El diseño emergente y la alta costura volvieron a encontrarse en la novena edición de Córdoba Fashion Week, una pasarela que puso en primer plano el talento federal y anticipó algunas de las tendencias que marcarán la temporada Primavera-Verano 2026-2027.
Presentada por Argentina Fashion Week, la edición contó con la supervisión de Héctor Vidal Rivas y la dirección técnica de Gustavo Cersósimo. La producción local estuvo a cargo de Muy Americano Producciones, Juan Bertero, Marisol Guevara y Manuel Bastet.
El evento tuvo como escenario el Museo Provincial de Ciencias Naturales “Dr. Arturo Umberto Illía”, un espacio singular en el que confluyeron el diseño de autor, la alta costura y la sustentabilidad. Allí, la gran semana de la moda cordobesa desplegó las colecciones que anticipan lo que se verá durante la próxima temporada.
La realización fue acompañada por Astrid González en peinados, la dirección de maquillaje de Myrian Montenegro y el equipo de fotografía encabezado por Agustín Núñez.
Esta novena edición fue declarada de interés cultural por la Agencia Córdoba Cultura debido a su trayectoria, continuidad y aporte a la promoción y proyección del diseño y la moda cordobesa, así como a la innovación, el trabajo y el desarrollo de las industrias creativas.
Con colecciones atravesadas por la memoria, la identidad, la sustentabilidad y la experimentación, Córdoba Fashion Week mostró una moda argentina diversa y en plena transformación. Corsetería, transparencias, técnicas artesanales, volúmenes escultóricos, referencias históricas y códigos urbanos fueron algunos de los grandes protagonistas.
“Yo, el joven creador de moda”: el semillero del diseño argentino
Uno de los momentos centrales fue el certamen “Yo, el joven creador de moda”, en el que diecinueve talentos reinterpretaron el paisaje icónico de La Cañada y lo convirtieron en punto de partida para nuevas miradas sobre la moda.

Isabel Fernández obtuvo el primer premio y Camila Ferrero, el segundo. Ambas ganaron la posibilidad de presentar sus propias colecciones. Por su parte, Giuliana Pochettino y Darío Soriano recibieron menciones de honor por la creatividad de sus propuestas.

El concurso reafirmó el espíritu de Córdoba Fashion Week como plataforma de visibilidad y crecimiento para una nueva generación de diseñadores argentinos.





Las tendencias que dominaron Córdoba Fashion Week
La pasarela dejó en claro que la próxima temporada estará marcada por los contrastes. La rigidez de los corsés convivió con géneros livianos y fluidos; el negro más dramático se enfrentó a motivos florales y brillos; y la inspiración histórica se mezcló con códigos urbanos, referencias orientales y una mirada contemporánea sobre la identidad.
También cobraron fuerza la moda con mensaje, el uso consciente de los materiales y la recuperación de técnicas artesanales. El macramé, los bordados, los encajes, el cuero trabajado a mano y las intervenciones textiles demostraron que la innovación también puede nacer del oficio y la memoria.
Verónica de la Canal: dramatismo e inspiración siciliana

Con “Lágrimas de Azahar”, Verónica de la Canal presentó una propuesta de teatralidad absoluta. El negro dominó una colección de inspiración siciliana en la que la corsetería barroca, los encajes y los velos construyeron un universo cargado de sensualidad, misterio y dramatismo.

Iara: fluidez y corsetería

“Versatilidad” combinó texturas de impronta artística y géneros fluidos con la estructura de la corsetería tradicional. El resultado fue un diálogo místico entre movimiento, forma y sensualidad.

Instituto Alida Gómez: las raíces transformadas en moda

En “Tierra Santa”, treinta y seis alumnos del Instituto Alida Gómez convirtieron las raíces culturales locales en prendas contemporáneas creadas de manera colectiva. El tango, el folklore y el fileteado porteño fueron los puntos de partida de una propuesta que celebró la identidad argentina.

Tellerias Alta Costura: ecos del Renacimiento

La firma apostó por siluetas esculpidas en las que la rigidez de corsés de gran impacto se combinó con la delicadeza de los encajes florales. Una colección que recuperó códigos renacentistas desde una mirada actual.

