La sastrería es uno de esos clásicos que nunca pasan de moda. Temporada tras temporada, el saco, el pantalón de vestir y las prendas de inspiración masculina se reinventan para adaptarse a nuevas formas de vestir. Y esta vez regresan con una propuesta mucho más libre, moderna y versátil.
El nuevo power dressing recupera la esencia del traje tradicional, pero rompe con sus reglas. Los patrones clásicos de saco y pantalón a veces se mantienen intactos y otras se transforman, dando lugar a nuevas piezas y combinaciones que permiten jugar con el estilo personal.
Lejos de las fórmulas rígidas, la sastrería contemporánea propone experimentar, mezclar y reinterpretar prendas que durante décadas estuvieron asociadas al vestuario formal.
Sartorial y Couture

Las normas de la sastrería tradicional pegaron la vuelta y dieron un giro ayudadas por la democratización de la moda sigue pisando fuerte desde hace años.

Hoy hablar de sastrería es también hablar de opciones casi ilimitadas que aceptan y reciben nuevas opciones que antes eran impensadas. El chaleco se deconstruye y vuelve a armarse con una nueva imagen: media solapa, largo irregular y el lazo para cerrarlo cruzado destaca la ausencia de botones. El bermudas ancho se lleva caído en las caderas para estirar la silueta y destacar la cintura del culotte a contracolor. El detalle más sofisticado son las botas alta costura con piedras semi preciosas bordadas.


Puro lino

Prendas sartoriales tradicionales combinadas que dan lugar a proporciones y largos que se asoman y arman otra manera de vestir. El blazer liviano es el abrigo y la primera capa de una serie que continúa con la camisa rayada y sigue con el chaleco de corte sastre que hace migas con el short para esos frescos días de primavera. Los colores sorbete aparecen también como una alternativa actual: rosa azucarado y amarillo confite combinados sin miedo dando color y luz al total look. ¿El denominador común? el lino.

El estilismo es el otro y no menos importante ingrediente: el pañuelo estampado atado a la cintura, la bandolera de cuero y las medias que se llevan, de manera audaz, con escarpines en punta.



Aires renovados

El saco y el pantalón reafirman su reinado. Si bien conservan su ADN relajan los patrones y se presentan suaves y más blandos: la casi ausencia de hombreras y entretelas rígidas los rejuvenecen como lo hiciera Giorgio Armani cuando diseñó el vestuario de la película Gigoló Americano de 1980 marcando un hito en la sastrería masculina. Las texturas también se actualizan y se mezclan con otras tradicionales de la temporada estival.

El saco y el pantalón de textura sedosa son de cupro, una fibra textil semi sintética regenerada que se obtiene de la pelusa de las semillas. Esta nueva alternativa de la seda, vegana y biodegradable, se combina con el lino en una amalgama con otro acento: la inesperada combinación de los colores de las joyas: verde esmeralda y violeta amatista,



Nueva sastrería

El verano en la ciudad tiene la obligación de ser original. Urge relajar el estilo, desarmar pre conceptos y dar vida a nuevas combinaciones de prendas que también podemos considerarlas piezas sartoriales. La sastrería relajada se compone de partes superiores como la campera que día a día fue tomando protagonismo y ocupando puestos de liderazgo en looks que llegan a la noche e incluso hasta una gala.

La combinación de colores es un tricolor con opuestos como el amarillo soft, el morado, un color invernal que en verano se vuelve original y moderno y el celeste cielo de la camisa cerrada hasta el cuello.

El alto verano fashionista mezcla dos camperas estilo bomber superpuestas con un short corto en un mix ideal para las amantes del calor.


Escultural

El tradicional traje de saco y pantalón robado a los hombres recorrió, como las muchachas, un largo camino con una realidad diferente y más auténtica. Atrás quedaron las exigencias estrictas y ciertos dress code que parecían inquebrantables dando en la actualidad lugar al lujo silencioso, la comodidad y la originalidad en el vestir.

Hoy las nuevas ejecutivas de Wall Street podrían vestir una chaqueta corta y un fuseau color ciclamen para ir a trabajar y nadie se sorprendería. Por arte del estilismo el caderín de cuero corta la silueta vertical de manera escultural que aún con la forma redondeada mantiene el estilo minimalista.



MODELO @paloo.ferreyra para @look1modelsmanagement
FOTOS @chrisbeliera
VÍDEO @ramapalais
ESTILISMO @alegarcia360
MAQUILLAJE Y PEINADOS @natalipomasonccomkp para @sebastiancorreaestudio