Un dúplex sobre un acantilado redefine el interiorismo mediterráneo  - Revista Para Ti
 

Un dúplex sobre un acantilado redefine el interiorismo mediterráneo 

Diseñada por Viruta Lab en la Costa Blanca, Casa Altea transforma la geografía en arquitectura e interiorismo. Materiales naturales, paneles móviles y una paleta inspirada en la roca y la luz crean una vivienda que celebra el paisaje mediterráneo sin recurrir a los clásicos códigos marineros. 
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Frente a los acantilados del Mascarat, en la Costa Blanca, Viruta Lab proyectó un dúplex que interpreta el paisaje desde el interior.  

Madera, cerámica, textiles y un inteligente sistema de filtros construyen una casa contemporánea donde arquitectura, luz y naturaleza dialogan en perfecta armonía. 

Un dúplex que lleva el paisaje mediterráneo al interior 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

Hay casas que contemplan el paisaje y otras que nacen de él. Casa Altea, el nuevo proyecto residencial de Viruta Lab en la Costa Blanca, pertenece a esta última categoría.  

Implantada sobre el acantilado del Mascarat, la vivienda interpreta la geografía del lugar para convertirla en arquitectura e interiorismo, sin recurrir a los códigos decorativos tradicionales asociados al mar. 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

El estudio, liderado por María Daroz y David Puerta, propone una residencia de verano que encuentra su identidad en la roca, la luz y el horizonte mediterráneo.  

Y el resultado es un dúplex concebido como un refugio sereno donde cada material, cada filtro y cada perspectiva construyen una relación directa con el entorno. 

Casa Altea: inspirada en la geografía del Mascarat 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

Casa Altea traduce la experiencia física del paisaje que la rodea. El proyecto toma como punto de partida la particular orografía del Mascarat, un enclave definido por acantilados, barrancos y calas encajadas entre roca y mar

Desde esa lectura del territorio, la vivienda se plantea como una prolongación interior del paisaje. En lugar de competir con la inmensidad del Mediterráneo, la arquitectura crea una atmósfera cálida y contenida que funciona como una cueva abierta al horizonte, donde la presencia del mar se incorpora de manera controlada a través de la luz, las vistas y la materialidad. 

Materiales que reinterpretan el paisaje mediterráneo 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

El interiorismo encuentra en los materiales su principal herramienta narrativa. La madera listonada evoca las estrías de los acantilados y se convierte en una piel que aporta profundidad, ritmo y zonas de sombra, reforzando la sensación geológica del conjunto. 

La escala artesanal aparece mediante un mosaico bicolor de Hisbalit y la plaqueta verde de Nais, materiales vinculados a la cultura constructiva del litoral levantino que reproducen visualmente el efecto de la luz fragmentándose sobre la piedra

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

Otro de los recursos destacados es el zócalo cerámico oscuro que recorre las estancias, inspirado en la línea donde el acantilado entra en contacto con el agua y la roca cambia de color por la humedad, la sal y la sombra. 

La paleta cromática también responde al paisaje. Tonos ocres, arena, miel y maderas claras recrean la caliza característica de la Costa Blanca, mientras que cortinas livianas y textiles filtrantes incorporan la sensación de bruma y aire salino, suavizando la luz natural para convertirla en parte activa de la experiencia interior. 

Un acantilado del Mediterráneo: la inspiración natural del diseño  

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

La planta principal se organiza como un gran mirador orientado completamente hacia el Mediterráneo.  

Hall, cocina, comedor y living forman una plataforma continua que prolonga visualmente la vivienda hacia la terraza, el acantilado y el horizonte. 

Sin embargo, la flexibilidad espacial es uno de los aspectos más interesantes del proyecto. Viruta Lab diseñó un sistema de puertas corredizas alistonadas de madera realizadas a medida por Nomi que permite modificar la relación entre los ambientes según las necesidades de cada momento. 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

Estos paneles funcionan como filtros visuales capaces de graduar la privacidad y la entrada de luz sin interrumpir la continuidad espacial. Así, la planta puede funcionar como un único ambiente o dividirse en cuatro sectores independientes, manteniendo siempre la conexión entre ellos y con el paisaje exterior. 

Más que separar, estos elementos regulan las miradas y acompañan la alternancia entre aperturas y refugios que caracteriza a la geografía del Mascarat. 

El paisaje es protagonista de los ambientes  

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

La distribución del dúplex establece una clara diferencia entre las áreas sociales y los espacios privados. Los dormitorios se ubican en la parte posterior de la vivienda, formando una franja de descanso más protegida e íntima. 

Dentro de este conjunto, la suite principal recupera el vínculo con el paisaje al convertirse en una auténtica habitación-mirador desde donde la roca, la luz y el mar forman parte de la rutina cotidiana. 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

En el nivel superior, un pequeño despacho y una segunda terraza ofrecen una nueva manera de relacionarse con el entorno. Desde esta posición elevada, la vivienda deja de contemplar el Mediterráneo para dominar visualmente el paisaje, reforzando la idea de recorrer distintas escalas de percepción dentro de una misma casa. 

Toda la arquitectura responde a un concepto común: construir una sucesión de filtros entre el cuerpo y el paisaje. La madera listonada, las puertas correderas, los textiles, la cerámica y los cambios de nivel regulan la luz, la privacidad y las visuales para convertir la experiencia de habitar en una interpretación contemporánea del territorio. 

Mobiliario y piezas de diseño que completan la experiencia 

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

La selección de muebles, iluminación, arte y artesanía acompaña la materialidad del proyecto y potencia su carácter táctil. En los espacios sociales conviven piezas de Santa & Cole, Paolo Nessi, Decowood, Ferm Living, Horm, Blasco & Vila y Ferroluce, mientras que las alfombras, cabeceros y complementos de los dormitorios refuerzan la atmósfera cálida y serena de la vivienda. 

En la terraza, el mobiliario de Expormim se combina con mesas, sillas y luminarias que consolidan el uso exterior como una extensión natural de la arquitectura

Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.
Casa Altea x Viruta Lab.

El recorrido se completa con obras cerámicas de Canoa Lab y una pintura, incorporando arte y artesanía como parte integral del proyecto. 

Más que una casa frente al mar, Casa Altea propone una forma diferente de habitar el Mediterráneo: no desde los clichés costeros, sino desde la interpretación de la roca, la luz, el relieve y el horizonte como verdaderos protagonistas de la arquitectura y el interiorismo. 

Fotos: gentileza Viruta Lab (www.virutalab.com)   

 
   

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