Por qué es tan importante fortalecer los huesos para tener un buen sistema de defensas: el ejercicio ideal – Para Ti
 

Por qué es tan importante fortalecer los huesos para tener un buen sistema de defensas: el ejercicio ideal

El sistema oseo tiene un rol clave en el sistema inmunológico de cada persona. Y los ejercicios que combinan el trabajo aeróbico con el de fuerza son ideales para esto. 
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Mantener unos hábitos de vida y de alimentación adecuados es la principal herramienta para mantener un sistema inmunológico fuerte. Y el ejercicio físico cumple un rol clave en esto.

Aunque popularmente no se tenga tanto conocimiento al respecto, cabe decir que los huesos hacen un aporte fundamental a potenciar la función inmune en su interior,

Las defensas de nuestro cuerpo dependen de varios órganos, algunos que ni sospechamos, como es el caso de los huesos. En su interior encontramos la “médula roja”, que genera el 100% de los glóbulos blancos así como las plaquetas.

Según sostienen investigadores del Mehmet Saçma y Hartmut Geiger del Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Ulm, Alemania, en un artículo para la revista Nature, coexisten en la médula ósea células madre, denominadas mesenquimales o estromales, junto con células progenitoras, entre ellas las del sistema inmunológico. Cómo interactúan las dos familias supone aún un enigma para la ciencia, escriben, pero al menos "una parte del puzle" ha sido resuelto en un ensayo con ratones. La clave estaría en el movimiento, que "estimula la comunicación entre las células estromales y las progenitoras".

"Mientras corrés hay una carga que se ejerce sobre los huesos de tus piernas", explica Sean Morrison, director del Instituto de Investigación Infantil de la Universidad de Texas (EEUU) y uno de los autores. "Estos huesos que soportan la carga se vuelven más gruesos y fuertes. Esto se debe a que, durante los actos de carga, los mismos huesos han mantenido aislada a la médula blanda en su interior de esas fuerzas mecánicas. Sin embargo, en este estudio hemos descubierto que una parte de esa fuerza sí se transmite al interior".

Esa transmisión, según han podido determinar, forma parte del proceso por el cual el cuerpo fabrica nuevas células óseas que van a servir para reforzar el hueso sometido al ejercicio. El organismo usa un tipo de célula sanguínea para comunicar estas fuerzas mecánicas inducidas por el movimiento a las células progenitoras que viven en el interior de la médula, ya que se arraciman precisamente alrededor de los vasos sanguíneos. La señal inducida por el ejercicio provoca que las células empiecen a dividirse para crear más material para el hueso

Por lo tanto, los ejercicios de carga -una serie de rutinas que combinan el entrenamiento aeróbico con el de fuerza- serían los idóneos por distintos motivos. No solo están recomendados para mantener el peso a cualquier edad así como la salud cardiovascular y la ósea, sino que permitirían beneficiarse de este nuevo mecanismo identificado para potenciar la actividad del sistema inmune. "Estas células también secretan factores que ayudan a crear nuevos linfocitos, que son células de tipo T y B que forman parte de la respuesta inmune a las infecciones".

Además, son protagonistas habituales de las informaciones sobre la pandemia del coronavirus, ya que son responsables de "recordar" pasadas infecciones y asegurarse de que la inmunidad desarrollada sea duradera.

"Lo que hemos comprobado es que podíamos fortalecer el sistema inmunitario de los ratones permitiendo que se ejercitaran, ya que en este entorno especializado alrededor de los vasos sanguíneos se estaban formando linfocitos además de las células óseas esperadas", explicó.

En los ratones de mayor edad, los que habían cumplido al menos 18 meses, se observaba una formación menor y más lenta de células óseas y del sistema inmune, algo que también le ocurre a los seres humanos a medida que envejecen. Pero si se les proporcionaba la oportunidad de practicar un ejercicio acorde a su edad, es decir, una rueda, el índice de reproducción celular aumentaba.

Según el especialista, es una situación parecida a la de los astronautas en gravedad cero, que deben realizar al menos dos horas de ejercicio al día para no perder masa ósea. "Mi predicción es que este beneficio se extendería hasta una edad avanzada", valora Morrison. Por tanto, la recomendación es la de adaptar los ejercicios de carga a las capacidades de cada cual: de un entrenamiento intensivo a carreras moderadas, y si no hay otra opción, a caminar. Lo importante, afirma, es mantener activa la producción celular mediante el movimiento.

Más información en parati.com.ar

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