Marta Fort comparte detalles de sus vínculos más cercanos con total espontaneidad cada vez que tiene la oportunidad. Durante una reciente emisión del ciclo de streaming Blender, la joven se sinceró sobre las bases de la relación que mantiene con Felipe Fort, su hermano mellizo.
“Es un amor odio constante. Viste como todos los hermanos”, anticipó la creadora de contenido respecto a las dinámicas que suelen sobrellevar en sus conversaciones, donde los acuerdos y desacuerdos cotidianos predominan tal como sucede en cualquier vínculo cercano.
Sin embargo, se sinceró sobre el profundo aprecio que siente por él más allá de las diferencias lógicas de la convivencia. “Pero es la única persona en la vida a la que le dije ‘te amo’. Así que sabe que lo amo”, expresó con honestidad.
En diferentes ocasiones, la hija de Ricardo Fort admitió considerarse una persona reservada y poco demostrativa, motivo por el cual aquella muestra de cariño cobra un significado sumamente especial.
No obstante, aclaró con humor que la vez en la que le dijo que lo amaba ocurrió de una manera muy particular. Según contó entre risas, la confesión llegó en medio de una fiesta electrónica. A pesar del contexto poco habitual, la influencer no le quitó autenticidad a sus palabras: “Igual se lo dije en serio”, remarcó.
La mudanza que transformó el vínculo entre los hermanos
Consultada sobre si la relación siempre se mantuvo de la misma manera o si experimentó cambios en los últimos años, Marta contó que la dinámica dio un giro muy positivo cuando tomó la decisión de dar un paso hacia su independencia. “Yo creo que nos ayudó mucho que yo me vaya a vivir sola”, aseguró.
El traslado de la joven a su propia casa estimuló el deseo de reencontrarse y organizar planes compartidos que antes no solían frecuentar. “Nos vamos a tomar un café juntos, viene a mi casa, le cocino... Jamás en la vida él tuvo tanto interés en verme”, confesó entre risas sobre cómo esta distancia resignificó el afecto mutuo.

Entre las actividades que disfrutan compartir en esta nueva etapa también están las noches de juegos de mesa. Marta contó que un plan recurrente es juntarse a cenar y jugar al Burako. “Felipe ama y odia jugar conmigo porque yo no entiendo nada ni me interesa”, reveló divertida.
De este modo, Marta volvió a hablar con la autenticidad que la caracteriza sobre la unión con su hermano Felipe confirmando que aunque no suela expresarlo en palabras todos los días, el cariño incondicional está más presente que nunca.


