Oficinas que invitan a quedarse: las claves del coworking de Casa FOA 2026 - Revista Para Ti
 

Oficinas que invitan a quedarse: las claves del coworking de Casa FOA 2026

El espacio de Intro Arquitectura + Grupo (a) 2 propone distintas maneras de trabajar en un mismo lugar. Sectores abiertos, áreas de reunión y rincones para la concentración y la pausa conviven con la arquitectura industrial del Palacio Molina.
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Antes de las máquinas, la logística y la producción en serie, siempre existe una intención. En el emblemático Palacio Molina, donde antiguamente los telares marcaban el ritmo de la industria textil, el Espacio 26, “Coworking”, rescata esa memoria para reinterpretar la Alquimia del trabajo contemporáneo: un punto de encuentro entre la calidez del gesto artesanal y la precisión del equipamiento moderno.

Concebido como un laboratorio de ideas, el proyecto busca hacer visible el proceso creativo, donde pensar, experimentar y construir forman parte de una misma experiencia. Las distintas modalidades del trabajo actual: taller, open space, reuniones, brainstorming, contemplación y área privada se organizan en un recorrido fluido y permeable. Un treillage curvo funciona como la pieza articuladora del espacio: delimita sin cerrar, contiene sin aislar y permite que la luz y las miradas circulen libremente para potenciar la creación colectiva.

Espacio 26, oficinas de coworking
Espacio 26, oficinas de coworking

La materialidad expresa ese diálogo entre lo industrial y lo humano: maderas, redes, textiles alternan texturas rústicas y suaves. Los tonos tierra y bordó conviven con acentos celestes y un diseño de iluminación en capas que aporta calidez y emoción según cada momento del día.

El verdadero origen del diseño nace de la capacidad humana de transformar recursos, tecnología y conocimiento en experiencias significativas. La alianza entre INTRO Arquitectura y Grupo (a)2 se traduce en un espacio donde los procesos industriales complejos encuentran su verdadero valor en el bienestar, la funcionalidad y la sensibilidad de las personas que lo habitan.

Una reunión, una tarea que exige silencio, una conversación que dispara una idea y una pausa para despejarse. La jornada laboral reúne momentos distintos, y el diseño de una oficina puede ayudar a acompañarlos.

Esa mirada atraviesa el coworking de Intro Arquitectura + Grupo (a) 2, el espacio número 26 de Casa FOA 2026, que abrió sus puertas el 1 de octubre en el Palacio Molina, en Barracas.

La propuesta reúne taller, puestos abiertos, reuniones, intercambio de ideas, contemplación y un sector privado dentro de un mismo recorrido. Su distribución permite pensar una oficina capaz de ofrecer distintas opciones según la actividad y el momento del día.

Flexibilidad: un espacio para cada forma de trabajar

Las arquitectas Valeria Barreiro, gerente de Proyecto, y Mariana Alercia, coordinadora del proyecto, explicaron que la propuesta busca mostrar cómo las oficinas pueden adaptarse a distintas formas de trabajar.

Espacio 26, oficinas de coworking
Espacio 26, oficinas de coworking

Esa flexibilidad aparece en la variedad de sectores. El taller, los puestos abiertos y las áreas para reuniones ofrecen escenarios diferentes para producir, compartir y desarrollar ideas.

La concentración también tiene lugar: el proyecto incorpora un sector privado dentro del recorrido. La convivencia de estas áreas pone el foco en una pregunta concreta: qué necesita cada persona para realizar su tarea en cada momento.

Encuentros y pausas dentro del recorrido

En este coworking, el intercambio y la contemplación forman parte de la propuesta espacial.

Espacio 26, oficinas de coworking
Espacio 26, oficinas de coworking

La distribución reconoce que una jornada incluye tanto actividades compartidas como momentos de pausa. Por eso, junto con los espacios de trabajo y reunión, aparecen sectores que contemplan otros ritmos.

