Recuperar principios esenciales de la arquitectura vernácula -ligados al clima, al vacío y a la conexión con la naturaleza- y traducirlos a una forma actual de habitar.
Es la clave del proyecto de Pecci Arquitectura desarrollado por el arquitecto Luis Ayala.
Una casa paraguaya tradicional y contemporánea

A partir del estudio de la arquitectura guaraní, la propuesta rescata tres pilares bioclimáticos fundamentales de “la casa paraguaya”: el valor del espacio intermedio, la eficiencia de la ventilación cruzada y la sutileza de una luz diáfana que acompaña los distintos momentos del día.
Más que una búsqueda formal, la casa pone el foco en generar una experiencia de habitar serena, flexible y en sintonía con el entorno.
A lo largo de todo el proceso @pecci.arquitectura llevó adelante una selección minuciosa de materiales, mobiliario y piezas, combinando recursos técnicos con texturas artesanales y una fuerte lectura de la identidad de sus habitantes.
El living: madera e iluminación

En un living cálido y sereno, la madera es protagonista, envolviendo el espacio en una atmosfera natural y luminosa. Las líneas simples, los tonos neutros y la conexión visual con el exterior generan continuidad y calma, mientras los detalles suman personalidad sin perder la esencia despojada y funcional.
La piedra y la madera construyen una atmósfera natural y la chimenea se convierte en el corazón del living, con un diseño en tonos neutros y un revestimiento que suma textura y carácter sin perder calidez.
El comedor: una mesa al exterior

El comedor se abre hacia el exterior a través de grandes paños vidriados, potenciando la entrada de luz natural. La madera en el techo introduce calidez y profundidad material, equilibrando la escala de un espacio social amplio.

La mesa de madera maciza y las fibras en luminarias textiles refuerzan el lenguaje cálido, mientras la galería funciona como extensión natural del espacio.
La madera y las superficies claras generan un equilibrio entre calidez y practicidad mientras la iluminación acompaña y resalta cada sector.

La cocina: el sabor de lo cálido


La madera es el material clave de la cocina cálida y funcional, aportando continuidad y coherencia con el resto de la casa. La isla central organiza el espacio y se convierte en el punto de encuentro combinando superficies claras con detalles en fibras naturales.
Las luminarias colgantes suman carácter y refuerzan el clima acogedor, mientras el mármol y las terminaciones cuidadas elevan la propuesta.
La isla se consolida como el centro de la escena, combinando funcionalidad y encuentro.
Revestida en madera y con una mesada clara, equilibra calidez y practicidad, mientras las banquetas de madera y fibras naturales acompañan el lenguaje orgánico del espacio. Las luminarias de impronta industrial aportan carácter y ritmo visual
El lujo de lo cotidiano

Toda la ambientación de la casa apunta al concepto de lujo vivible: materiales nobles, colores cálidos, ambientes funcionales y disfrutables, se conjugan en esta vivienda de techos altos.
La planta baja ofrece un gran despliegue con toda el área social, el sector de servicios y tres dormitorios en suite.

En la planta alta está el refugio de los dueños, con su suite y un amplio escritorio/taller. El primer pantallazo al ingresar al interior lo da el ventanal XXL que extiende el horizonte hasta el jardín y la laguna.
“Me siento muy identificada con el concepto del lujo vivible: trabajar los espacios para hacerlos disfrutables, pero siempre cuidando que tengan un bajo consumo energético y sean de fácil mantemiento. Es un tipo de lujo que no te esclaviza y te permite vivir con belleza y sencillez”, dice Consuelo.
Una casa mirando al verde

Las vistas al verde no son solo una decisión estética. Es psicología ambiental aplicada y demostrando que el contacto visual con la vegetación reduce el estrés, mejora e estado de ánimo y favorece la recuperación mental.

