Hay tendencias que aparecen una temporada y desaparecen. Y hay otras que regresan renovadas. Los tonos pastel pertenecen a ese segundo grupo.
Esta primavera-verano 2026/27 vuelven a ocupar un lugar protagónico, pero con una diferencia importante: ya no se llevan solamente en looks románticos o hiperfemeninos. Hoy los veo mucho más minimalistas, sofisticados y hasta con una impronta quiet luxury que me encanta.
Si hay algo que aprendí trabajando en moda es que el secreto nunca está en la prenda, sino en cómo la combinamos.
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Mi primer consejo: animarse al total look
Sé que muchas le tienen miedo al monocromo porque creen que puede resultar aburrido. A mí me pasa exactamente lo contrario.

Un conjunto en manteca, celeste bebé, rosa empolvado o verde pistacho siempre transmite elegancia.
Mi tip es jugar con distintas texturas: lino, sastrería liviana, algodón, seda o tejidos finos. Cuando el color es el mismo, las texturas hacen toda la diferencia.

El truco que siempre uso: mezclarlos entre sí
Durante años nos dijeron que los pasteles debían combinarse con blanco. Hoy las reglas cambiaron.

Una de las mezclas que más vamos a ver esta temporada es celeste con manteca, rosa con chocolate, verde menta con gris perla o lavanda con beige.
Son combinaciones suaves, modernas y mucho más interesantes que apostar por un solo color.
Si no te animás, empezá por los accesorios

No hace falta cambiar todo el guardarropa. Una cartera amarillo manteca, unas sandalias celestes o una cartera rosa pueden actualizar por completo un look compuesto por un jean y una camisa blanca.
Muchas veces el color aparece en los detalles, y alcanza para darle ese aire de tendencia que estamos buscando.
Los colores que más voy a usar esta temporada

Mis favoritos son cinco.
- Amarillo manteca.
- Rosa empolvado.
- Celeste bebé.
- Verde pistacho.
- Lavanda.
Los cinco funcionan muy bien entre sí y, además, combinan perfecto con los básicos que todas tenemos en el placard.
El equilibrio es la clave
Hay un error que trato de evitar: cuando el color ya es protagonista, no hace falta sumar demasiados estampados, accesorios llamativos o maquillajes muy intensos.

Los pasteles tienen una elegancia silenciosa. Justamente ahí está su encanto.
Esta temporada pienso aprovecharlos al máximo porque iluminan cualquier look, rejuvenecen el outfit y tienen esa capacidad de verse sofisticados sin hacer demasiado esfuerzo. Y, si algo me enseñó la moda, es que las tendencias que realmente funcionan son las que logran hacernos sentir cómodas, seguras y con ganas de usarlas una y otra vez.


