Luisana Lopilato: su consejo de belleza más personal
 

Luisana Lopilato y su mejor consejo de belleza: "Ser pacientes y amorosas con nosotras mismas"

Luisana Lopilato, íntima: el consejo que le daría a su versión de 20 años
La actriz habló en exclusiva con Para Ti sobre autoestima, maternidad, autocuidado y los cambios que atravesó desde el comienzo de su carrera. También reveló cómo vive su nueva etapa como productora.
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Luisana Lopilato volvió a caminar por una de las pasarelas más visibles de París. Como embajadora argentina de L’Oréal Paris, participó de Le Défilé frente a la Torre Eiffel, en el marco de la Semana de la Moda, junto a figuras internacionales como Kendall Jenner, Eva Longoria, Jane Fonda, Viola Davis, Cara Delevingne y Andie MacDowell.

El desfile, realizado bajo la consigna “Expresá tu valor”, también funcionó como punto de partida para una conversación más íntima. En exclusiva con Para Ti, la actriz reflexionó sobre cómo cambió su manera de entender la belleza, la presión que sintió al crecer frente a las cámaras y el mensaje que busca transmitirles a sus hijas.

A los 39 años, mamá de cuatro hijos y con una carrera internacional, Luisana atraviesa además una etapa de expansión profesional. A su trabajo como actriz se suma ahora el deseo de involucrarse en la producción y participar en la creación de nuevas historias.

Luisana Lopilato y su mejor consejo de belleza: "Ser pacientes y amorosas con nosotras mismas"
Foto: Santiago Turienzo / The Remake

La belleza, la confianza y el valor propio

— Hace varios años que sos embajadora de L’Oréal. ¿Qué sentís que representa hoy esa alianza y qué valores compartís con la marca?

— Mi relación con L’Oréal es muy especial porque crecimos juntas. Empecé siendo muy joven y hoy, después de tantos años, sigo sintiendo el mismo orgullo de representar a una marca que me acompañó en tantas etapas diferentes de mi vida.

Creo que lo más lindo es que compartimos una manera de entender la belleza que va mucho más allá de lo físico. Tiene que ver con la confianza, con animarnos a ser quienes somos y con valorar nuestra individualidad. Eso es algo con lo que hoy me identifico muchísimo más que cuando empecé.

— El lema “Porque vos lo valés” habla de autoestima y confianza. ¿Qué significa esa frase para la Luisana de hoy, a los 39 años, y qué significado tenía para la de 20?

— Creo que a los 20 años una todavía está tratando de descubrir quién es. Buscás aprobación, te comparás, querés hacer las cosas bien y muchas veces les das demasiada importancia a lo que los demás piensan de vos.

Hoy, a los 39, esa frase tiene un significado mucho más profundo. Entendí que nuestro valor no depende de cómo nos vemos, de nuestros logros ni de la opinión de los demás.

Para mí también tiene mucho que ver con mi fe. Creo profundamente que Dios nos creó a cada uno con un propósito y un valor único.

Hoy me siento mucho más segura de quién soy, aunque obviamente sigo aprendiendo. Y, si pudiera decirle algo a esa Luisana de 20 años, sería que no se preocupe tanto por agradarle a todo el mundo, que confíe más en ella misma y disfrute el camino.

El autocuidado sin una nueva exigencia

— Con una agenda tan intensa entre Argentina y Canadá, ¿cómo hacés para encontrar momentos de autocuidado sin que se conviertan en una obligación más?

— ¡No siempre lo logro! (Risas). Con cuatro chicos, el trabajo, los viajes y la rutina familiar, hay días en los que siento que no me alcanzan las horas.

Pero aprendí que cuidarme no significa necesariamente dedicarme dos horas a hacer algo especial. A veces es entrenar, que es algo que me encanta y me hace muy bien. Otras veces es estar tranquila en casa, tomarme un café, dedicar un momento a orar o simplemente descansar.

Antes quizás sentía que tenía que hacer todo. Hoy intento escucharme más y entender que también está bien parar. No quiero que el autocuidado se transforme en otra exigencia, porque entonces pierde completamente el sentido.

Luisana Lopilato y su mejor consejo de belleza: "Ser pacientes y amorosas con nosotras mismas"
Foto: Santiago Turienzo / The Remake

— Siempre transmitís una imagen muy natural. ¿Hubo algún momento en el que sentiste presión por cumplir con determinados estándares de belleza? ¿Cómo aprendiste a convivir con eso?

— Creo que todas las mujeres, en algún momento, sentimos esa presión. Y cuando trabajás desde tan chica en una industria en la que tu imagen está tan expuesta, es inevitable que eso te afecte de alguna manera.

Con los años fui aprendiendo a mirar la belleza desde otro lugar. Mi cuerpo cambió, fui mamá cuatro veces, crecí, maduré y atravesé distintas etapas.

Hoy trato de no pelearme con esos cambios, sino de aceptarlos y agradecerlos. Obviamente me encanta arreglarme, maquillarme y sentirme linda, pero no quiero que eso determine cómo me siento conmigo misma.

También pienso mucho en el ejemplo que les doy a mis hijos, especialmente a mis hijas. Me gustaría que crezcan entendiendo que la belleza no tiene un único modelo y que lo más importante es sentirse bien con quienes son.

Su mirada sobre las mujeres en la industria

— Después de tantos años de carrera, ¿qué creés que cambió en la industria respecto de la representación de las mujeres y qué desafíos todavía quedan pendientes?

— Creo que hubo una evolución muy importante. Hoy vemos muchas más mujeres contando historias, produciendo, dirigiendo y ocupando lugares de decisión. Eso me parece maravilloso.