Maradonna Sustentable: una nueva vida para los materiales

Romántica y elegante, “La belleza de una nueva vida” puso el foco en la reutilización. Encajes, transparencias y materiales reciclados dieron forma a prendas que demostraron que la sustentabilidad también puede expresarse desde la alta moda.

Gina Castro Couture Atelier: alta costura con mensaje

“No se toca” llevó a la pasarela la urgencia de preservar los glaciares. El dramatismo del tema se tradujo en volúmenes etéreos y texturas translúcidas, dentro de una propuesta en la que la moda se convirtió en vehículo de conciencia ambiental.

Brenda Rein Alta Costura: florecer después de la adversidad

“Cartas de una mujer que floreció” narró un viaje de resiliencia femenina mediante vestidos fluidos y motivos florales atemporales. Una colección sensible y delicada, atravesada por la idea de transformación.

Mariel Fini: brillo y glamour de fiesta

En “Fusión”, el glamour se expresó a través de bordados, brillos y molderías pensadas para ocasiones especiales. Cada detalle reforzó el carácter festivo y sofisticado de la propuesta.

Modanz.Gallery y Westclub: identidad urbana en movimiento

La cultura de calle, los códigos de ruta y el imaginario japonés contemporáneo confluyeron en una propuesta de estética urbana. Una colección dinámica, joven y conectada con el lenguaje visual del asfalto.

Rif Indumentaria: un imperio moderno

La firma llevó su propuesta a la categoría de gala mediante intervenciones artesanales, brillos y texturas de inspiración oceánica. El resultado combinó fuerza visual, sofisticación y trabajo manual.

BySaint: arquitectura, cuero y fluidez

“Estructura en Movimiento” construyó un preciso juego arquitectónico en el que el cuero de confección artesanal dialogó de manera orgánica con textiles muy fluidos. La tensión entre estructura y movimiento definió la colección.

Amin Vittar: moda, duelo y tradición

“La vida después del duelo” fue una de las propuestas con mayor carga simbólica de la edición. Inspirada en el Velorio del Angelito santiagueño, mezcló códigos rurales y referencias eclesiásticas para abordar la pérdida, la memoria y la transformación.

Analía Ignatov: memoria e identidad afectiva

“Herencias Invisibles” recurrió a capas y superposiciones para indagar en la memoria familiar, la migración y la construcción de la identidad. Una propuesta íntima, en la que la indumentaria funcionó como archivo emocional.

Dosveintidos: el placer de vestirse

Con “Con todo lo que soy”, la marca presentó una moda lúdica, libre y espontánea. Las ilustraciones propias y las siluetas descontracturadas celebraron la expresión personal y el disfrute de vestir.

Maita Macramé: de la oscuridad a la luz

“Renacer” fue concebida como una bitácora textil que transitó de la oscuridad hacia la luz. Tramas minuciosas realizadas a mano pusieron en valor el oficio y la potencia expresiva del macramé.

Elizadonna: anatomía y naturaleza

“Eclipsia + Venaria” reunió dos universos oscuros y conectados que exploraron los límites entre la anatomía del cuerpo y las formas de la naturaleza. Una propuesta experimental, intensa y de fuerte identidad visual.

Piuma: romanticismo victoriano en clave actual

En “Sonetto”, el romanticismo literario de la era victoriana fue reinterpretado desde una sensibilidad moderna. La sutileza, la delicadeza y los detalles poéticos definieron la colección.

Rubilar Joyería Contemporánea: naturaleza en gran escala

La firma presentó joyas escultóricas de gran formato inspiradas en la flora de las Sierras Chicas. Las piezas se desplegaron sobre bases textiles naturales y llevaron la joyería a una dimensión artística y protagónica.

Óptica Tustanoski: una nueva mirada sobre la moda

Las gafas se convirtieron en el accesorio clave de la pasarela. Expresivas y con carácter propio, completaron los estilismos y ayudaron a definir la identidad de cada propuesta.

La novena edición de Córdoba Fashion Week confirmó que el diseño federal está más vivo que nunca. Entre herencias culturales, innovación, conciencia ambiental y nuevas voces, la pasarela cordobesa trazó un mapa diverso y disruptivo de la moda argentina que viene.

