Si buscás una receta distinta para una picada, un brunch o una reunión con amigos, este dip caliente de ricota y tomates asados es una excelente opción. La combinación de quesos crea una textura súper cremosa, mientras que los tomates cherry, asados con miel y aceto balsámico, aportan un contraste dulce y lleno de sabor.
Lo mejor es que se hace con ingredientes simples, requiere muy poco trabajo y se sirve recién salido del horno acompañado de tostadas, grisines o vegetales frescos.

Mirá También

Cómo hacer corn dogs en casa: una opción ideal para sumar a la picada durante el Mundial
Ingredientes para el dip:
- 300 g de ricota
- 100 g de queso crema
- 40 g de queso parmesano rallado
- 1 diente de ajo rallado
- Ralladura de 1/2 limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra
Para los tomates asados
- 250 g de tomates cherry
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de miel
- 1 cucharadita de aceto balsámico
- Tomillo fresco o seco
- Sal
- Pimienta
Para servir
- Pan de masa madre tostado
- Grisines
- Galletas de semillas
- Bastones de pepino, zanahoria o apio
Opcional
- Pistachos picados
- Albahaca fresca
- Chili flakes
Mirá También

Picada caliente para ver el Mundial: 7 recetas fáciles y deliciosas para compartir con amigos y familia
Preparación del dip:
- Paso 1: Colocá los tomates cherry en una fuente apta para horno. Agregá el aceite de oliva, la miel, el aceto balsámico, el tomillo, sal y pimienta. Mezclá bien para que todos queden condimentados.
- Paso 2: Llevalos a horno precalentado a 200 °C durante 20 minutos. Los tomates deben quedar tiernos, ligeramente caramelizados y comenzar a abrirse, liberando todos sus jugos.
- Paso 3: Mientras tanto, mezclá en un bowl la ricota, el queso crema, el parmesano rallado, el ajo, la ralladura de limón, el aceite de oliva, sal y pimienta. Revolvé hasta obtener una preparación lisa, homogénea y bien cremosa.
- Paso 4: Pasá la mezcla de quesos a una fuente pequeña apta para horno. Distribuí encima los tomates asados junto con parte de los jugos de cocción y espolvoreá un poco más de queso parmesano.
- Paso 5: Llevá nuevamente al horno durante 10 a 15 minutos, hasta que el dip esté bien caliente y la superficie apenas dorada. Antes de servir, terminá con hojas de albahaca fresca, pistachos picados, un hilo de aceite de oliva y pimienta negra recién molida. Servilo inmediatamente acompañado de tostadas tibias, grisines o vegetales frescos.
Tips y variaciones para potenciar la receta
- Escurrí bien la ricota antes de usarla para lograr una textura más firme y cremosa.
- Asá los tomates hasta que comiencen a caramelizarse: ese dulzor natural equilibra perfectamente el sabor de los quesos.
- Si querés un toque picante, agregá chili flakes justo antes de servir.
- También podés incorporar queso feta desmenuzado o mozzarella para una versión aún más intensa.
- Este dip queda mejor recién salido del horno, cuando los quesos están bien fundidos y cremosos.


