Con la llegada de la primavera también empiezan a aparecer las ganas de cocinar platos más livianos, frescos y prácticos, sin dejar de lado el sabor.
Estos muffins salados de espinaca, ricota y queso son una excelente opción para arrancar la semana. Se preparan con ingredientes simples, tienen un buen aporte de proteínas y permiten sumar verduras de una manera diferente.
Además, son muy versátiles: pueden servirse recién salidos del horno, comerse fríos, llevarse al trabajo o guardar varias unidades en la heladera para resolver comidas durante la semana.
Ingredientes para preparar los muffins salados
Para 10 a 12 unidades
- 250 gramos de espinaca fresca.
- 250 gramos de ricota.
- 4 huevos.
- 100 gramos de mozzarella o queso cremoso.
- 50 gramos de queso rallado.
- ½ taza de avena procesada o harina de avena.
- 1 cebolla pequeña.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 1 cucharadita de polvo de hornear.
- Nuez moscada.
- Sal.
- Pimienta.
Cómo hacer los muffins de espinaca, ricota y queso
Paso 1. Precalentá el horno a 180 °C.
Paso 2. Lavá bien la espinaca y escurrila.
Paso 3. Calentá el aceite de oliva en una sartén y rehogá la cebolla picada durante unos minutos.
Paso 4. Incorporá la espinaca y cociná apenas hasta que reduzca su volumen.
Paso 5. Retirá del fuego y dejá enfriar.
Paso 6. Picá la espinaca y presionala ligeramente para eliminar el exceso de líquido.
Paso 7. Colocá los huevos en un bowl y batilos ligeramente.
Paso 8. Agregá la ricota y mezclá hasta integrar.
Paso 9. Incorporá la espinaca, la cebolla, el queso rallado y la mozzarella cortada en pequeños cubos.
Paso 10. Sumá la avena procesada y el polvo de hornear.
Paso 11. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Paso 12. Mezclá todos los ingredientes hasta conseguir una preparación homogénea.
Paso 13. Distribuí la mezcla en moldes para muffins previamente aceitados, llenándolos hasta aproximadamente tres cuartas partes.
Paso 14. Llevá al horno durante 20 a 25 minutos.
Paso 15. Cuando estén firmes y ligeramente dorados en la superficie, retiralos.
Dejalos reposar cinco minutos antes de desmoldar.
El secreto para que no queden aguados
La espinaca libera bastante líquido al cocinarse.
Por eso, una vez salteada, es importante escurrirla muy bien antes de incorporarla a la preparación.
Podés colocarla dentro de un colador y presionarla con una cuchara o envolverla en un repasador limpio y apretar suavemente.
Cuanto menos agua tenga, mejor será la textura final de los muffins.
Para qué sirve la avena
La avena ayuda a absorber parte de la humedad y aporta estructura.
También podés reemplazarla por:
- Harina integral.
- Harina de garbanzos.
- Fécula de maíz.
- Pan rallado.
La harina de garbanzos es una buena alternativa si querés sumar proteínas vegetales.
Cómo hacerlos todavía más proteicos
Podés agregar:
- Dos claras de huevo extra.
- Queso cottage.
- Más ricota.
- Pollo cocido desmenuzado.
- Jamón cocido.
- Atún al natural.
Una variante especialmente rica es sumar pollo desmenuzado y queso, convirtiéndolos en una comida todavía más completa.
Otros rellenos para probar
La misma receta base se puede adaptar fácilmente:
- Brócoli y queso.
- Choclo y ricota.
- Zucchini y mozzarella.
- Tomate, albahaca y queso.
- Jamón y queso.
- Puerro y ricota.
- Zanahoria y queso cremoso.
Se pueden hacer en moldes individuales de silicona
Sí. Los moldes de silicona funcionan especialmente bien porque permiten desmoldarlos fácilmente y necesitan muy poca materia grasa.
También podés utilizar una fuente grande y transformar la misma preparación en una especie de tortilla o budín salado.
Con qué acompañarlos
Para un almuerzo o cena fresca:
- Ensalada de rúcula y tomates cherry.
- Hojas verdes con palta.
- Ensalada de zanahoria y huevo.
- Tomate, pepino y cebolla morada.
- Vegetales grillados.
También pueden acompañarse con una salsa rápida de yogur, limón y ciboulette.
Una salsa fresca para acompañar
Mezclá:
- 150 gramos de yogur griego natural.
- Jugo de ½ limón.
- 1 cucharada de ciboulette picado.
- Sal.
- Pimienta.
Servila fría junto con los muffins.
Se pueden preparar con anticipación
Sí. Una vez fríos, guardalos en un recipiente hermético dentro de la heladera.
Se conservan aproximadamente tres días y pueden comerse directamente fríos o calentarse unos minutos.
También son prácticos para llevar en un tupper.
Se pueden congelar
Sí. Guardalos ya cocidos y completamente fríos en bolsas o recipientes aptos para freezer.
Para consumirlos, dejalos descongelar y calentá unos minutos en horno o sartén.
Una receta fácil para empezar la primavera
Livianos, ricos y muy prácticos, estos muffins salados de espinaca, ricota y queso son una receta perfecta para renovar el menú semanal.
Se preparan con pocos ingredientes, permiten múltiples variantes y funcionan tanto como plato principal liviano como acompañamiento.
Una propuesta ideal para este lunes: proteica, fácil, llena de vegetales y perfecta para recibir la primavera con una comida más fresca.

