Terminá con tus fobias haciendo stand up

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El acting un gran aliado para aliviar síntomas de estrés. Foto Latinstock

La actuación, el acting out profesional suele ser utilizado por muchas personas y profesionales como una efectiva vía para superar diferentes síntomas propios de la modernidad. Un gerente que sufría de ataques de pánico al tener que hablar en público, consultó a una psicóloga y ésta le recomendó que para vencer su miedo subiera a los colectivos y trenes como vendedor ambulante y ofreciera diccionarios de la lengua castellana… El muchacho lo hizo, ¡y se curó! Suena loco, pero no.

Ya en los ‘50 del siglo pasado Jacob Levy Moreno concibió el psicodrama como psicoterapia profunda de grupo. Hoy la nueva terapia consiste en practicar especialmente el género teatral stand up para elaborar los propios conflictos. El actor-autor de stand up trabaja solo y en variados lugares: es un monarca sin reino.

SIN INHIBICIONES. Nadie puede negar el auge del stand up como expresión teatral, que empezó en el circuito off de la calle Corrientes, en pequeñas salas y en horarios tardíos, y llegó a la televisión abierta y a canales de cable. Según cuenta la teoría, la comedia en vivo (en inglés: stand-up comedy, comedia de pie) es un estilo de humor donde el intérprete (actor y humorista) se dirige directamente a una audiencia en vivo.

“Yo disfruto del stand up. Siempre es recomendable cualquier disciplina artística que ayude al paciente a expresarse para poder redireccionar toda la energía que provocan los estados ansiosos, sobre todo en las terapias conductivas/conductuales donde se apunta a resolver el problema actual del paciente”, explica Judith Gogorza, médica psiquiatra. Y agrega: “El stand up es una forma de exponerse a ese problema desde las inhibiciones, ataques de pánico y fobias sociales. Al poner en acción los pensamientos, disminuye el vigor afectivo de las ideas que generan los síntomas”.

Jorge Garzarelli, psicólogo y profesor en la Universidad del Salvador, cuenta que asiste habitualmente al Paseo La Plaza a ver espectáculos de stand up y asegura: “En algunos casos he derivado pacientes a realizar actividades teatrales, incluyendo el stand up. Esto último es posible cuando la persona está interesada en expresarse más abiertamente y tiene las posibilidades intelectuales y afectivas para realizarlo. El temor a lo escénico es relativamente habitual en muchas personas, por el sentimiento de exposición, por sentirse no habilitados, por vergüenza. Como el stand up es realmente creativo y generalmente se basa en la observación de lo cotidiano, en algunas oportunidades les he sugerido un guión, como por ejemplo cuando necesitan realizar alguna entrevista de trabajo. Y han podido vincularlo a sus vidas propias, disminuyendo el temor por el otro”.

Julio César Cottura es un joven médico que actualmente se está perfeccionando en Oncología, atiende en distintos hospitales y actúa en el Paseo La Plaza. “El año pasado no fue fácil para mí. Estaba muy estresado, el ritmo de la facultad y las guardias eran una mochila que me estaba costando llevar. Comencé a buscar alternativas y en diciembre me inscribí en un curso de stand up. Descubrí que el stand up es un espacio en el cual uno puede liberarse y contar sus miedos, sus problemas o algo de la vida cotidiana que de otra forma no haría. Te puede enseñar a transformar ese fastidio en risa”, dice. Y señala que desde lo terapeútico, “es una alternativa perfecta para las personas que se sientan con miedos, timidez, ataques de pánico u otra patología que los haga sentir que no son ellos”.
Sin duda, el stand up puede ser una manera original de hacer terapia y, además, suma una actividad extra que puede desenchufarte de la rutina.

texto LUIS BUERO

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