El diseño permite leer la oficina como un conjunto de posibilidades: lugares para colaborar, concentrarse y detenerse un momento. Esa diversidad es una de las claves del proyecto.

Una estructura curva que organiza sin cerrar

Uno de los recursos del espacio es un treillage curvo realizado con perfiles metálicos. Esta estructura delimita sectores sin generar cerramientos completos y permite mantener la continuidad visual.

La curva aporta movimiento al recorrido y ayuda a reconocer diferentes áreas dentro de un ambiente compartido. Al mismo tiempo, el metal establece una relación material con el carácter industrial del edificio.

El recurso muestra cómo una separación puede organizar el espacio sin convertirse en una pared. La delimitación visual convive, así, con una percepción de conjunto.

Una red que cambia de función

El proyecto también propone una transformación de materiales vinculada con el concepto “Alquimia”, que atraviesa esta edición de Casa FOA.

La red utilizada por Grupo (a) 2 como respaldo de sus sillas ergonómicas se convierte en un revestimiento tensado. Aplicada de esta manera, permite el paso de la luz y deja visible la textura del muro original.

Espacio 26, oficinas de coworking
Espacio 26, oficinas de coworking

El material adquiere otro uso y, a la vez, conserva una relación con la industria del equipamiento. Su incorporación suma una capa al ambiente que permite seguir leyendo la arquitectura existente.

Iluminación que destaca la arquitectura y crea atmósferas

La luz cumple distintas funciones dentro de la propuesta. El proyecto conserva a la vista parte de la estructura original del Palacio Molina y utiliza iluminación LED para remarcar su forma y su altura.

A esa intervención se suman artefactos decorativos que generan diferentes atmósferas.

La combinación permite trabajar con dos escalas: la del edificio y la de los sectores que acompañan la actividad cotidiana. La arquitectura mantiene su presencia, mientras que la iluminación participa de la identidad de cada área.

Espacio 26, oficinas de coworking
Espacio 26, oficinas de coworking

La naturaleza, la luz natural, la biofilia, las texturas y las atmósferas cálidas ganan presencia en la propuesta. La biofilia incorpora el vínculo con la naturaleza como criterio de diseño.

Estos elementos acompañan una distribución que busca combinar colaboración, concentración y pausa. El bienestar aparece como parte de las decisiones sobre cómo organizar y ambientar el espacio.

El diálogo con la historia del Palacio Molina

El coworking toma como referencia tanto el concepto de la muestra como la historia del Palacio Molina, antigua fábrica Alpargatas.

La textura del muro, la estructura a la vista y los nuevos recursos de diseño construyen ese diálogo. La intervención permite reconocer el pasado industrial del lugar y explorar un uso contemporáneo.

El espacio invita a pensar la oficina desde las actividades que suceden en ella. Ofrecer distintas maneras de trabajar, encontrarse y hacer una pausa es el punto de partida de esta propuesta de Casa FOA.

Ficha técnica del espacio: El espacio contó con la colaboración de Iluminación Agüero en iluminación decorativa; Voga Textiles en textiles; Foster Supplier en alfombras; y Decora con Verde en paisajismo. También participaron Red Master S.R.L. en la instalación eléctrica; ArquiDRY en construcción en seco; Estudio Isolux en el diseño de iluminación; Compañía de Pintores SRL en los trabajos de pintura; y Zemoff Muebles en la carpintería de madera. Las soluciones audiovisuales estuvieron a cargo de Expex, mientras que Candelaria Oliden aportó su trabajo artístico. Completaron el equipo José Ramón Arean y Cia. S.A., con materiales eléctricos; Emilia Zeta SRL, con cerámica artesanal; y Frida, con objetos decorativos en cerámica.

Casa FOA 2026: cuándo y dónde

Casa FOA 2026 se puede visitar hasta 1 de noviembre, en avenida Regimiento de Patricios 1053, Barracas, todos los días de 12 a 20. El coworking de Intro Arquitectura + Grupo (a) 2 es el espacio número 26.

 
   

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