Las especies tropicales y la luz filtrada generan un microclima sereno que acompaña el recorrido y llena de vida los espacios. Una pieza de madera maciza con impronta rústica suma carácter y ancla el espacio.
Los objetos decorativos y las plantas refuerzan el lenguaje natural, logrando una escena equilibrada entre lo orgánico y lo diseñado.
El dormitorio: concebido para soñar

El dormitorio es un espacio cálido y envolvente, sereno y sofisticado, bajo una paleta en tonos tierra y azules profundos.

El color influye directamente en la calidad del descanso. Estudios en psicología ambiental y neuroarquitectura vinculan los tonos azules con una menor actividad del sistema nervioso, reducción de la frecuencia cardiaca y mayor facilidad para conciliar el sueño. Por esto el azul fue elegido como base del espacio.
El baño: zona de confort

Entre otros detalles imperdible: el respaldo tapizado y los textiles en capas; las luminarias colgantes de fibras naturales y la iluminación perimetral; el espejo de gran formato que amplifica la luz y expande visualmente el ambiente; las alfombras que aportan calidez y delimitan el espacio sumando textura, y la gran mesa de luz varillada.
El baño principal se destaca por su amplitud, luminosidad y conexión con el exterior, con una bañera protagonista acompañada por grandes aberturas y materiales cálidos como la madera y las superficies claras.
En el segundo baño, los revestimientos con patrones azules aportan personalidad, equilibrados con madera, griferías clásicas y un vanitory doble de líneas simples.
Los espejos, la iluminación y los muebles de guardado suman funcionalidad y orden, mientras las bachas de apoyo, las griferías de diseño y los revestimientos con textura refuerzan una estética sofisticada y atemporal.
El sector de ducha mantiene este mismo lenguaje, con griferías oscuras y un aire moderno de impronta artesanal.
El espacio más personal de la casa


Un ambiente íntimo y versátil donde el verde y la madera generan una atmósfera cálida y relajada, pensada para favorecer la concentración, la creatividad y el bienestar.
La luz natural, la ventilación y la conexión con el exterior permiten un uso prolongado sin fatiga, mientras distintos sectores —sofá, poltrona y escritorio— acompañan diferentes formas de habitar el espacio.

El pizarrón móvil, la biblioteca a medida y los instrumentos musicales refuerzan el carácter personal y creativo del ambiente.
Dormitorios en madera y colores naturales


El segundo dormitorio combina madera, tonos neutros y textiles en capas para crear un ambiente cálido y acogedor, donde el mural y los cuadros aportan continuidad visual.
El baño suma guiños contemporáneos con guardas y patrones geométricos en azules, equilibrados por la calidez de la madera.


Otro dormitorio, más versátil, incorpora una cucheta que optimiza el espacio sin perder coherencia estética, mientras un segundo baño se destaca por su impronta decorativa, con un gran espejo, revestimientos con patrón repetitivo y muebles de madera que aportan funcionalidad y calidez.
La galería: interiorismo al aire libre


Una galería abierta conecta interior y exterior mediante grandes paños vidriados, con madera, vegetación y luz natural como protagonistas.
El sector de parrilla, resuelto con líneas simples y materiales nobles, crea un ambiente funcional y contemporáneo para reuniones.
Bajo una pérgola de madera, el comedor exterior incorpora fibras naturales y luminarias artesanales, mientras la continuidad visual con el living-comedor refuerza la integración con el entorno verde. El paisajismo estuvo a cargo de Calathea.

Un rincón de relax donde la pileta se integra al jardín entre plantas tropicales, reposeras y sombrilla, creando un entorno fresco y sereno. La galería, con estructura de madera y parrilla integrada, combina piedra, madera y verde para reforzar su carácter cálido y funcional.
Una sala de estar exterior, con sillones neutros, mesas de madera y una hamaca paraguaya, completa una atmósfera íntima y relajada, mientras la pared de piedra natural aporta textura y un aire rústico y sofisticado.
Informe de Producción: Malu Satzger. Fotos: Renato Duria.








