Hay detalles que nos hacen imaginar, de inmediato, cómo sería tenerlos en casa. Un espejo que permite descubrir otro ángulo, un perchero que se adapta a lo que necesitamos o un rincón donde sentarnos después de trabajar y dejar que las ideas sigan apareciendo.
Con esa mirada, atenta tanto a la estética como al uso cotidiano, Julieta Spina recorrió Casa FOA 2026 junto a Para Ti Deco. En el Palacio Molina, se detuvo en dos propuestas diferentes: la Sala de baño y vestidor de Máximo Interiorismo, Espacio 13, y la Oficina de diseño de Rubén Valdemarín, Pía Magri y Design Gurú, Espacio 19.

En ambas encontró recursos que invitan a pensar cómo habitamos los ambientes más personales: aquellos donde nos preparamos para salir, nos concentramos o hacemos una pausa.

Una sala de baño y vestidor donde el diseño se encuentra con el rock
La primera parada fue el Espacio 13, una propuesta de Máximo Interiorismo que reúne vestidor, bañera y sectores de descanso en un recorrido continuo. Las distintas áreas se reconocen a través de los materiales, el color y la iluminación, mientras el sector de higiene queda separado y oculto.

“Acá estamos en esta sala de baño y vestidor donde todo convive, donde el diseño también se fusiona con el rock”, describió Julieta durante la visita.

El ambiente trabaja con una paleta predominantemente oscura, superficies reflectantes y volúmenes escultóricos. Piedras, madera, vidrios en tonos bronce y negro, metales y textiles construyen distintas capas de textura. Un bloque de color en tono obispo introduce un acento vibrante dentro del conjunto.
La propuesta busca acompañar diferentes momentos: vestirse, descansar, disfrutar de un baño o compartir el espacio en pareja. La iluminación distingue esas situaciones mediante cambios de temperatura y color.
Los detalles que destacó Julieta: un espejo móvil y un perchero que sube y baja
Entre los recursos del vestidor, Julieta se detuvo en un espejo que gira y permite mirarse desde diferentes perspectivas.

“Todo el detalle muy cuidado, desde el espejo, de cómo se gira, donde podemos vernos desde diferentes ángulos”, señaló. Un gesto que conecta la forma del objeto con una necesidad concreta del uso diario.
También llamó su atención un perchero que sube y baja con un toque, un mecanismo que facilita acercar las prendas y aprovechar la altura de guardado.

Para quienes buscan mantener la ropa ordenada y las prendas largas bien colgadas, Julieta lo consideró “un detalle muy importante”. Su elección pone el foco en esa parte del diseño que se descubre al interactuar con el espacio.

La oficina de diseño, uno de sus espacios preferidos
La recorrida continuó en el Espacio 19, Oficina de diseño, de Rubén Valdemarín, Pía Magri y Design Gurú, que recibió la Segunda Mención a la Arquitectura y Diseño de Casa FOA 2026 Palacio Molina.

Pensado como el ámbito de trabajo de un diseñador o una diseñadora industrial, el proyecto reúne concentración, investigación, piezas de colección y lugares de distensión.

“Este espacio es de mis preferidos”, contó Julieta. Y explicó qué le atraía de esa convivencia: “Después de trabajar y usar la creatividad y estar en un lugar calmo como el escritorio, te venís acá a descansar, a seguir también creando”.

La intervención conserva las huellas del edificio industrial y organiza las funciones mediante un prisma monumental revestido en granito, cuya superficie recibió un proceso de erosión desarrollado especialmente junto a Canteras.

Los paneles translúcidos de Shawer delimitan los ambientes con sutileza. La luz, las proporciones y los materiales acompañan una atmósfera contenida, donde cada sector ofrece una manera distinta de permanecer.

Una silla de Ricardo Blanco que invita a mirar el diseño como arte
Dentro de la oficina, Julieta destacó una silla diseñada por Ricardo Blanco, presentada como una pieza central para contemplar.

“Es una pieza icónica, maravillosa. Esta silla está puesta como si fuese una obra de arte”, expresó.
Su observación resume una de las búsquedas del espacio: reunir equipamiento de trabajo, prototipos y obras clásicas y contemporáneas para mostrar la continuidad de la cultura del diseño.

En ese contexto, una silla puede ofrecer descanso y, al mismo tiempo, despertar curiosidad por sus formas y su historia. Para Julieta, ese rincón también permite seguir creando: cambiar de posición, alejarse del escritorio y encontrar otra perspectiva.
Fotos: Diego García
Video: Cris Calvani

