Cuando aparecen las ganas de comer algo dulce, un budín casero puede ser una de las opciones más reconfortantes. Y esta versión de manzana y canela suma además yogur griego, huevos y avena para conseguir una preparación húmeda y con buen aporte de proteínas.
No necesita ingredientes complicados y se prepara prácticamente mezclando todo en un bowl.
La manzana aporta dulzor natural y humedad, mientras que la canela le da ese aroma clásico que hace que toda la cocina huela bien apenas entra al horno.
Ingredientes para preparar el budín proteico
- 2 manzanas medianas.
- 2 huevos.
- 200 gramos de yogur griego natural.
- 1 taza de avena procesada o harina de avena.
- 2 cucharadas de mantequilla de maní.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 cucharadita de canela.
- 1 cucharadita de polvo de hornear.
- 1 cucharada de miel o endulzante a gusto.
- Una pizca de sal.
Opcional
- Nueces picadas.
- Almendras.
- Pasas.
- Chips de chocolate amargo.
Cómo hacer el budín de manzana y canela
Paso 1. Precalentá el horno a 180 °C.
Paso 2. Pelá una de las manzanas y rallala.
Paso 3. Cortá la otra en láminas finas para colocar por encima.
Paso 4. En un bowl, batí ligeramente los huevos.
Paso 5. Incorporá el yogur griego, la mantequilla de maní, la vainilla y la miel.
Paso 6. Agregá la manzana rallada.
Paso 7. Sumá la avena procesada, la canela, el polvo de hornear y una pizca de sal.
Paso 8. Mezclá hasta obtener una preparación homogénea.
Paso 9. Si querés, incorporá algunas nueces picadas.
Paso 10. Volcá la mezcla en una budinera previamente aceitada o cubierta con papel manteca.
Paso 11. Distribuí las láminas de manzana por encima y espolvoreá un poco más de canela.
Paso 12. Cociná durante aproximadamente 30 a 35 minutos.
Paso 13. Retirá cuando esté dorado y el centro se sienta firme.
Dejalo enfriar antes de cortarlo.
El secreto para que quede bien húmedo
La manzana rallada es clave porque libera humedad durante la cocción.
También es importante no excederse con el tiempo de horno. Si se cocina demasiado, el budín puede perder esa textura tierna y húmeda que buscamos.
El yogur griego también ayuda a mantener una miga suave.
Cómo hacerlo todavía más proteico
Podés sumar:
- 2 cucharadas de leche en polvo descremada.
- 2 claras extra.
- Más yogur griego.
- Queso cottage procesado.
- Una cucharada de proteína en polvo sabor vainilla, si habitualmente la consumís.
Si agregás proteína en polvo, conviene sumar una cucharada extra de leche para evitar que quede seco.
Una versión con centro cremoso
Para hacerlo más tentador, colocá la mitad de la mezcla en el molde.
Agregá pequeñas cucharaditas de mantequilla de maní en el centro y cubrí con el resto de la preparación.
Al cortarlo, quedará un interior más húmedo y cremoso.
Cómo servirlo
Podés comerlo solo o acompañarlo con:
- Yogur griego.
- Rodajas de manzana.
- Canela.
- Nueces picadas.
- Mantequilla de maní.
- Chocolate amargo rallado.
También queda muy rico apenas tibio, con una cucharada de yogur frío por encima.
Se puede preparar con anticipación
Sí. Una vez frío, guardalo en un recipiente hermético dentro de la heladera.
Puede conservarse durante aproximadamente cuatro días.
También podés cortarlo en porciones y congelarlo para tener un postre o una merienda lista.
Un postre fácil para cerrar el miércoles
Húmedo, aromático y con el sabor clásico de la combinación de manzana y canela, este budín proteico es una receta práctica para sumar al menú de todos los días.
Se prepara con ingredientes simples, no lleva azúcar refinada y funciona tanto como postre como para la merienda.
Una receta ideal para este miércoles: fácil, rica y con ese perfume a canela que siempre invita a cortar una porción más.

