Qué es el "callo solar" y por qué el bronceado de base no protege tu piel - Revista Para Ti
 

Qué es el "callo solar" y por qué el bronceado de base no protege tu piel

En TikTok circula un consejo que promete preparar la piel para el verano tomando sol de a poco y sin protector. Qué pasa realmente cuando te bronceás y cómo cuidarte en los primeros días de pileta.
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Tomar unos minutos de sol sin protector hoy, sumar un poco más mañana y llegar al verano con la piel "acostumbrada". Esa es la promesa del "callo solar", una idea que circula en TikTok y que le pone un nombre nuevo a un consejo de siempre: hacerse un bronceado de base antes de las vacaciones. La Academia Estadounidense de Dermatología advierte que esa práctica carece de respaldo científico y que el daño por radiación ultravioleta se acumula con cada exposición.

Es importante protegerse de sol
Es importante protegerse de sol

Qué es el «callo solar» y de dónde sale el mito

El nombre toma prestada la lógica de los callos que aparecen en las manos o los pies por el roce repetido. Según la teoría viral, exponerse al sol sin protector haría que la piel se engrose y forme una barrera capaz de prevenir futuras quemaduras.

La Academia Estadounidense de Dermatología aclara que el "callo solar" no es un fenómeno reconocido por la medicina. Tanto el bronceado como el engrosamiento que puede aparecer tras la exposición a los rayos UV son respuestas de la piel ante el daño.

¿Qué pasa si te bronceás sin llegar a quemarte?

Cuando te bronceás por exposición al sol, tu piel produce más melanina, el pigmento que le da color. Es una respuesta defensiva que ofrece una protección muy limitada frente a los rayos UV. Por eso, podés acumular daño solar aunque la piel nunca llegue a ponerse roja. Con el tiempo, la exposición repetida favorece la aparición de manchas y arrugas prematuras y aumenta el riesgo de cáncer de piel.

Cómo proteger tu piel desde el primer día de pileta

Para una tarde al aire libre, combiná protector solar, sombra y prendas que cubran la piel. Estas son las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y de la Academia Estadounidense de Dermatología.

  • Elegí un protector de amplio espectro, con FPS 30 o más. Buscá uno resistente al agua si vas a nadar o a hacer actividad física.
  • Renovalo cada dos horas y después de salir del agua o transpirar. Acordate de cubrir también las orejas, la nuca y el empeine.
  • Priorizá la sombra entre las 10 y las 16. Sumá un sombrero de ala ancha, anteojos con filtro UV y ropa liviana que cubra la piel.


 
   

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