Lali Espósito volvió a demostrar que la moda es una parte fundamental de su identidad artística. Para asistir a los Premios Billboard de la Música Latina 2026, celebrados en Miami, la cantante eligió un diseño argentino que llevó el concepto de vestido joya a otro nivel.
Lejos de las propuestas tradicionales de alfombra roja, apostó por un minivestido confeccionado completamente con cadenas metálicas, de estética sensual, espíritu rockero y una buena dosis de brillo.
La creación pertenece a Gabriella Capucci, pero detrás del impactante resultado hubo un minucioso trabajo artesanal realizado por Geraldine, quien dedicó 38 horas a construir la pieza, cadena por cadena.

Un diseño que no solo llamó la atención por su originalidad, sino también por las cifras que revela su proceso de confección.
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El look de Lali fue una verdadera declaración de estilo. Se trató de un minivestido de silueta suelta, escote redondeado y finos breteles, elaborado con cadenas de diferentes grosores y largos en tonos dorados y plateados.

La combinación de metales generó un efecto visual de gran impacto, mientras que los eslabones colgantes formaron flecos que acompañaban cada movimiento de la cantante.
La estética remite al universo glam rock, donde los materiales metálicos, los destellos y la actitud desafiante se convierten en protagonistas.

Pero lo verdaderamente sorprendente estaba detrás de su confección. Para realizar el vestido se utilizaron 130 metros de cadenas de 25 tipos diferentes, una selección que permitió combinar texturas, tamaños y terminaciones.
El resultado fue una pieza que se encuentra a mitad de camino entre la joyería y la indumentaria, donde las cadenas dejan de ser un accesorio para convertirse en la estructura misma del vestido.

38 horas de trabajo, ampollas en los dedos y 7 kilos de peso: el detrás de escena del diseño
La confección estuvo a cargo de Geraldine, quien realizó artesanalmente la creación para Gabriella Capucci.

Los números del proceso hablan por sí solos: para confeccionar el vestido se utilizaron 130 metros de cadenas de 25 tipos diferentes, que fueron ensambladas artesanalmente durante 38 horas de trabajo. Geraldine realizó toda la pieza sola, en un proceso tan minucioso y exigente que terminó con ampollas en los dedos. El resultado fue un impactante vestido joya de 7 kilos de peso, una verdadera obra de artesanía que combina creatividad, dedicación y diseño argentino.

A las horas de trabajo se sumaron las ampollas en los dedos, una muestra del esfuerzo físico que demandó manipular y ensamblar las cadenas para dar forma a la prenda.

Cada eslabón fue parte de un proceso artesanal que transformó materiales asociados habitualmente a los accesorios en un vestido de alto impacto.

Y hay un detalle que sorprende especialmente: el diseño terminado pesa siete kilos, una cifra poco habitual para un minivestido.
Así completó Lali su look de inspiración glam rock
Para acompañar esta creación, Lali eligió sandalias transparentes con plataformas plateadas y tacos altos, una opción que aportó altura sin competir con el protagonismo del vestido.

También sumó joyas de Swarovski, entre ellas aros largos con brillos y anillos que reforzaron la estética metalizada.
En algunas fotografías completó el estilismo con anteojos de sol pequeños de cristales oscuros y marco brillante, un accesorio que acentuó la impronta rockera de su look.
El pelo suelto y el maquillaje en tonos cálidos equilibraron una propuesta donde todo el protagonismo estuvo puesto en la creación artesanal.
El vestido joya, una tendencia que une moda y artesanía
La elección de Lali también refleja una dirección interesante de la moda de fiesta: las prendas que parecen joyas y los accesorios que se transforman en indumentaria.
Cadenas, aplicaciones metálicas, flecos y entramados realizados a mano permiten crear piezas que se alejan de los géneros convencionales y exploran nuevas formas de vestir el cuerpo.

En este caso, el diseño no necesitó bordados de lentejuelas ni cristales aplicados sobre una tela para generar brillo. El efecto se consiguió a través de la combinación de cadenas y sus movimientos.
La propuesta de Gabriella Capucci demuestra, además, el valor del trabajo artesanal argentino en escenarios internacionales.
Con 130 metros de cadenas, siete kilos de peso y 38 horas de trabajo, el vestido de Lali fue mucho más que un look de alfombra roja: fue una creación artesanal que convirtió la moda en espectáculo.

