Cáncer de mama: 5 hábitos para cuidar la salud mamaria
 

Cáncer de mama: 5 hábitos para cuidar la salud mamaria y cuándo empezar a hacerse mamografías

En el mes de prevención y concientización del cáncer de mama, la Dra. Gabriela Candas, cirujana mastóloga y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Mastología, explica qué factores podemos modificar para reducir el riesgo, qué cambios en las mamas requieren una consulta y cuándo comenzar con los controles.
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En el marco del mes de prevención y concientización sobre el cáncer de mama, conocer cuáles son los factores de riesgo, prestar atención a los cambios en las mamas y saber cuándo realizar los controles puede ser fundamental para cuidar la salud. Si bien no todos los casos pueden prevenirse, existen medidas que ayudan a reducir el riesgo y, sobre todo, herramientas que permiten detectar la enfermedad en etapas tempranas.

Para Ti habló con la Dra. Gabriela Candas, cirujana mastóloga, staff del Servicio de Mastología del Hospital Británico de Buenos Aires y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Mastología (MN 92.464), quien explicó qué podemos hacer para cuidar nuestra salud mamaria, cuáles son los cambios que deberían llevarnos a consultar y a qué edad se recomienda comenzar con la mamografía en mujeres con riesgo promedio.

"Tenemos una herramienta fundamental: la detección temprana"

-¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

-No podemos prevenir todos los cánceres de mama, porque existen factores de riesgo que no podemos modificar, como la edad, los antecedentes familiares o determinadas alteraciones genéticas. Sin embargo, es muy importante conocerlos, porque nos permiten evaluar el riesgo individual, recibir un asesoramiento adecuado sobre cómo debemos controlarnos y, en algunos casos, considerar estrategias específicas para reducir ese riesgo.

Pero también existen factores sobre los que sí podemos actuar. Mantener un peso saludable, realizar actividad física regularmente, limitar el consumo de alcohol y no fumar son hábitos que pueden contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

La detección temprana es fundamental en el tratamiento del cáncer de mama.

Además, tenemos una herramienta fundamental: la detección temprana. La mamografía permite encontrar lesiones muy pequeñas, muchas veces antes de que sean palpables. No evita que el cáncer aparezca, pero permite diagnosticarlo en etapas iniciales, cuando las posibilidades de curación son muy altas y, muchas veces, los tratamientos pueden ser menos agresivos.

Por eso, cuando hablamos de prevención, hablamos de conocer nuestro riesgo, adoptar hábitos saludables y realizar los controles adecuados para cada mujer.

"La idea es conocer nuestras mamas para reconocer aquello que es diferente y consultar a tiempo"

-Conociendo nuestras mamas: ¿qué cambios deberían llevarnos a consultar?

-Conocer nuestras mamas significa saber cómo son habitualmente y estar atentas a un cambio nuevo. No implica vivir examinándonos ni reemplaza los controles médicos.

Hay que consultar si aparece un bulto nuevo o engrosamiento de la piel, un cambio en la forma o el tamaño de una mama, una retracción reciente del pezón, alteraciones de la piel, como hundimientos, engrosamiento, enrojecimiento persistente o aspecto de “piel de naranja”, o una secreción espontánea por el pezón, especialmente si tiene sangre.

La mamografía permite encontrar lesiones muy pequeñas, muchas veces antes de que sean palpables.

Es importante aclarar que la mayoría de los bultos mamarios no son cáncer. Pero un cambio nuevo merece ser evaluado, incluso si no duele. La idea es: conocer nuestras mamas para reconocer aquello que es diferente y consultar a tiempo.

"No todas las mujeres tienen el mismo riesgo"

-Mamografía: ¿cuándo tenemos que empezar a hacerme controles?

-En una mujer sin síntomas y con riesgo promedio, la Sociedad Argentina de Mastología recomienda comenzar con una mamografía anual a partir de los 40 años en pacientes con riesgo de población general.

No todas las mujeres tienen el mismo riesgo. Antecedentes familiares importantes, ciertas alteraciones genéticas, haber recibido radioterapia en el tórax a edades jóvenes u otros antecedentes personales pueden indicar que los controles deban comenzar antes y que sea necesario incorporar otros estudios, como la resonancia magnética.

No postergar los controles es una de las medidas indispensables para cuidar la salud mamaria.

Y hay una diferencia fundamental: la mamografía de control es para mujeres sin síntomas. Si aparece un bulto, una secreción por el pezón o cualquier cambio nuevo, no hay que esperar al próximo control: hay que consultar.

5 hábitos para cuidar la salud mamaria

Si tuviera que elegir cinco medidas sencillas, serían estas:

1. Realizar actividad física regularmente y mantener un peso saludable, en especial en la menopausia. Se asocian con una disminución del riesgo de cáncer de mama.

2. Estimular la lactancia materna. Sabemos que ejerce un efecto protector.

3. Limitar el consumo de alcohol y evitar el tabaco. Ambos aumentan el riesgo de cáncer de mama y, a mayor consumo, mayor riesgo.

4. Conocer nuestros antecedentes familiares. Pueden ayudarnos a identificar si tenemos un riesgo mayor y necesitamos un esquema de controles diferente.

5. No postergar los controles. La mamografía puede detectar un cáncer antes de que produzca síntomas.

 
   

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