Kary Rivero, una de las paquitas argentinas que acompañó a Xuxa en su época de mayor éxito, confirmó que formará parte del espectáculo de despedida de la diva. A tres décadas del fenómeno televisivo, repasamos cómo fue su experiencia de adolescente, por qué eligió alejarse de los medios y cómo vive este esperado regreso.
Para gran parte del público, el nombre de Kary Rivero quizás no resuene de inmediato, pero su cara quedó grabada en la memoria afectiva de toda una generación. Ella fue, junto a Julieta Cardinali, una de las dos chicas argentinas elegidas en 1991 para convertirse en "paquita", ese rol tan codiciado que acompañaba a Xuxa en la etapa más explosiva de su programa. Tres décadas después de aquel torbellino de canciones, trajes brillantes y estadios llenos, un mensaje inesperado en su celular volvió a conectar su presente con esa historia.

La invitación llegó directamente para sumarse a "El último vuelo de la Reina de todos los bajitos", la gran gira con la que la artista brasileña planea despedirse de las actuaciones masivas. La noticia conmovió a los fanáticos de la época y, sobre todo, a la propia Kary, que volcó su alegría en un posteo compartido a través de una página de seguidores.

"Me siento coronada nuevamente"
En su publicación, Kary dejó ver la mezcla de sorpresa y gratitud que le provocó esta nueva convocatoria. "No puedo explicarles lo que siento desde hace semanas cuando recibí ese mensaje diciendo: '¡Estás convocada para el último Vuelo de la Reina de todos los bajitos!' Donde nos hizo muy felices a muchos, donde particularmente me enseñó a soñar y luchar y entender que los sueños se cumplen. Pues nuevamente se me cumplió, me siento coronada nuevamente", contó sobre el momento en que se enteró de la propuesta.

Volver a las pistas esta vez tiene un sabor completamente distinto. En 1991, Kary tenía apenas 15 años cuando quedó seleccionada entre más de diez mil adolescentes. Hoy, la perspectiva que le da el tiempo le permite encarar esta experiencia desde un lugar mucho más relajado y con un sentido homenaje familiar.
"Esta vuelta subiré a ese escenario y lo voy a poder disfrutar mucho más ya que soy una mujer. Este viaje es muy especial para mí en lo particular ya que mi papá fue el hombre que me impulsó hace 30 años atrás para que enviara esas fotos. Hoy mi papá no está físicamente para acompañarme y cuidarme, pero siento que va de otra manera conmigo y eso me llena de amor", agregó en su mensaje.

El "lado B" del éxito y la presión de los noventa
Aunque para los chicos de la época el programa era puro color y alegría, la trastienda de las grabaciones imponía un nivel de exigencia físico muy duro para chicas que todavía estaban creciendo. En declaraciones que dio al diario La Nación con motivo del lanzamiento de la serie documental Pra Sempre Paquitas, Kary recordó el tramo más difícil de esa etapa, cuando la producción la suspendió temporalmente por cuestiones de peso: "Me bajaron por estar excedida de peso, según la mirada de la mánager. Yo tenía 15 años y me acuerdo que comía frutas en el camarín para no subir ni un gramo".

En esa misma charla con La Nación, destacó el papel clave que tuvo su compañera argentina -que era la hoy actriz Julieta Cardinali- para atravesar ese momento: "Juli estuvo ahí, abrazándome en ese momento en el que no entendía por qué me castigaban si yo bailaba y sonreía como las demás". Con los años, Kary también aclaró en una entrevista con Infobae que el vínculo con la conductora siempre fue bueno y que las presiones venían del equipo de producción: "A Xuxa la amo. Ella era una reina y también estaba atrapada en un sistema muy exigente. Jamás nos trató mal a nosotras, el problema era la producción".
Qué fue de la vida de Kary Rivero tras alejarse de la tele
Al terminar su etapa en el show, Kary tomó una decisión drástica: priorizar su salud mental y dar un paso al costado del ambiente artístico. Se alejó de las cámaras, armó su vida familiar, tuvo dos hijos (Bianca y Luciano) y buscó la tranquilidad de una rutina común, lejos de la mirada del público.

En sus entrevistas con Infobae y La Nación, explicó con sencillez por qué eligió no continuar en el medio: "Me di cuenta de que el medio era cruel si no encajabas en un molde perfecto. Extrañaba mi casa, a mis viejos, y decidí que mi salud mental valía más". Esa misma elección es la que hoy le permite mirar el pasado sin rencores y aceptar esta invitación desde la madurez.
Un cierre perfecto para una etapa inolvidable
El reencuentro de Kary Rivero con Xuxa en el escenario marca el cierre de un ciclo lleno de nostalgia. Aquella adolescente de 15 años que enfrentó las exigencias de un show gigante vuelve hoy convertida en una mujer adulta, lista para disfrutar de la música, celebrar su historia y despedir a la reina de los bajitos desde la alegría pura.

