“Un día todos vamos a morir”: la frase del sacerdote en Ecuador
 

"Un día todos vamos a morir": la frase que pronunció el sacerdote antes de la tragedia en Ecuador

Minutos antes de morir aplastado por una cruz durante una misa en Guayaquil, Patricio Sánchez Molinari reflexionó sobre la muerte, la fe y el valor del tiempo compartido con los seres queridos. Sus palabras quedaron registradas en una transmisión en vivo.
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Patricio Sánchez Molinari tenía 53 años y celebraba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, cuando una pesada cruz cayó sobre él y le provocó la muerte. La ceremonia se transmitía en vivo por redes sociales y, minutos antes del accidente, el sacerdote había compartido una reflexión sobre la muerte, la fe y el valor del tiempo dedicado a Dios y a los seres queridos.

“Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí vamos a morir…”, expresó durante la homilía. La frase, pronunciada apenas unos tres minutos antes del accidente, cobró una especial relevancia después de que se conociera la noticia de su fallecimiento.

Qué dijo el sacerdote antes del accidente en Ecuador

Durante su reflexión, Patricio Sánchez Molinari habló sobre la importancia de revisar cómo se utiliza el tiempo y de darle un lugar central a la fe. Sus palabras quedaron registradas en la transmisión de la misa y fueron reproducidas por distintos medios tras conocerse la tragedia.

“A veces el tiempo que hemos utilizado en otras cosas no tiene tanto sentido como el tiempo que utilizamos en Dios”, continuó el sacerdote.

Luego, profundizó en esa idea con una frase dedicada también a los vínculos más cercanos: “Ese tiempo de calidad que damos a Dios, a nuestros hermanos, a la familia, es el tiempo mejor gastado”.

Patricio Alfredo Sánchez Molinari

La reflexión formaba parte de la homilía en la que Sánchez Molinari explicaba las lecturas del Evangelio. Según informó el medio ecuatoriano El Universo, el sacerdote se había referido al pasaje de Mateo sobre la respuesta de Jesús a los fariseos y herodianos: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Cómo fue el accidente durante la misa

Después de la homilía, el sacerdote continuó con la celebración de la Eucaristía en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil, Ecuador.

Mientras se encontraba frente al altar, la gran cruz de madera colocada detrás de él se desprendió de la pared y cayó sobre su cabeza. El momento quedó registrado en la transmisión en vivo: las imágenes muestran la caída de la estructura y, enseguida, se escuchan los gritos de los fieles que intentaron auxiliarlo y pedían que llamaran a una ambulancia.

La despedida al sacerdote Sanchez Molinari.

La muerte de Sánchez Molinari generó conmoción entre los integrantes de la comunidad religiosa. La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó su fallecimiento y lo despidió con un mensaje en el que expresó que el sacerdote “ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria”.

Hasta el momento de las primeras informaciones, no se había comunicado oficialmente qué provocó que la cruz se desprendiera.

Una reflexión que quedó ligada a la tragedia

La frase de Patricio Sánchez Molinari sobre la muerte y el tiempo dedicado a Dios y a la familia adquirió un significado especial después del accidente. Su mensaje, pronunciado durante una celebración religiosa, puso el foco en la importancia de los vínculos, la fe y el tiempo compartido con los demás.

Sus palabras no anticiparon necesariamente lo que ocurriría minutos después, pero quedaron como parte del registro de aquella misa que terminó de manera trágica y conmocionó a los fieles que seguían la transmisión.

 
   

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