Las ciruelas se acomodan sobre la superficie de la masa y, durante la cocción, se integran con las pasas y las especias. El resultado es una torta húmeda y tierna, con el sabor dulce de las frutas y el perfume de la canela, el jengibre o la nuez moscada.
El yogur es parte de la preparación y aporta esa textura súper tierna que caracteriza a esta receta. Para terminar, una buena cantidad de azúcar impalpable sobre la superficie le da el toque final.
Ingredientes
Para la masa
- 2 tazas de harina leudante. También se puede usar 2 tazas de harina común + 1 cucharada de polvo de hornear.
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de yogur natural o de vainilla (200 g aproximadamente)
- ½ taza de aceite neutro, de girasol o maíz
- 3 huevos
- 1 cucharadita de canela en polvo
- ½ cucharadita de jengibre en polvo o nuez moscada
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para las frutas
- 3 o 4 ciruelas frescas, cortadas en gajos o cubos pequeños
- ½ taza de pasas de uva, que se pueden hidratar previamente en agua tibia o ron
Para la cubierta
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria para espolvorear
Preparación paso a paso
- Precalentar el horno y preparar el molde. Encendé el horno a 180°C (horno medio). Enmantecá y enhariná un molde para torta de unos 22 a 24 cm de diámetro.
- Batir los líquidos. En un bol grande, batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa. Agregá el aceite, el yogur y la esencia de vainilla. Mezclá bien.
- Incorporar los secos. Tamizá la harina junto con las especias: la canela y el jengibre o la nuez moscada. Incorporá los secos a la preparación anterior de forma suave, sin batir de más, solo hasta que no queden grumos.
- Agregar las frutas. Pasá las pasas de uva por un poquito de harina para evitar que se vayan todas al fondo. Agregalas a la mezcla junto con la mitad de las ciruelas picadas y revolvé con una espátula.
- Hornear. Volcá la preparación en el molde. Distribuí el resto de las ciruelas por encima de la masa de forma decorativa. Horneá durante 40 a 45 minutos. Para comprobar que está lista, pinchá el centro con un palillo: debe salir limpio.
- Terminar con azúcar impalpable. Dejá enfriar la torta por completo. Una vez fría, espolvoreá generosamente toda la superficie con azúcar impalpable.


