Julieta Prandi y Emanuel Ortega dieron el sí en el Registro Civil de San Isidro, acompañados solamente por familiares y amigos muy cercanos.

Después de cinco años juntos, la modelo y conductora y el músico decidieron formalizar una relación que comenzó casi inesperadamente en 2020, durante el aislamiento, y que con el tiempo se convirtió en convivencia, familia ensamblada y un proyecto compartido.

Y hubo una frase de Julieta que pareció resumirlo todo. “Con mucha paz, con mucho amor, estoy muy feliz, es un momento esperado, querido y elegido”, expresó minutos antes de convertirse oficialmente en la mujer de Emanuel Ortega. Él también se mostró emocionado: “Es un día de mucha felicidad”.

Un casamiento íntimo y rodeado de los afectos
Lejos de una boda multitudinaria, Julieta y Emanuel quisieron preservar el momento para ellos. Fueron apenas 36 invitados y entre los familiares que acompañaron a la pareja estuvieron Palito Ortega y Evangelina Salazar, padres del novio, además de Martín Ortega.

“Queríamos disfrutar en familia. Éramos 36 personas, muy poquitos, queríamos hacerlo bien íntimo”, explicó Prandi una vez terminada la ceremonia. La pareja había intentado mantener el casamiento en secreto hasta último momento, justamente para conservar esa intimidad.

No hubo despedida de soltera ni grandes preparativos públicos. Hubo, en cambio, una decisión compartida de celebrar de una manera sencilla y personal.
“Era mi sueño casarme”
Pero quizás una de las declaraciones más emotivas de la jornada llegó cuando Julieta explicó por qué había elegido casarse después de tantos años de convivencia.

Para ella, la boda no modificaba lo esencial de la relación. Era un símbolo.
“Nosotros elegimos estar juntos. Vivimos juntos hace tiempo”, contó. Y enseguida reveló la razón más íntima: “Yo soy más romántica y era mi sueño casarme”.
Emanuel fue quien tomó la iniciativa y le propuso matrimonio.

Así, el casamiento llegó no como el comienzo de una relación, sino como la celebración de algo que ya venían construyendo desde hacía años.
Una historia de amor que comenzó con un mensaje
Julieta y Emanuel comenzaron a acercarse a mediados de 2020. Primero hubo una conversación privada por Instagram, después mensajes y llamados durante el aislamiento y, finalmente, llegó el encuentro en persona.

El 13 de agosto de 2020 se vieron cara a cara por primera vez y aquella conexión virtual empezó a convertirse en una relación real.
Poco después llegó la convivencia y la construcción de una familia ensamblada, integrando hijos, afectos y rutinas.

Cinco años más tarde, aquel vínculo que empezó a distancia encontró una nueva forma de decirse sí.
La luna de miel de Julieta Prandi y Emanuel Ortega
Después del civil llegará el momento de celebrar a solas.

Según adelantaron, Julieta y Emanuel viajarán a Miami para disfrutar de su luna de miel, aunque antes deberán cumplir con algunos compromisos laborales.

La escapada está prevista para después de los Martín Fierro del 6 de octubre.

Será el cierre perfecto para una boda que, más que cambiar su historia, parece haber venido a ponerle un símbolo a algo que ambos ya habían elegido hace tiempo: caminar juntos.
fotos: RS