Durante muchos años, especialmente cuando era más chica, sentía que ciertos personajes femeninos estaban bastante limitados. Hoy hay más espacio para mostrar mujeres complejas, fuertes, vulnerables, con contradicciones y con historias propias.

A mí me entusiasma muchísimo esta etapa porque también estoy empezando a involucrarme desde la producción. Me interesa no solamente interpretar personajes, sino participar en la creación de historias que tengan algo para decir.

Todavía queda camino por recorrer, pero creo que estamos viviendo un momento muy interesante para las mujeres en nuestra industria.

Maternidad, trabajo y la renuncia a la perfección

— Sos mamá de cuatro hijos y seguís desarrollando proyectos internacionales. ¿Cómo construiste ese equilibrio entre la maternidad y tu crecimiento profesional?

— Primero te diría que no existe el equilibrio perfecto. ¡Y me llevó tiempo entenderlo!

Mis hijos son mi prioridad y mi familia es lo más importante que tengo. Pero también amo mi profesión, me apasiona actuar y tengo muchas ganas de seguir creciendo.

Creo que la clave está en organizarse, tener un compañero que te apoye y entender que hay momentos para todo. Mike y yo somos un equipo y tratamos de acompañarnos muchísimo en nuestros proyectos.

También aprendí a elegir. Hoy soy mucho más consciente de los trabajos que acepto, del tiempo que me llevan y de lo que significan para nuestra dinámica familiar.

Hay días en los que siento que pude con todo y otros en los que termino agotada. Pero no busco ser una mamá perfecta ni una profesional perfecta. Busco estar presente, hacer las cosas con amor y que mis hijos vean que su mamá también tiene sueños y trabaja para cumplirlos.

Luisana Lopilato y su mejor consejo de belleza: "Ser pacientes y amorosas con nosotras mismas"
Foto: Santiago Turienzo / The Remake

— En las redes sociales mostrás desde grandes producciones hasta escenas muy cotidianas de tu familia. ¿Cómo decidís qué parte de tu vida compartir y cuál preferís preservar?

— Siempre fui bastante espontánea con las redes. Me gusta compartir cosas reales, divertirme, mostrar mi trabajo y también pequeños momentos de mi vida cotidiana.

Pero con los años fui entendiendo cada vez más la importancia de cuidar nuestra intimidad, especialmente la de mis hijos.

Hay momentos que son solamente nuestros y que no necesitan estar en una pantalla. Me parece hermoso que sea así.

Intento encontrar ese equilibrio entre compartir con la gente que me acompaña desde hace tantos años, a la que le tengo muchísimo cariño, y preservar ese espacio tan valioso que es nuestra vida familiar.

El mejor consejo de belleza de Luisana Lopilato

— Si tuvieras que darle un consejo de belleza —no solo estético, sino también emocional— a una mujer que está atravesando un momento de cambios, ¿qué le dirías?

— Le diría que sea paciente y amorosa con ella misma. Que no se compare con otras mujeres y que no sienta que tiene que tener todo resuelto.

A veces somos nuestras peores críticas. Nos exigimos tanto que nos olvidamos de reconocer todo lo que hacemos y todo lo que hemos superado.

También le diría que no tenga miedo de empezar de nuevo, de cambiar, de crecer. La vida tiene diferentes etapas y cada una trae algo para enseñarnos.

Y algo que para mí es fundamental: que nunca se olvide de su valor. Que se cuide, que se rodee de personas que le hagan bien y que recuerde que la belleza también está en nuestra forma de amar, de tratar a los demás y de mirar la vida.

— ¿Hay algún ritual de belleza o bienestar que aprendiste de tu mamá o de tu familia y que hoy siga siendo parte de tu rutina?

— Mi mamá siempre fue un ejemplo para mí. No solamente por cómo se cuidaba, sino por la manera en la que cuidaba a todos los que tenía alrededor.

Crecí viendo a una mujer muy presente, muy dedicada a su familia, que siempre encontraba la manera de estar para todos.

Creo que de ella aprendí que cuidarse también tiene mucho que ver con el amor que ponemos en las cosas simples y cotidianas.

Y hay algo que hoy valoro muchísimo más: esos momentos entre mujeres, las charlas con mi mamá y con mi hermana, compartir consejos, reírnos y escucharnos. Son cosas que parecen pequeñas, pero que para mí tienen un valor enorme.

Los nuevos proyectos y sueños de Luisana Lopilato

— ¿Qué proyectos te entusiasman para esta nueva etapa y qué sueños sentís que todavía te quedan por cumplir, tanto en lo profesional como en lo personal?

— Estoy viviendo una etapa profesional que me entusiasma muchísimo. Siento que después de tantos años de carrera todavía tengo un montón por explorar.

Este año tuve la oportunidad de trabajar en proyectos muy diferentes, con personajes que me desafiaron como actriz, como Pepita la Pistolera, que fue una experiencia muy intensa y especial para mí.

Además, estoy empezando a dar pasos en el mundo de la producción, algo que tenía muchas ganas de hacer. Me encanta la idea de poder involucrarme en las historias desde otro lugar y seguir aprendiendo.

También me ilusiona seguir trabajando internacionalmente, conocer nuevos equipos y animarme a personajes que quizás antes no me hubiera imaginado interpretar.

En lo personal, mis sueños son bastante simples. Quiero ver crecer a mis hijos felices, acompañarlos en cada etapa, seguir construyendo recuerdos con mi familia y poder disfrutar de todo lo que Dios nos regala.

Creo que hoy mi mayor deseo es ese: seguir creciendo, pero sin perder de vista lo verdaderamente importante.

 
   

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