Todavía quedan varias semanas de frío y, aunque el guardarropa de invierno ya está en pleno uso, siempre es buen momento para revisar qué prendas realmente marcan una diferencia en cualquier look.
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Alerta tendencia: las sandalias "de abuela" son furor en Europa y podrían ser el próximo hit de la primavera
Algunos son ideales para ir a la oficina, otros funcionan mejor para una salida de fin de semana o una cena, y también están los que se convierten en aliados cuando el frío aprieta de verdad. Esta guía reúne siete modelos que siguen marcando tendencia y explica en qué ocasión conviene elegir cada uno.
El tapado de paño: el clásico que siempre está a la altura
Si hubiera que elegir un solo abrigo para invertir, probablemente sería este. El tapado de paño atraviesa las temporadas sin perder vigencia y tiene la ventaja de adaptarse tanto a un look formal como a uno más relajado.

En tonos neutros como negro, gris, camel o chocolate, combina con jeans, pantalones sastreros, vestidos y hasta zapatillas, lo que lo convierte en uno de los modelos más versátiles del guardarropa.
La barn jacket: el abrigo que se volvió el favorito del street style
Con su característico cuello de pana, bolsillos amplios y estética inspirada en la ropa de campo, la barn jacket pasó de ser una prenda funcional a convertirse en una de las tendencias más fuertes de la temporada.

Queda especialmente bien con jeans rectos, pantalones de corderoy, botas o zapatillas y suma un aire relajado sin perder sofisticación.
La campera puffer: la mejor aliada para los días de mucho frío
Hace tiempo dejó de estar reservada para escapadas a la nieve. Hoy la campera puffer forma parte de los looks urbanos y aparece tanto en versiones cortas como largas.

Para equilibrar su volumen, una buena opción es combinarla con prendas de líneas más limpias o pantalones rectos. El resultado es un outfit cómodo, moderno y preparado para las temperaturas más bajas.
La campera de gamuza: el toque boho que vuelve cada invierno
La influencia de los años setenta sigue presente y la gamuza volvió a ocupar un lugar destacado entre los abrigos más elegidos.

En tonos tierra como tabaco, chocolate o caramelo, aporta textura al look y combina muy bien con denim, vestidos tejidos y botas, especialmente para planes informales o salidas de fin de semana.
El trench: el comodín para los días de clima cambiante
Aunque suele asociarse a la media estación, el trench también encuentra su lugar durante el invierno cuando se usa sobre tejidos o prendas de punto.

Es una opción liviana, elegante y muy práctica para esos días en los que el frío no es extremo o cuando se busca un abrigo que funcione tanto de día como de noche.
El teddy: cuando el confort también puede ser protagonista
Su textura suave y su volumen lo convirtieron en uno de los favoritos de las últimas temporadas. El teddy abriga, aporta calidez al look y suma un toque descontracturado.

En colores neutros resulta especialmente fácil de combinar y queda muy bien con jeans, leggings o conjuntos monocromáticos.
La capa: una alternativa elegante para salir de los clásicos
No es el abrigo más habitual, pero sí uno de los más sofisticados. La capa reaparece cada invierno como una opción distinta para quienes buscan renovar sus looks.

Funciona especialmente bien sobre prendas sastreras, vestidos o conjuntos monocromáticos y es una gran aliada para eventos, cenas o salidas donde el abrigo también forma parte del estilismo.
Un guardarropa pensado para distintas ocasiones
No hace falta tener todos estos modelos para resolver los looks del invierno. La clave está en elegir los que mejor se adapten al estilo de vida de cada una y a las situaciones más habituales.
Con un tapado clásico para los días más formales, una opción práctica para el uso diario y un abrigo pensado para las jornadas de mucho frío, es posible atravesar lo que queda del invierno con un guardarropa funcional, versátil y con estilo.
