La llegada del papa León XIV movilizará a miles de personas y marcará un momento histórico para el país. El Santo Padre permanecerá en la Argentina entre el domingo 8 y el miércoles 11 de noviembre, con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Será la primera visita de un Pontífice al territorio argentino desde 1987, cuando Juan Pablo II realizó su segundo viaje al país. Casi cuatro décadas después, la expectativa vuelve a atravesar a las familias, las comunidades religiosas y también a los chicos, que pueden percibir la dimensión del acontecimiento aunque todavía no comprendan todo su significado.
¿Cómo explicarles lo que está sucediendo y ayudarlos a sentirse parte? Para la licenciada en Psicología Solange Sznaidleder, coordinadora de Salud Mental del Sanatorio Modelo de Caseros, la visita puede convertirse en una oportunidad para conversar sobre la fe, pero también sobre valores universales como el amor, el respeto y la solidaridad.
Por qué la visita del Papa es un acontecimiento histórico
Durante sus cuatro días en la Argentina, León XIV participará de celebraciones religiosas, encuentros institucionales y actividades con distintos sectores de la sociedad. El itinerario contempla misas en Buenos Aires, Córdoba y Luján, una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole y una vigilia con jóvenes, entre otros compromisos.
“El Papa es una figura universal que, para los creyentes, representa la presencia de Dios en la tierra. Que haya elegido visitar la Argentina hace que sea un día histórico para recordar, ya que la última visita fue hace casi 40 años”, explica Sznaidleder.
La profesional destaca que el Pontífice representa un vínculo visible entre la Iglesia, la fe y el mundo, pero que la trascendencia del acontecimiento puede superar las diferencias religiosas.
“Su proyección social se destaca por la demostración de la fe, la defensa de los sectores vulnerables y su mensaje de amor hacia el prójimo. No importan las diferencias religiosas ni aquello en lo que cada uno cree: estar unidos es lo que debe prevalecer como pueblo”, sostiene.
Cómo explicarles a los chicos la llegada del papa León XIV
Los niños pueden escuchar conversaciones, ver preparativos en las calles o encontrar imágenes de la visita en la televisión y las redes sociales. Incluirlos no significa brindarles explicaciones complejas, sino acercarles el acontecimiento con palabras acordes con su edad.
“A los niños les alegra sentirse parte. Ser incluidos les da felicidad y los ayuda a comprender que están acompañados, que no están solos y que existen espacios a los que pueden recurrir”, señala la psicóloga.
Para los más pequeños, puede explicarse que el Papa es una persona muy importante para la comunidad católica y que su visita reúne a quienes desean compartir un mensaje de fe y esperanza. Con niños más grandes también se puede conversar sobre su tarea social, la atención a las personas vulnerables y la importancia del diálogo.
La clave, según Sznaidleder, está en “adecuar el lenguaje a la edad de cada niño”, escuchar sus preguntas y no imponerles emociones o interpretaciones que todavía no pueden procesar.
Una oportunidad para hablar de empatía y solidaridad
Más allá de la dimensión religiosa, la visita abre un espacio para conversar en familia sobre la forma en que nos relacionamos con los demás.
“Son días festivos en los que se sana, se pide y se agradece por la vida. También se transmiten conceptos que pueden aprovecharse para reflexionar con los más pequeños acerca de cómo es nuestro accionar con los amigos y la familia”, explica la especialista.
Entre las ideas que pueden trabajarse aparecen el respeto, la capacidad de ponerse en el lugar del otro y la validación de las emociones. También la compasión, entendida tanto hacia los demás como hacia uno mismo.
“Podemos hablar con ellos sobre cuidar lo que tenemos, compartir y ayudar desde el corazón”, agrega Sznaidleder.
No se trata de convertir la conversación en una clase ni de buscar respuestas perfectas. El acontecimiento puede funcionar como un disparador para preguntarles qué sienten, qué saben sobre la visita y qué significa para ellos ayudar a otra persona.
Escuchar a los chicos y darles un lugar
La llegada del Papa también puede despertar entusiasmo, curiosidad, indiferencia o incluso incomodidad. Todas esas reacciones merecen ser escuchadas.
Validar las emociones implica permitirles expresar lo que sienten sin corregirlos de inmediato. Si un chico no comprende la importancia del evento o no comparte el entusiasmo de los adultos, la conversación puede comenzar desde su propia experiencia.
“Es importante aprovechar la presencia del Papa para fomentar el amor, la empatía y la solidaridad. Mantener una escucha activa, brindarles contención y compartir tiempo de calidad es fundamental para incrementar el bienestar infantil”, afirma Sznaidleder.
La visita de León XIV será un acontecimiento multitudinario e histórico. Para cada familia, además, puede transformarse en algo más íntimo: una oportunidad para detenerse, conversar y recordarles a los chicos que formar parte de una comunidad también significa cuidar a quienes tenemos cerca.
Asesoró: Lic. en Psicología Solange Sznaidleder (MN 55.475 / MP 190.449), coordinadora de Salud Mental del Sanatorio Modelo de Caseros.


