Las historias de amor que consumimos en libros, series y redes sociales suelen presentar la intensidad, el sufrimiento y la dependencia como pruebas irrefutables de un amor verdadero. Sin embargo, en su primera novela Entre Mares, la escritora Ángeles Alonso Saavedra propone una mirada más madura y necesaria: un vínculo sano puede sentirse menos espectacular, pero es infinitamente más seguro.
A través de una historia sensible y profunda, Alonso Saavedra explora las cicatrices invisibles que dejan los abusos, los trastornos alimenticios, la ansiedad y los desafíos de la salud mental, temas que resuenan con fuerza en la actualidad.
“Muchas veces confundimos intensidad con amor. Crecimos rodeados de historias donde el amor siempre significaba un tipo de sufrimiento. Nos enseñaron que si alguien te consume, te cela o te hace llorar es porque te ama mucho. Pero realmente la intensidad no es sinónimo de amor, muchas veces es una señal de heridas que todavía no sanaron. Entre Mares intenta mostrar eso: un vínculo sano puede sentirse mucho menos espectacular pero mucho más seguro”, reflexiona la autora.
Películas, series, novelas y redes sociales tienen un rol protagónico en esta romantización. La ficción nos hace sentir, y ahí radica su poder. El problema surge cuando dejamos de cuestionar esas relaciones tóxicas y las convertimos en ideales románticos. Las redes, por su parte, muestran versiones muy editadas del amor. “El consejo no es dejar de consumir este tipo de contenidos o historias, pero sí es importante hacerlo sin perder el pensamiento crítico”, advierte Ángeles.
Uno de los mayores desafíos que plantea la novela es entender por qué nos resulta tan difícil reconocer un vínculo sano. “Crecimos creyendo que amar era vivir en estado de alerta, que el amor para ser verdadero debe ser complicado. Y en ese contexto, cuando aparece alguien que te trata con respeto y te hace las cosas fáciles puede incluso parecer aburrido o sentirse extraño. Sanar también significa aprender un lenguaje emocional completamente nuevo”.
La autora también cuestiona uno de los grandes relatos románticos: la idea de que el amor lo cura todo. “Es una idea muy romántica pero al mismo tiempo es muy peligrosa. El amor puede acompañar procesos, puede motivarnos a crecer, pero no puede reemplazar la responsabilidad individual ni el trabajo personal de cada uno. Hay heridas que necesitan tiempo, ayuda y decisión, y el amor por sí solo no siempre alcanza”.
Hoy hablamos más que nunca de ansiedad, trauma y salud mental. ¿Eso nos hace mejores a la hora de sanar? Alonso Saavedra es cautelosa: “Dimos un paso enorme al empezar a hablar de estos temas que hace no tantos años atrás eran tabú. Pero ponerles nombre no significa haber aprendido a transitarlos. La conversación es un gran comienzo, pero después viene el proceso real que suele ser mucho más largo y menos visible”.
En Entre Mares, los temas sensibles como abusos, trastornos alimenticios y ansiedad están tratados con delicadeza y profundidad. “Lo que más me preocupaba era no convertir esos temas en recursos dramáticos. Detrás de cada uno hay personas reales. Yo intenté escribir desde la humanidad de esos personajes y no desde sus ‘diagnósticos’. Quería que el lector viera personas que sienten, que se equivocan, que tienen miedo, que son contradictorias y también que encuentran pequeños espacios para comenzar a reconstruirse”.
Para la escritora, la literatura tiene un poder único: “La mayoría de las veces el lector no dice ‘esto me pasó’, pero sí dice ‘me sentí igual’. La literatura es para mí ese espacio seguro donde podemos reconocer emociones sin sentirnos expuestos. Y ahí es donde creo que reside gran parte de su poder”.
Aunque no es una autobiografía, Entre Mares contiene mucho de la historia emocional de su autora. “Algunas de las temáticas que aborda la novela las conozco de un lugar muy personal. Aun así no quise contar mi historia sino transformar esas experiencias en una historia nueva que pudiera acompañar a otros”.S
Su profesión como fonoaudióloga, acompañando a personas y familias en momentos difíciles, también dejó una huella clara en su escritura: “Me enseñó algo fundamental: que detrás de cada conducta hay una historia que no siempre conocemos. Esa mirada me ayudó muchísimo a escribir personajes más humanos, evitando juzgarlos y tratando de comprender las razones que los llevan a actuar de determinada manera”.
Su experiencia como creadora de contenido en redes también influyó: “Me permitieron escuchar qué historias emocionan, qué frases quedan resonando y qué temas necesitan ser conversados. Al mismo tiempo, escribir una novela me recordó la importancia de crear sin pensar únicamente en el algoritmo. Las redes ayudan a que un libro encuentre a sus lectores, pero al final del camino es la propia historia la que hace que esos lectores decidan quedarse”.
Fuente: Ángeles Alonso Saavedra es escritora y fonoaudióloga argentina. Debutó en la literatura con Entre Mares (Pacto de Lectura, 2026), novela escrita durante su licencia de maternidad tras atravesar un embarazo de alto riesgo y la pérdida de tres bebés. Su escritura explora con sensibilidad el primer amor, los abusos, los trastornos alimenticios, la ansiedad y las cicatrices emocionales que nos acompañan en la búsqueda de sanación.

