La Semana de la Moda de Milán comenzó con uno de los desfiles más esperados del calendario y, una vez más, Prada marcó el rumbo de las tendencias. La firma italiana presentó su colección Primavera-Verano 2027 con un mensaje claro: las polleras serán la prenda imprescindible de la próxima temporada.
Lejos de ocupar un lugar secundario, se convirtieron en el eje absoluto de la colección diseñada por Miuccia Prada y Raf Simons. En todas sus versiones, demostraron que una misma prenda puede adaptarse a diferentes estilos, ocasiones y formas de vestir.

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Las polleras fueron las verdaderas protagonistas del desfile
La pasarela fue una celebración de esta pieza clásica del guardarropa femenino. Prada presentó polleras mini, midi y de largo por debajo de la rodilla, además de diseños lisos, estampados, con aplicaciones, transparencias y detalles de inspiración joya.

También hubo modelos de líneas arquitectónicas y otros con volumen, donde los juegos de capas y los patronajes experimentales reafirmaron el ADN de la firma italiana.

La propuesta dejó en evidencia que la pollera ya no responde a una única estética: puede ser sofisticada, minimalista, romántica o vanguardista, según cómo se combine.

Cómo se llevan las polleras según Prada
Para darle todo el protagonismo a la prenda, Prada optó por estilismos de apariencia simple en la parte superior. Sweaters livianos, polos tejidos, camisas clásicas y remeras básicas acompañaron los looks sin competir con las polleras.

Hacia el final del desfile también aparecieron tops cropped de diseño más elaborado, una apuesta que aporta un aire más contemporáneo y juvenil sin perder la elegancia característica de la maison.

Como suele ocurrir en las colecciones de Prada, el secreto estuvo en el equilibrio entre piezas básicas y diseños con una fuerte impronta creativa.
La mezcla de texturas, otro sello de la colección
Además de convertir a las polleras en protagonistas, Prada volvió a demostrar su maestría para combinar materiales muy diferentes dentro de un mismo look.


Punto, organza, telas translúcidas, aplicaciones y tejidos con relieve convivieron en estilismos sofisticados que jugaron con las texturas sin perder armonía. Esa mezcla de materiales es uno de los recursos más característicos de la casa italiana y volvió a decir presente en esta colección.
Los accesorios que completan el universo Prada
Los complementos también tuvieron un rol destacado. Los zapatos fueron salones de taco medio, una tendencia que sigue ganando terreno por su elegancia y comodidad, muchos de ellos en tonos pastel y con detalles joya.

En cuanto a los bolsos, dominaron los formatos pequeños y estructurados, otra señal de que el lujo silencioso y las piezas atemporales seguirán marcando el pulso de la moda durante la próxima temporada.

Con esta colección, Prada volvió a confirmar por qué cada uno de sus desfiles es observado con atención por la industria: cuando la firma italiana pone una prenda en el centro de la escena, suele convertirse en una de las grandes tendencias de la temporada siguiente.

Fotos: Fotonoticias.

