioteca de FAPLAC, por la experiencia que propone desde el ingreso.
“Me encantó todo. La biblioteca con un concepto distinto, donde uno llega y es todo un recorrido hasta ir descubriendo el corazón dentro de una caja, de un monolito”, describió.

Para la arquitecta, parte del atractivo está en esa secuencia: acercarse, explorar y encontrar lo que el volumen contiene.
“Te invita a recorrer, a descubrir y ahí adentro, ¡oh, sorpresa!, está una biblioteca”, contó. También destacó el espacio destinado a la relajación y la lectura.
Su mirada pone en valor la manera en que el diseño puede construir una expectativa. La biblioteca se revela poco a poco y ofrece un lugar para detenerse después del recorrido.
Paula Biglieri: una sala que deja brillar al Palacio Molina
La Sala Principal, Espacio 9, fue la elegida por Paula. El proyecto de Juan de Souza, Agustín Decaro y Mónica Kucher, distinguido con la Medalla de Oro de Casa FOA 2026 Palacio Molina, propone una intervención que convive con la envolvente histórica mediante piezas autónomas y reversibles.
“Me pareció alucinante cómo dejaron como protagonista la arquitectura existente, con su calidez, con su rusticidad, y eso lo hicieron trabajando de una manera muy minimalista”, expresó.

Paula destacó el tratamiento de las paredes y la integración entre la propuesta y los elementos originales del edificio.
Para describir ese gesto, compartió una reflexión: “Siento que esta forma es como una arquitectura que no es egocéntrica, porque deja que brille lo propio del lugar”.
En la sala, una pieza lateral continua reúne cava, bar, estación de café, horno y heladera. Esa organización libera el centro para el encuentro y permite que la escala, las aberturas y las huellas del Palacio Molina mantengan su presencia.
Tres elecciones para mirar más allá de la primera impresión
Los espacios elegidos revelan distintas maneras de valorar el diseño. Angie encontró soluciones acústicas que pueden adaptarse a nuevos usos; Lourdes destacó un recorrido que convierte el descubrimiento en parte de la experiencia; Paula reconoció una intervención capaz de darle protagonismo a lo existente.
La charla en el espacio de Para Ti Deco permitió compartir esas observaciones y ampliar la recorrida: volver sobre lo visto, escuchar otra perspectiva y descubrir detalles que quizás habían pasado inadvertidos.
Fotos: Diego Garcia
Video: Cris Calvani

