Nicolás Tagliafico y Caro Calvagni abren las puertas de su residencia en Lyon: una propiedad que combina influencias de la arquitectura romana con líneas modernas, tonos neutros y un entorno natural privilegiado a orillas de un lago.
Ventanales de piso a techo que filtran una iluminación natural continua, sillones en tonos crudos dispuestos alrededor de una chimenea de diseño moderno y un entorno verde que se extiende hasta el borde del agua. Así es la residencia en la que Nicolás Tagliafico y Carolina Calvagni pasan sus días en Francia junto a sus dos bulldogs franceses, Galo e Indica.
La pareja se estableció en Lyon a mediados de 2022, momento en el que el defensor argentino fue transferido desde el Ajax de Ámsterdam al Olympique de Lyon. Desde entonces, el matrimonio alterna su rutina europea con estadías en la mansión que poseen en Canning, Buenos Aires, aprovechando sus momentos libres de la agenda deportiva para viajar.

Una ubicación privilegiada con vista directa al agua
El rasgo más distintivo de la propiedad francesa de Tagliafico y Calvagni es su conexión directa con la naturaleza. La casa se destaca por estar construida frente a un lago propio, ofreciendo un entorno exclusivo con vistas imponentes al espejo de agua y la vegetación autóctona.

En la planta baja, un gran patio exterior revestido con baldosas de gran formato une la vivienda con el sector del lago. Este espacio al aire libre, sumado al balcón terraza, se convierte en el lugar predilecto para el descanso diario y para que sus dos mascotas disfruten de los amplios sectores verdes de la propiedad.

Influencia romana y arquitectura contemporánea
En el aspecto arquitectónico, la residencia propone una combinación equilibrada entre la estética clásica romana y las líneas contemporáneas orientadas al confort. Esta fusión se percibe tanto en la estructura general como en los detalles de terminación de los ambientes.

La construcción integra materiales nobles como la madera, la piedra y el vidrio, logrando un diseño robusto pero visualmente ligero que dialoga con el paisaje exterior a través de sus aberturas.

Interiores minimalistas: luz, tonos neutros y doble altura
En la decoración de los ambientes interiores prima una paleta cromática sobria y relajada. Predominan los colores neutros como blancos, beige, grises y tonos tierra, acompañados por detalles estructurales en negro que aportan una impronta moderna y acogedora a la vez.


El corazón de la vivienda es su living de doble altura, una estructura pensada para maximizar el ingreso de luz natural durante todo el día y brindar una sensación de amplitud espacial. La presencia de la chimenea central y el mobiliario en tonos crudos terminan de definir un ambiente cálido y funcional para la vida cotidiana de la pareja.


